Un nuevo algoritmo religioso (IA)

25 de Septiembre de 2026

Un nuevo algoritmo religioso (IA)

Oscar Moha_WEB.jpg

Oscar Moha

Los ricos y poderosos hacen gala de su pseudo omnipotencia y han comenzado a crear un nuevo evangelio (el suyo) que deberá regir en este parteaguas dado el veloz crecimiento de la Inteligencia Artificial, a la que han comparado con el descubrimiento del fuego, la invención de la rueda, de la imprenta y de la internet que se propaga como pandemia -haciendo estragos aún en el campo religioso-, y que estará presente antes del nacimiento y hasta después de la muerte de todo ser humano.

Ya el profeta Elon Reeve Musk había adelantado que su emporio produce “milagros de la ciencia al nivel de Jesucristo”, en tanto que Microsoft (Bill Gates, Satya Nadella, Paul Allen) publicó recientemente su Código de Conducta para Utilizar la IA (el equivalente al Nuevo Testamento) para que todo aquél que se atreva a valerse de ella sepa que serán los desarrolladores quienes dirigirán la ética, moral y economía de uso, pues son ellos los poseedores de más recursos técnicos, humanos y sobre todo económicos en el mundo. Son los patriarcas de este nuevo credo que para nada es artificial.

Mustafá Suleyman, director de IA de Microsoft, dijo la semana pasada que utilizarla sin responsabilidad, ética y visión humana, podría generar una “especie de silicio” capaz de competir con los humanos, por lo que es justificada la preocupación de las personas en torno a una posible rebeldía de las máquinas y la inevitable extinción de la humanidad sin que los directivos tengan la menor intención de hacerlo, pero tampoco de prevenirlo.

El silicio es un elemento químico con el que se fabrican los procesadores y microchips de las computadoras y teléfonos celulares, es decir, el cerebro de las máquinas, en tanto que el agua y carbono forman la masa encefálica de los humanos. Suleyman advirtió que los procesadores pueden reemplazar al pensamiento humano si es que los inventores y desarrolladores no usan la ética, responsabilidad, sensibilidad y espiritualidad.

Aunque, no todos están de acuerdo con esta postura. Darío Amodei, quien junto con su hermana Daniela dirigen la empresa Anthropic (creadora de IA) dice que la verdad debe estar por sobre los sentimientos. Ante los dilemas que la ética propone, los Amodei insisten en que la nueva herramienta puede llegar a supervisar tareas como el desarrollo de armas letales autónomas. Y aunque sus innovaciones tienden a la vigilancia de algunas restricciones para que la utilicen los menores de edad, se ha detectado que hay filtraciones y vulnerabilidad en estas empresas.

Los expertos coinciden en que las máquinas, los sistemas y las plataformas llegarán al punto en que tendrán sentimientos, razonamientos propios, identidad, poder de decisión, autonomía e incluso credo (fe) y podrían llegar a formar su religiosidad proveyéndolas con IA y hasta estatutos emanados de un código moral personalizado, como una Biblia Cibernética que se adapte a las necesidades de cada persona sin crearles sentimientos de culpa (eliminando el concepto “pecado”) e idealizando la vida futura a la medida de cada creyente (sin cielo, ni infierno).

PALABRA DE HONOR: Sigue la corrupción en la Iglesia Nacional Presbiteriana de México. Ya contaremos.