La Auditoría Superior de la Federación y sus retos estructurales

26 de Marzo de 2026

La Auditoría Superior de la Federación y sus retos estructurales

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Pablo Trejo

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EjeCentral

La designación de Aureliano Hernández Palacios Cardel como titular de la ASF para el periodo 2026-2034 es un hito institucional clave en México. Electo el 11 de marzo de 2026 con 472 votos en la Cámara de Diputados, asume el cargo el 15 de marzo en sustitución de David Colmenares Páramo. Este relevo ocurre en un contexto de máxima exigencia social por transparencia y nula tolerancia a la impunidad, lo que sitúa a la fiscalización en el centro del debate público.

En un país donde la corrupción permea de forma transversal los niveles municipal, estatal y federal, la ASF se erige como el pilar fundamental de la rendición de cuentas. Como órgano técnico especializado de la Cámara de Diputados, su función trasciende la simple revisión contable; su verdadera misión es verificar que el gasto público se ejerza con legalidad, eficiencia y eficacia, garantizando que cada peso extraído de los contribuyentes retorne en servicios públicos de calidad. No obstante, para que esta labor sea efectiva, la institución debe superar desafíos internos que han limitado su impacto en años recientes.

Análisis de las debilidades institucionales y el riesgo de la discrecionalidad

Durante el periodo 2018-2024, se observaron retrocesos preocupantes en los mecanismos de control interno que exigen una revisión inmediata. La eliminación del Consejo de Dirección y la supresión de la Unidad de Auditoría Interna concentraron la toma de decisiones en una estructura vertical que reduce la pluralidad y la vigilancia sobre los propios procesos de fiscalización. A esto se suma la modificación discrecional del Programa Anual de Auditorías, con aproximadamente 200 auditorías eliminadas en dicho periodo, lo que debilita la planeación estratégica y deja espacios de opacidad en sectores críticos de la administración pública.

Uno de los puntos más críticos es el rezago en el seguimiento de las observaciones. Montos significativos de recursos públicos permanecen en estatus de seguimiento durante años, lo que eleva el riesgo de prescripción de delitos y disminuye la recuperación real de dinero desviado. Esta inacción no solo afecta el erario, también erosiona la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de combatir la impunidad y desvirtúa la naturaleza preventiva de la auditoría.

Hacia una fiscalización moderna, ciudadana y técnica

La llegada de una nueva titularidad es la oportunidad histórica para reconstruir una ASF técnica, independiente y blindada frente a las coyunturas electorales. Para lograrlo, es imperativo retomar las mejores prácticas internacionales dictadas por la INTOSAI y fortalecer el Sistema Nacional de Fiscalización. La coordinación entre la federación y los estados es vital para cerrar las brechas donde la corrupción municipal suele quedar impune por falta de capacidades técnicas o voluntad política.

La integración de la participación ciudadana y la academia, como se vio con la colaboración de la ANUIES en el proceso de evaluación, debe ser una constante. El auditor moderno debe entender que su legitimidad no solo proviene del nombramiento legislativo, sino de la apertura al escrutinio público y la colaboración con organizaciones especialistas que vigilen el cumplimiento de las recomendaciones.

Acciones prioritarias para el fortalecimiento del Estado de derecho

Para que la ASF cumpla su mandato constitucional y contribuya de manera efectiva al combate a la corrupción, se proponen las siguientes líneas de acción estratégica:

  • Restaurar los órganos colegiados de planeación y el servicio profesional de carrera para evitar la politización de las auditorías y garantizar la permanencia de cuadros técnicos de excelencia.
  • Garantizar la estabilidad del Programa Anual de Auditorías, eliminando cambios arbitrarios que puedan interpretarse como protección a determinados entes auditados.
  • Implementar herramientas tecnológicas de vanguardia, como la inteligencia artificial para el análisis de datos masivos y la fiscalización en tiempo real, permitiendo detectar redes de corrupción de manera oportuna antes de que los recursos desaparezcan.
  • Establecer criterios de evaluación transparentes y meritocráticos, asegurando que el perfil de los auditores responda a una trayectoria probada en integridad y fiscalización.

Una ASF fortalecida mejora la calidad del gasto y actúa como un freno real ante la corrupción sistémica que afecta el desarrollo de México. El reto es mayúsculo, pero la construcción de un país más justo y transparente comienza por asegurar que el guardián de las finanzas públicas sea inquebrantable.

*Diputado local por el Distrito 15 de Iztacalco

X: @PabloTrejoizt