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Redacción ejecentral

Alemania, que fue el “alumno aplicado” de Europa al principio de la pandemia de Covid-19, vive ahora una situación preocupante por no haber logrado imponer medidas drásticas en los últimos meses.

Alemania batió su récord de infecciones diarias el jueves, con más de 30 mil nuevos casos. El día anterior, había registrado 950 muertes, otra cifra sin precedentes.

Elogiado antes del verano por su flexibilidad, el sistema federal alemán está ahora en entredicho. Angela Merkel, partidaria de la línea dura contra el virus, no tiene el poder de imponer medidas a los 16 estados y regiones en sus negociaciones regulares.

Según los líderes políticos, la situación actual empezó en octubre, cuando las regiones se enfrentaron al gobierno federal, que quería endurecer las medidas contra el virus.

Los expertos pedían un “cierre” de tres semanas en noviembre para mantener la tasa de infección por debajo de 50 por 100.000.

Muchos estados federados, ansiosos de ver sus economías recuperarse y preocupados por el movimiento antimascarillas, se negaron. Los tribunales también anularon las restricciones de alojamiento y de viaje durante las vacaciones de otoño.

La canciller, cuya popularidad sigue en su apogeo, dijo que estaba “insatisfecha” pero no pudo imponer nada. “Este es probablemente el mayor error de cálculo político del año”, afirmó el sábado el semanario Der Spiegel.

A pesar del cierre de bares, restaurantes y lugares culturales, sólo seis estados federados redujeron el impacto desde el 2 de noviembre.

A menudo caricaturizados como disciplinados, los alemanes no supieron esta vez reproducir los esfuerzos de primavera contra el virus. “Durante el confinamiento de primavera, redujimos los contactos en un 63%. Hasta ahora, sólo hemos sido capaces de reducir los contactos en un 43%, lo que simplemente no es suficiente”, dice el virólogo Christian Drosten.

“Desafortunadamente, estamos viendo más y más brotes en las residencias de ancianos”, dijo el presidente del RKI Lothar Wieler. Solo en Berlín, el número de residentes que dieron positivo se duplicó desde mediados de noviembre hasta más de 2.000, según el Senado de la capital.

Esta situación afecta al número de muertes, que en Alemania supera las 24 mil. El 87% de las personas que murieron por covid-19 tenían más de 69 años, según el instituto Statista.

Pocas personas caminan por el exclusivo centro comercial Neue Wall, casi vacío, en Hamburgo, en el norte de Alemania.

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