Respuesta de Jesús Ortega

4 de Abril de 2026

Respuesta de Jesús Ortega

JesusOrtega

Raymundo Riva Palacios Presente:

Estimado Raymundo. Ojala pudieras darte tiempo para leer esta opinión, acerca de tu articulo publicado en El Financiero el día 9 de junio de 2015 y de considerarlo posible, pudieras publicarlo en el portal que tu conduces. Agradezco, de antemano, tu atención.

1.- Escribes algunos párrafos que denotan un desconocimiento sobre el PRD y solo mencionare algunos para hacer la debida corrección. Por ejemplo: Te equivocas en la denominación de nuestra corriente, la cual se llama Nueva Izquierda. La que tu mencionas en tu escrito es—al interior del partido—nuestra antípoda, pues es la de Rene Bejarano.

Te equivocas también en las cifras que tu llamas “históricas” pues en 1991, siendo presidente Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el PRD obtuvo el 7.9% y obtuvimos 41 diputados; en el año 2000 siendo Cárdenas nuestro candidato presidencial y AMLO nuestro candidato en la ciudad de México, el PRD obtuvo 50 diputados. Ahora en 2015 (con Morena en la contienda) nuestro porcentaje será del 11% y obtendremos poco mas de 60 diputados.

2.- Pero ahora vamos a lo que considero mas importante de tu escrito. Hablas de esquizofrenia y nos calificas como “gobiernistas”. Si haces un poco de memoria, recordaras lo que escribiste en febrero de 2014. El tema era el Pacto por México. ¿Lo recuerdas? ¿No? Entonces yo transcribo algunos pasajes.

Decías entonces que: “Las reformas del Pacto por México siguieron desmantelando los andamiajes del autoritarismo mexicano”. Agregabas que: “El Pacto fue el instrumento mediante el cual el PRI, el PRD y el PAN rompieron una larga parálisis legislativa que permitió una agenda de mas de 80 leyes que colocaron nuevas bases fundacionales” y culminabas tu análisis con este elogio a los tres partidos que participaron en el Pacto: “Se puede argumentar que lo avanzado no es mucho si se realizan análisis comparativos, pero es un gran paso para la cultura política mexicana y una renovación importante entre sus actores principales”. El PRD fue uno de esos actores, y de ubicarnos entonces como renovadores muy importantes, ahora, un año y medio después, nos calificas de gobiernistas. ¿En donde se encuentra la esquizofrenia de la que hablas”.

Pero rescato otro evento de esquizofrenia periodística. Hoy consideras a López Obrador como el preclaro representante de la izquierda social y, sin embargo, el 31 de julio de 2011 escribías lo siguiente: “Camacho, Ebrard y López Obrador tienen un largo camino juntos, de complicidades políticas que vienen desde los 90s, y que explica de alguna manera por que los rescató y los incorporó al PRD. Fue un pago generoso por todo el dinero en efectivo y en especie que le dio el Departamento del Distrito Federal durante el gobierno de Salinas para pagar las marchas de petroleros desde Villahermosa a la capital, y los viáticos para mantener la protesta en la plancha del Zócalo”. En ese mismo articulo rematabas contundentemente con esto: “Los tres bebieron del mismo manantial, pero la frágil memoria mexicana ha obligado a Ebrard a luchar contra esos fantasmas que lo acosan y hostigan. No quieren, en el núcleo duro de López Obrador, que crezca en las encuestas electorales, y para evitar que se convierta en un adversario real en la candidatura presidencial de la izquierda a finales de año, tratan de una vez de descarrillarlo”.

AMLO, según aseguras, también bebió del manantial salinista, ¿Es ahora, según tu juicio, “el constructor de la nueva izquierda mexicana”?

3.- Lo siguiente ya no es esquizofrenia, pero si hay síntomas de un pensamiento dicotómico, que es aquel que se manifiesta en el “todo o nada”. Esto es: En Michoacán ganó las elecciones de Gobernador el PRD, pero para ti eso no es nada por que Silvano “no es miembro de los chuchos”.

4.- Pero debo decir, que en otras partes de tu articulo, tienes razón. AMLO—como lo dices—no tiene lo que llamas “ideas-fuerza” y coincido además, en que nuestra organización partidista se debilitó en el Distrito Federal, como cierto es que no crecimos en otras entidades de la República. Nuestro porcentaje para la elección de Diputados no corresponde a nuestras expectativas. Pero debo señalar que tal resultado—otra vez el pensamiento dicotómico— no nos representa “una pesadilla”. Me explico con lo siguiente: En apenas un año y meses, el PRD vivió acontecimientos que afectaron nuestra imagen severamente. Un caso notable fue la renuncia de AMLO para formar su partido y el sistemático y permanente ataque contra el PRD, partido que lo postuló en dos ocasiones candidato presidencial y con el que ganó la Jefatura de gobierno del DF. Este hecho, ciertamente, dividió y debilitó al conjunto de las izquierdas. Lo mismo hizo—ya muy cerca de la elección—Marcelo Ebrard y ello enmarcado en el escándalo de posibles fraudes en la línea 12 del metro. En septiembre del año pasado, sucedió la terrible tragedia de Iguala con sus inevitables secuelas políticas, las que desde luego nos impactaron negativamente. La separación de Cuauhtémoc Cárdenas igualmente nos afectó. Agrega a lo anterior, los errores que seguramente cometimos y de estos quiero resaltar la omisión del PRD ante denuncias de corrupción de funcionarios en administraciones perredistas, especialmente en la Cd de México. Todo ello se juntó para convertirse—déjame utilizar el nombre del film—en una “tormenta perfecta” la que enfrentamos en tiempos muy cercanos a la elección.

5.- Dice Sun Tzu que “generalmente, en la batalla se usa la fuerza normal para resistir y las fuerzas extraordinarias para vencer”. En México, por la condición del régimen presidencialista, la izquierda, generalmente, solo utiliza las fuerzas extraordinarias en las elecciones presidenciales.

Estoy convencido de que en las difíciles condiciones con la que enfrentamos la pasada elección, lo mas importante era resistir el embate de varias fuerzas políticas (y mediáticas) que enderezaron sus baterías contra el PRD, particularmente, en la Capital de la República. Pudimos ver, por ejemplo, que el aceite de Morena si se juntó con el agua priista. Y sin embargo, pudimos resistir con una votación cercana al promedio histórico obtenido en las elecciones intermedias. Seguimos siendo la tercera fuerza electoral en el país.

De cualquier manera hay que poner atención a tus criticas para no volver a cometer el error de la auto complacencia. Tan es así que ya pronto se convocara al Consejo Nacional para hacer el análisis mas profundo y para iniciar un proceso de renovación y de reformas—ya sabes de nuestra irredenta vocación reformista—para evidenciar que la utilidad y aprecio de un partido político no dependen de la radicalidad de su verbo sino de la capacidad para resolver, día a día, los problemas del país y de la gente. En eso debe consistir el contenido de nuestros cambios.

Con afecto. Jesús Ortega Martínez.