#ZonaCero | “Trabajando al 200 por ciento”
Samuel Sevilla, médico de infectología del Hospital General de México, cuenta cómo ha cambiado su rutina desde que llegó el coronavirus
En diciembre de 2019, la vida cotidiana cambió para cirujanos, neumólogos, infectólogos y médicos residentes, en los hospitales de México, quienes se prepararon desde finales del 2019 para hacerle frente a un nuevo virus para el que aún no hay vacuna, y ataca por igual a las personas, sin importar si están sanas o no.
Samuel Sevilla Fuentes, médico del servicio de infectología del Hospital General de México “Eduardo Liceaga”, relata cómo dedican todo el día a los pacientes Covid: por 24 horas los atienden de forma integral, checan historial clínico, exploración física y antecedentes.
Trabajan con los estigmas de la enfermedad que son aislados y distanciados de su familia. “Intentamos acercarnos a la parte humana con video, llamadas con sus familiares y entregando cartas”, afirma en una entrevista publicada en el sitio de UNAM Global.
Todos los días trabajan para cambiar la percepción de la enfermedad, “pero insistimos en el quédate en casa, lávate las manos y la sana distancia. Como médico te toca ver a las personas en los últimos momentos de vida. Te pega, pero también hay otros que salen caminando y te agradecen”, refiere el médico citado por la publicación.
Su trabajo en las “áreas Covid” los obliga a utilizar un uniforme específico. Padecen sed, hambre y dolor por no poder quitártelo, “pero ya adentro no importa tanto, ahí adentro es la pasión, el gusto y hacer lo que te toca porque eres parte del equipo que lucha para frenar esta enfermedad, eso nos mantiene trabajando al 200 por ciento”.
Samuel relata que su jornada inicia a las seis y media de la mañana en el hospital, compañeros médicos de la guardia anterior le entregan información de los pacientes COVID, revisan medicación prescrita y estudios previos para analizar su avance. “Nos preparamos para entrar a la zona COVID en el ala de médicos. La sanitización se realiza constantemente en manos e instrumental médico. Nuestra estancia con los pacientes es de 10 a 14 horas y no salimos de esa zona. Pero ya es un turno normal al que nos estamos habituando todos”.