Tensión en el panorama internacional
La gestión de López Obrador se ha caracterizado por desmarcarse de la agenda internacional y para los últimos meses de su administración el panorama no se prevé que se modifique
La gestión de Andrés Manuel López Obrador se ha caracterizado por desmarcarse de la agenda internacional y para los últimos meses de su administración el panorama no se prevé que se modifique, aseguró Eduardo Rosales, analista de temas internacionales y académico de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM, sólo que las presiones en la agenda nacional se podrían acentuar.
En entrevista con ejecentral, el especialista recordó que ya desde el Plan Nacional de Desarrollo, en el rubro de política exterior, se presentaron únicamente cuatro párrafos, los cuales detallan el fomento a la relación con América del Norte con el T-MEC. No hubo guías ni objetivos, y se trata de una constante, “lo que no se hizo en cinco años, no se va hacer en unos cuantos meses”, aseguró Rosales.
Uno de los temas de la agenda de riesgos son las elecciones en Estados Unidos, las cuales terminarán el martes 5 de noviembre de 2024. En este sentido, Eduardo Rosales dejó claro que el impacto es unidireccional, de Estados Unidos hacia México. Aunque, eso sí, las campañas presidenciales estarán llenas de mensajes agresivos contra nuestro país.
Al contar con un sistema bipartidista, son dos los protagonistas de los comicios en el país vecino. Por un lado, el actual presidente, Joe Biden, quien, a decir del catedrático de la UNAM, es uno de los presidentes que mejor ha tratado a México. Sin embargo, la atención de dicha nación se encuentra actualmente en sus confrontaciones con Rusia y China, y en su apoyo a Israel en su ofensiva contra Palestina.
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Por otro lado, el aspirante y expresidente Donald Trump plantea otras posibilidades, ya que, de lograr su regreso a la presidencia, se espera una mayor hostilidad y políticas proteccionistas y nacionalistas en las que México resultaría afectado. Sin embargo, dicho panorama sucedería bajo el mandato del nuevo presidente o presidenta en nuestro país, por lo que ya no tendría ninguna influencia en la gestión de López Obrador.
Algo parecido sucede con las elecciones que se llevarán a cabo en América Latina los siguientes meses. Específicamente en El Salvador, Panamá y República Dominicana. En este sentido, Rosales recalcó que las acciones por parte del mandatario mexicano no pasarán de declaraciones hostiles, tal como ya ha pasado con Perú, en donde la destitución de su anterior presidente, Pedro Castillo, desató una serie de acusaciones por parte de López Obrador hacia la actual mandataria, Dina Boluarte, sin que el tema escalara.
América Latina está en un movimiento que oscila entre derecha o izquierda, pero Andrés Manuel López Obrador no tiene ningún valor relevante, sólo se queda en el apoyo discursivo o moral, pero no hay un peso específico”, consideró Rosales.
Hay otro punto electoral, los próximos comicios presidenciales en Rusia, que sí podrían generar un impacto en la agenda internacional, pero el actuar de México será minúsculo, consideró el especialista. En parte, por la fuerte interdependencia con Estados Unidos, y siempre se busca no mermar dicha relación, pero también porque se podría decir que las elecciones en Rusia ya están definidas, pues el actual mandatario, Vladímir Putin, modificó la Constitución para continuar en el poder.
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En este contexto, lo que sí preocupa son los “coqueteos” de México con Rusia, tal como ocurrió en el pasado desfile de independencia, en el que Rusia fungió como invitado especial y generó controversias y roces con el gobierno estadounidense. Sin embargo, se trata de “cortesías que en nada abonan porque al fin de cuentas Rusia no nos abona en nada”, coment Rosales.
Finalmente, en el actual conflicto entre Israel y el grupo Hamás en la franja de Gaza, el presidente López Obrador tampoco se involucrará. Cabe recordar que, desde la última escalada de tensiones, el pasado 7 de octubre, el mandatario ha evitado pronunciarse por alguno de los dos bandos, y el poder que ostenta el lobby judío en Estados Unidos es uno de los principales motivos, especialmente en el rubro económico.
Los meses que le quedan a López Obrador transcurrirán sin grandes esfuerzos en política exterior, al contrario, “nada nuevo ni nada sorprendente, lo que se denomina ‘nadar de muertito’ el resto del sexenio”, vaticinó Rosales.
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