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Redacción ejecentral

La propuesta de la prohibición de los delfinarios impulsada por los diputados del PVEM reventó los trabajos en la Cámara baja.

Un debate acalorado entre rechiflas, señalamientos, descalificaciones acusasciones y adjetivos de unos con otros en donde el protagonista fue el Partido Verde a través  de su coordinador, Jesús Sesma intentó defender la moción, al negar repentinamente que tenga fines políticos  electorales y económicos.

Legisladores del PRD, PAN, Morena, MC insistieron en que el único interés del Verde es tener una bandera “electorera”, no defender el bienestar animal.

camara-delfinesTras aprobar  con una votación nomimal de 236 a favor, 184 en contra y una abstención, cambios al dictamen propuestos por la Comisión del Medio Ambiente, sin embargo al momento de ir al voto general una situación inusual se presentó.

Y es que a pesar de que el pleno lucía lleno, el número de votos reflejados en el tablero tanto a favor como en contra, fueron insuficientes para que el procedimiento fuera validado.

En el salón de sesiones legisladores del PRD, PAN, Morena y MC se encontraban presentes pero simplemente no emitieron su voto.

Al realizar el conteo oficial de la votación, solo aparecieron  solo 230 votos a favor y uno en contra, al parecer el de la panista, Guadalupe Murguía, presidenta de la Cámara.

Debido a la falta de quórum, la presidenta de la Cámara decretó un receso de 15 minutos a fin de intentar alcanzar el quórum, cono marca el reglamento.

Entre rechiflas, el receso transcurrió y entre gritos y reclamos legisladores del PVEM y el PRI hacia Murguía Gutiérrez a quien desde el fondo del salón le decían  “no tenemos presidenta”.

Mientras que al diputado del Verde,  Jesús Sesma,le gritaba otro grupo “¡quiere llorar, quiere llorar!”

En cuanto se anunció el receso, Sesma reclamó a la Mesa Directiva por el incumplimiento del acuerdo establecido entre coordinadores, de que no habría interpelaciones ni aspavientos durante el debate.

Una vez concluido los 15 minutos del receso, la panista dio por concluida la sesión y citó para el próximo martes 25 de abril.

delfinesY es que antes de fijar posicionamientos, diputados de oposición se dijeron de todo con diputados del PVEM y PRI, llevaron los dichos al terreno personal y familiar.  Unos intentando desvirtuar el contenido del dictamen y los otros a defenderlo.

Por su parte, el perredista, Arturo Santana,  advirtió que el asunto de los delfinarios, terminaría igual que el de la prohibición de animales de circo, donde se estima que el 80 por ciento de los más de mil ejemplares expulsados de los espacios circenses, ya murieron.

Pues el tema de  los métodos propuestos por el PVEM para prohibir y controlar la reproducción de los mamíferos marinos en cautiverio, fue uno de los más discutidos.

En tanto los opositores subrayaron que  suministrar fármacos, tratamientos hormonales y aplicar otras medidas como la “vasectomía a delfines”, como pidió el Verde Ecologista, provocaría más sufrimiento a los mamíferos marinos.

Los defensores de la iniciativa,  reviraron al asegurar que lejos de querer manipular médicamente a los especímenes referidos, su propuesta pretende impedir que se suministren medicamentos que pudieran generar efectos colaterales.

En tanto la diputada Verónica Delgadillo, de Movimiento Ciudadano,  fue una de las más precisas al señalar que la iniciativa de los ecologistas era engañosa, pues con el pretexto de la “última generación” de delfines en cautiverio, lo que buscan en realidad es garantizar el negocio de los delfinarios por 50 años o más.

Y recalcó “Lo que están presumiendo, la última generación de delfines es totalmente una falacia, porque esos delfines van a poder reproducirse por última ocasión. ¿Qué quiere decir? Que el oligopolio de explotación de los delfines no solo va a ser de 25 años, va a ser de 50 años, y hay quienes afirman que incluso serán hasta 80 años. Es decir, los delfines que hoy están cautiverio van a ser explotados hasta el día de su muerte”.

Con pancartas colocada al frente de la Tribuna, la intervención del perredista Jesús Valencia fue apoyada con frases como  “Esa iniciativa está muy verde”.

Mientas que el diputado de Morena, Ariel Juárez cuestionó a Sesma sosteniendo en todo momento la  reproducción en tamaño grande, de un par de fotografías donde la esposa del diputado Sesma aparece posando con un abrigo de pieles, y con el pie sobre el cuerpo de un león disecado.
Sesma reconoció que esas fotografías fueron tomadas antes de que contrajera matrimonio con él  y llamó a sus opositores  a mostrar voluntad y como su esposa lo hizo, cambiar su estilo de vida a favor del bienestar animal.

Por último, el perredista Guadalupe Acosta Naranjo afirmó que los legisladores deberían avergonzarse por discutir como si fuera algo de vida o muerte para el país, un asunto tan irrelevante.

Y demandó  “La propuesta que hace el Partido Verde, aunque lo nieguen, es una propuesta electoral, electorera. Pero que nosotros seamos rehenes de que un partido electoral necesite una bandera para poder hacer campaña política, el Congreso, la representación popular, seamos rehenes de estas cosas nimias, pequeñas, intrascendentes debería de molestarnos al conjunto de los legisladores. ¡Deberíamos estar discutiendo temas de interés nacional!”, demandó Acosta Naranjo.

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