En la actualidad, muchas personas sufren de ansiedad o tienen ciertos episodios que les detona un nerviosismo excesivo, hasta perder el dominio de las facultades. Si bien esto es signo de un problema más profundo que debe tratarse con un médico especialista, podemos utilizar ciertas técnicas que nos ayudarán a superar esas crisis más agudas. Diferentes culturas que han practicado ejercicios de meditación y respiración han notado que el aliento está vinculado con la mente. Esto es algo que la ciencia ha comprobado; estados agitados presentan una respiración irregular. Por ello, es lógico que sea una poderosa herramienta para alcanzar la tranquilidad. Poner atención en ella nos aleja un poco de cualquier emoción o estado de descontrol ya que, si respiras y te das cuenta de que estás enojado, se reduce este estado, la diferencia es notable. La escritora estadounidense, Jane McGonigal, analiza esta técnica para calmar la mente y reducir la ansiedad, la llama “respiración de poder” porque logra que el cuerpo cambie de un estado dominado por el sistema nervioso simpático al parasimpático. El primero está asociado con la respuesta de “huir o pelear” y el segundo con “descansar y digerir”. Consiste en tomar el doble de tiempo en exhalar que inhalar. Por ejemplo, si estás muy agitado, intenta inhalar en dos tiempos y exhalar en cuatro, así extiendes el tiempo con este mismo patrón, hasta 4-8 o, incluso mejor, 8-16. Si logras respirar como si estuvieras tranquila, no tardará en que en realidad lo estés.