Foto Drew Angerer/Getty Images/AFP

Compartir

Redacción ejecentral

«No amenacé a nadie, no presioné, nada». Con estas palabras el presidente estadounidense Donald Trump rechazó este miércoles cualquier irregularidad en una conversación que mantuvo con su homólogo ucraniano Volodimir Zelenski, a quien le pidió investigar a su rival político Joe Biden.

La transcripción de esa charla, que muestra «un abuso impactante» según los demócratas, ha puesto al mandatario republicano bajo la amenaza de un procedimiento de destitución.

«Cuando miran la información, es una broma. ¿Un ‘impeachment’ por eso?», respondió este miércoles Trump en una conferencia de prensa en Nueva York al margen de la Asamblea General de la ONU.

La transcripción se conoció este miércoles, un día después de que la oposición demócrata en el Congreso aprovechara la información sobre esa llamada para lanzar un proceso de juicio político contra Trump.

«Los demócratas lo hicieron durante la semana de la ONU. Todo estaba planeado», dijo el mandatario.

Según la transcripción de la llamada del 25 de julio, Trump le pidió a Zelenski «mirar» señalamientos de supuesta corrupción contra uno de los hijos de Biden, principal candidato demócrata a las elecciones de 2020.

«Se habla mucho del hijo de Biden, que Biden detuvo la investigación y muchas personas quieren saber sobre eso», dijo Trump a Zelenski. «Biden se jactaba de haber detenido la investigación así que si puedes mirar eso», añadió.

Tras la publicación de la transcripción, Trump aseguró que no ejerció «la más mínima presión» sobre Ucrania. También dijo que todo era parte de una «crisis fabricada» en «la mayor caza de brujas en la historia de Estados Unidos».

Zelenski respaldó este miércoles en Nueva York al mandatario estadounidense al calificar la llamada como «normal». 

«Tuvimos una buena conversación telefónica, normal. (…) Nadie me presionó», aseguró junto a Trump, recalcando que no quiere verse involucrado en las elecciones estadounidenses.

Hunter Biden fue miembro desde 2014 hasta 2019 del comité de monitoreo del grupo de gas ucraniano Burisma, perteneciente a un oligarca prorruso de dudosa reputación.

«Jefe de la mafia»

Pero los demócratas dijeron que la transcripción «refleja inequívocamente un abuso impactante y condenatorio de la función presidencial para beneficio político personal».

«Así es como habla un jefe de la mafia: ‘¿Qué puedes hacer por nosotros», dijo el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Adam Schiff.

A 400 días de las próximas elecciones presidenciales, los demócratas lanzaron la primera etapa de la acusación contra Trump, un procedimiento inusual con pocas chances de terminar en una destitución, pero que arroja una sombra sobre su campaña de reelección.

Ellos sospechan que Trump congeló la ayuda de casi 400 millones de dólares a Kiev para obligar al presidente ucraniano a que lo ayude. En el intercambio entre los dos hombres, Trump no menciona esta ayuda.

Por su parte, los congresistas demócratas están tratando de asegurar una audiencia del denunciante, un miembro de la comunidad de inteligencia que generó el escándalo.

Este miércoles, Trump prometió «transparencia» al respecto. «Les informé, a todos los miembros de la Cámara, que apoyo totalmente la transparencia en la llamada información del denunciante, a pesar de que supuestamente es información de segunda mano», dijo.

Los congresistas también deben escuchar el jueves al director de inteligencia nacional, Joseph Maguire, quien se negó a transmitir el informe escrito por ese agente.

Efecto «positivo»

El objetivo demócrata es reunir la mayor cantidad de información posible para respaldar el historial para un juicio político antes de proceder a la votación en la cámara baja del Congreso.

Dada la mayoría demócrata en esta cámara, es probable que Trump sea acusado, lo que solo le sucedió a dos de sus predecesores: los demócratas Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1998. Ambos fueron luego absueltos.

El Senado, con una mayoría republicana aún leal a Trump, realizaría el juicio político y votaría si destituye o no al presidente. Los demócratas deberían convencer a 20 senadores republicanos, lo que parece muy poco probable.

Sin embargo, el republicano moderado Mitt Romney aseguró el miércoles que el intercambio entre Trump y Zelenski era «profundamente preocupante».

Pero este proceso podría volverse contra los demócratas y Trump ya dijo el martes que tendría un efecto «positivo» en su campaña.

Esa posibilidad retrasó durante mucho tiempo a la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien se había mostrado reacia hasta ahora a recurrir a este proceso por otros temas.

La hábil estratega de 79 años temía que los votantes sancionaran en 2020 a un partido que pasa demasiado tiempo centrado en el presidente en lugar de hablar sobre los temas importantes, como economía y salud.

Compartir