Exhuman con palas y picos en Tetelcingo
El Fiscal de Morelos no llevó la maquinaria adecuada para realizar los trabajos
EJECENTRAL
Con picos y palas, ante la falta de maquinaria adecuada, iniciaron los trabajos para exhumar a más de 100 cadáveres sepultados de forma irregular en marzo de 2014 en la fosa común de Tetelcingo, Morelos.
Al mismo tiempo, peritos de la Fiscalía, PGR, Policía Federal y de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), comenzaron formalmente las diligencias para la toma de muestras genéticas y, en su caso, reinhumación de los cuerpos si son necesarias otras pruebas en el panteón Las Cruces.
El Fiscal de Morelos, Javier Pérez Durón, admitió fallas para realizar la diligencia esta mañana pero se disculpó con los familiares de las víctimas, y llamó la atención públicamente al director de la Unidad de Desarrollo Profesional y Administración de la Fiscalía, Fernando Solís Godínez, por no tener la maquinaria requerida para una adecuada exhumación.
“Cuando llegué a este encargo comenté que estábamos dispuestos a abrir esta fosa para transparentar el proceso. Es de suma importancia contar los cuerpos, darles una dignificación en la sepultura, hacer la toma de muestras para ver si un familiar aquí presente o en otro estado o más allá de estas fronteras esté buscando a un familiar y que pueda estar aquí”, dijo el funcionario estatal.
Desde la mañana de este lunes, los familiares de desaparecidos y peritos de la UAEM, que participan en la toma de muestras de ADN se opusieron a la diligencia porque, en su opinión, no existía un trascabo adecuado por lo que demandaron la presencia del Fiscal estatal.
El funcionario estatal justifico el retraso en los trabajos de exhumación.
“Nada más estábamos afinando detalles para ver cómo íbamos a realizar esta diligencia, ya tenemos las condiciones, ya lo habíamos acordado.
“Había un malentendido por ahí en recorrer un poco la valla del perímetro y acondicionar una lona, eso era todo”, señaló.
En marzo de 2014, la Fiscalía de Morelos depositó 116 cuerpos en la fosa de Tetelcingo, propiedad de un particular, y entre los cuerpos iba el de Oliver Wenceslao Navarrete Hernández, un joven comerciante secuestrado y asesinado por sus captores el 24 de mayo de 2013. Su cuerpo apareció el 3 de junio de ese año en una barranca en Ayala, municipio colindante a Cuautla.
Los familiares del joven acreditaron su parentesco al 99.99% con la prueba genética y su madre, María Concepción, reclamó el cuerpo para enterrarlo, pero la ex subprocuradora de la Zona Oriente, Liliana Guevara Monroy, manifestó que era necesario realizar más periciales al cadáver por lo que no lo entregarían.
Luego de varios meses, el tío de Oliver quien hacía sus prácticas en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Cuautla detectó la “ausencia” del cuerpo de Oliver, y así comenzó la indagatoria de la familia Navarrete Hernández hasta descubrir la fosa clandestina.
EN SUSPENSO, EXHUMACIÓN EN TETELCINGO
Aunque estaba previsto que los trabajos de exhumación de los cuerpos que se encuentran en las fosas del poblado de Tetelcingo en el municipio de Cuautla iniciaran a partir de las 6 de la mañana de este lunes, el proceso inició con cuatro horas de retraso debido a la falta de acuerdo entre autoridades y de maquinaria adecuada para abrir las fosas, sin embargo, antes de poder avanzar, volvió a suspenderse.
El rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Alejandro Vera y familiares de víctimas, rechazan el uso de máquinas de trascabo con “mano de chango” para cavar la fosa.
Acusan a la Fiscalía de incumplir con los acuerdos de construcción de canaletas para el desagüe del lavado de los cuerpos, dotar de agua, instalar carpas y plantas de luz, por lo que consideran que “ese no es un trato digno para las víctimas”.
El cerco de seguridad se ha movido en dos ocasiones con la finalidad de que familiares y medios observen el procedimiento, denunció Valentina Peralta Puga, coordinadora Nacional de la Asociación Eslabones.
En la exhumación participan equipos forenses de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Procuraduría General de la República (PGR) y la Fiscalía General del Estado de Morelos. Mediante un comunicado, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, informó que la participación del personal de esa institución es con la calidad de observadores de la diligencia ministerial.
El personal de la CNDH incluye visitadores adjuntos, criminalistas y psicólogos, encabezados por el Segundo Visitador General, Enrique Guadarrama López.
El organismo indicó que se observará que en la diligencia se respeten los derechos humanos de las víctimas y el derecho a la verdad.
En las fosas del poblado de Tetelcingo se encuentran unos 118 cuerpos sin identificar que la Fiscalía de Justicia de Morelos enterró de manera clandestina.
Según informaron medios, desde las cinco de la mañana comenzaron a llegar familiares de cientos de personas desaparecidas del país.
Antes, Javier Pérez Durón, Fiscal General del Estado de Morelos, dijo que se garantizaría una adecuada y legal inhumación de los restos localizados en el panteón de Las Cruce en Tetelcingo, con la coadyuvancia de distintos organismos gubernamentales y civiles.
Mediante un comunicado, la fiscalía indicó que desde un primer momento en que él tuvo contacto con familiares de víctimas, estableció ese compromiso que va de la mano con el de llevar adelante el proceso de manera transparente.
Con información de La Jornada y MVS Noticias