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Jonathan Nácar

Aunque las recientes condenas en los casos de periodistas asesinados en México han sido percibidas a nivel internacional como un paso importante que muestra un avance del estado por combatir la impunidad, para el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) es insuficiente. La perspectiva para romper el ciclo de impunidad y violencia en el país se han reducido con el gobierno actual que encabeza Andrés Manuel López Obrador de forma muy frágil.

Una muestra clara de dicha conclusión se refleja en los resultados del Índice de Impunidad Global 2020, en el que México forma parte de la lista de países alrededor del mundo que reflejan “frágiles” avances en cuanto a la disminución de la violencia y asesinatos de periodistas, los cuales se ven mermados aún más con las apelaciones judiciales que terminan por liberar a los responsables, así como la ausencia del liderazgo político que disminuya la impunidad de estos crímenes.

De acuerdo con la edición de este año del índice de impunidad en los crímenes contra periodistas, donde países en situación de conflicto o inestabilidad política como Somalia, Siria, Irak y Sudán del Sur vuelven a encabezar la medición de naciones donde los asesinos de periodistas se mantienen libres.

Pero en el caso de México, como de otros países considerados “más estables”, donde son grupos políticos, delincuenciales o empresarios los que ejercen la violencia e intimidación contra los comunicadores, en una situación que también abarca Pakistán y Filipinas, entre otros, el informe del CPJ concluye que en esos casos la corrupción, la debilidad institucional y la ausencia de voluntad política son factores que impiden que se lleven a cabo investigaciones serias, con lo cual se incentiva la impunidad.

“Pese a la disminución en la cifra de asesinatos de periodistas, persiste la impunidad por tales asesinatos, inclusive en países que son considerados más estables y democráticos. Los líderes de todos los países del mundo les deben a las familias y a los compañeros de las víctimas procurar la justicia con celeridad, actuar en casos de larga data y garantizar que los asesinos no queden libres gracias a vacíos jurídicos, subrayó Courtney Radsch, directora de Campañas del Comité para la Protección de los Periodistas.

Impunidad. Desde 1992, en la gran mayoría de los casos de periodistas asesinados en México no se ha condenado a ningún acusado.

La permanencia en el retroceso por garantizar justicia en los crímenes contra periodistas se advierte, apunta el organismo que promueve la libertad de prensa y los derechos de los periodistas a nivel mundial, en que, durante el gobierno de López Obrador, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión no ha asumido ningún nuevo caso de asesinatos de periodistas, con lo cual su posición dentro del Índice de Impunidad Global queda afianzada.

De acuerdo con los datos del CPJ desde 1992, en la gran mayoría de los casos de periodistas asesinados en México no se ha condenado a ningún acusado, y apenas en un solo caso, desde 1995 a la fecha, se ha logrado plena justicia. En cuanto a los casos de Miroslava Breach y Javier Valdez, como los más emblemáticos de la historia reciente, solamente se ha condenado a los autores materiales; mientras que los presuntos autores intelectuales siguen libres”, acusó Jan-Albert Hootsen, representante del CPJ en México en una nota publicada este miércoles.

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