¿Has notado que ya no te alcanza para pagar algunos servicios de entretenimiento? No estás solo. Lejos quedaron los días del boom de las plataformas de streaming, y este es solamente un ejemplo de las muchas actividades que los mexicanos hemos preferido cancelar con tal de ahorrarnos unos pesos.
El churn, o tasa de cancelación de suscripciones, se ha vuelto más evidente en 2026 pero ya lleva varios años sucediendo. Apenas en 2024, el mexicano promedio contrataba tres servicios de video y hasta dos de audio, de acuerdo con un estudio de la EAE Business School. El total de estas cinco plataformas de streaming podía generarle un gasto de alrededor de 9 mil pesos al año.
Hoy, sin embargo, 14 por ciento de los usuarios han cancelado por lo menos una plataforma, según datos de The Ciu. Antes del Mundial 2026, los servicios con más suscripciones canceladas eran ViX Premium (28.6%), Disney+ (21.4%) y Amazon Prime Video (17.9%), pero habrá que tomar en cuenta lo que la transmisión de partidos de fútbol logró para ViX, pues su paquete de Pase Mundial 2026 tuvo un costo que inició en los 400 pesos y podía alcanzar hasta los mil 500, dependiendo el tipo de suscripción.
La firma de consultoría estratégica afirma que, al cierre de 2025, los mexicanos demostramos “una mayor disciplina presupuestaria en servicios digitales”, lo que quiere decir que estas cancelaciones se deben, principalmente, a la alza de precios de las suscripciones en un contexto de presiones inflacionarias y restricciones del ingreso en los hogares, pues el streaming ya compite directamente con otros gastos, como la luz y el teléfono.
Si acaso nos sirve de consuelo, este fenómeno está sucediendo en todo el mundo. Según el informe de “Tendencias de Medios Digitales 2026” de Deloitte, ante la crisis del costo de vida en Estados Unidos, los usuarios de streaming están abandonando las plataformas en masa, pues cerca del 40 por ciento de suscriptores han reducido su consumo en los últimos tres meses debido a problemas económicos.
De acuerdo con Deloitte, los precios de los servicios de medios y entretenimiento continúan al alza y esto ha forzado a las familias a recortar gastos no esenciales. Casi el 75 por ciento de los estadounidenses dicen estar frustrados porque su plataforma de streaming favorita sigue aumentando los precios. Al mismo tiempo, los ciudadanos han reportado dificultades para comprar comida y gasolina, según datos del índice de precios al consumidor de la Oficina de Estadísticas Laborales.
Pero esto nos habla de un problema mucho mayor que ya ha encendido las alertas y ha empujado a la sociedad a plantearse la posibilidad de una recesión económica mundial. ¿Qué sucede cuando el consumidor promedio ya no puede pagar los servicios que han sido creados con la única finalidad de su consumo? Las redes ya están hablando del colapso del modelo económico actual y la desaparición de la clase media.