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Tomás de la Rosa

tdelarosa@ejecentral.com.mx

Con operaciones en cinco países, incluidos paraísos fiscales, los primos Gonzalo Gil White y José Antonio Cañedo White, junto con el colombiano-estadounidense Carlos Williamson Nasi, construyeron un emporio integrado por al menos 29 empresas orientadas a créditos corporativos en el sector energético, pero fueron los contratos sin licitación con Pemex, a través de su empresa Oro Negro, lo que los colocó, sin tener experiencia, como uno de los más importantes grupos en la explotación de petróleo en alta mar. La paradoja es que era solamente una empresa de papel.

Esta es la historia de un complejo entramado empresarial construido en 29 años, a partir de sus relaciones familiares y sociales, que les facilitaron la obtención de los más importantes fondos de inversión en el mundo, el abrir empresas aprovechando las ventajas fiscales en lugares como las Islas Caimán, Holanda, Estados Unidos, Singapur y México, y manejar recursos millonarios. Algunos de los nombres que surgen en este tejido aparecen los exdirectores de Pemex, Emilio Lozoya y Luis Ramírez Corzo.

›Los documentos oficiales de México y Estados Unidos muestran que la estrategia que diseñaron les permitió obtener la mayores ganancias en el sector a costa de los inversionistas, desde los fondos de inversión hasta los trabajadores agrupados en las Afores CitiBanamex y la colombiana Sura.

Este año, un juez declaró la quiebra de una de sus principales empresas, Oro Negro y subsidiarias, por insolvencia; lo que provocó una cascada de demandas en México, Singapur, Estados Unidos y Noruega. Estos juicios revelaron que la compañía no contaba con activos tangibles, salvo derechos “litigables” que son los contratos con Pemex y las plataformas petroleras. 

Para defenderse, los primos Gil White lanzaron un intrincado legal en el que colocaron como centro de su argumentación, ante las cortes estadounidenses, que Pemex se confabuló con sus rivales para sacarlos del mercado. Incluso sostienen que fueron víctimas de una extorsión por parte de la petrolera mexicana, tal como ocurrió, según ejemplifican en los documentos oficiales, con el caso Odebrecht con Emilio Lozoya.

Uno de estos litigios podría tener un costo muy alto para el gobierno de México. Se trata del juicio de protección de inversión ante Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que de perderlo, representaría un desembolso para el Estado mexicano de, al menos, 700 millones de dólares por indemnización a los primos Gil White y otros inversionistas. 

Al mismo tiempo se giraron órdenes de aprehensión contra los empresarios Gonzalo Gil White y José Antonio Cañedo White, entre otros, por el presunto desvío de recursos que habría generado un daño patrimonial a los inversionistas de Oro Negro.

Axis, la matriz

Oro Negro tiene sus orígenes en la empresa que formó Cañedo White con su primo, Gonzalo Gil White, en 1990. En ese entonces, el hijo de Francisco Gil Díaz (secretario de Hacienda en el sexenio de Vicente Fox), era un joven de 18 años. La empresa, hoy es conocida como Grupo Axis, y sus accionistas la autodenominan “banco de inversión”.

A dos años del arranque de la empresa, en 1992, según la información del propio “banco de inversión”, Axis participó en la expansión de Televisa. Asesoraron la compra de la televisora estadounidense de habla hispana, Univision; en la adquisición de un paquete accionario minoritario de la mayor editora de revistas en español, en el mundo, American Publishing Group; y en la compra del 50% de la red privada satelital PanAmSat.

En 1997, al morir Emilio, El Tigre, Azcárraga Milmo, Guillermo Cañedo White, compartió la presidencia de Televisa con Emilio Azcárraga Jean. Ese mismo año, murió Guillermo Cañedo de la Bárcena, accionista de Televisa, y sus hijos Guillermo y José Antonio Cañedo White vendieron su paquete accionario de la televisora.

Sin mencionar el nombre de Guillermo Cañedo White, la propia Axis sostiene que fue uno de los administradores de las finanzas de la televisora en la década de los 90. Además, asegura que diseñaron la estrategia para llevar a Televisa a los mercados de valores, 1991 a la BMV y a Wall Street (NYSE) en 1993.

En el proceso de reorganización accionaria, expansión de Televisa y consolidación del control de la televisora por parte de Azcárraga Jean, Axis también presume que fue parte de la estrategia en la que se involucraron los poderosos fondo de administración de capital privado como Bain Capital, Blackstone Management, Carlyle Investment, Kohlberg Kravis Roberts. 

“Durante los años 90s, Televisa continuó su expansión a través de transacciones internacionales bajo la asesoría de Grupo Axis, incluyendo: (i) el lanzamiento en España de DTH Vía Digital; (ii) la adquisición de una participación en Red Televisiva Megavisión, la tercera televisora chilena; y (iii) la adquisición de una participación en Grupo Peruana de Radiodifusión”.

›Esto sucedió cuando Gonzalo Gil tenía 20 años y estudiaba en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), donde, en 1995, se graduó en la licenciatura en Derecho.

El “banco de inversión” Grupo Axis, dijo a inversionistas en México y Estados Unidos que desde su nacimiento en 1990 al 2016 lograron transacciones de capital por más de 12 mil millones de dólares.

Otro de los socios de Grupo Axis, aunque minoritario y nunca tuvo poderes de decisión en la administración de las empresas del consorcio, es el colombiano Carlos Williamson Nasi, con una licenciatura en Negocios (1983) por la Universidad de los Andes en Bogotá, Colombia y una Maestría en Administración de Empresas (Master of Business Administration, MBA) por la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania.

1000  pesos fue el capital con el que Oro Negro, con empresas en Singapur, México, Estados Unidos e Islas Caimán, fue constituida.

En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), Williamson fue asesor del secretario de Hacienda, Pedro Aspe Armella, para la privatización en 1991 de las siderúrgicas Altos Hornos de México a los empresarios Alonso Ancira Elizondo (detenido este año en España por una investigación relacionada a Emilio Lozoya a su paso por Pemex) y Xavier Autrey Maza; y Sicartsa a Grupo Villacero del empresario Julio César Villarreal Guajardo. De esta última, se pagaron 170 millones de dólares en 1991 y fue vendida en 2006 al gigante mundial del acero Arcelor Mittal en mil 439 millones, es decir casi 750% más.

Aspe fue alumno de Francisco Gil Díaz, padre de Gonzalo Gil White. Previo a ser secretario de Estado, en el sexenio de Luis Echeverría (1970-1976), Gil Díaz trabajó en Presidencia; en el sexenio de José López Portillo (1976-1982) fue director General de Política de Ingresos con David Ibarra Muñoz en la Hacienda; en el periodo de Miguel de la Madrid (1982-1988) fue director de Investigación Económica del Banco de México (Banxico); con Aspe fue Subsecretario de Ingresos, y en el periodo presidencial de Ernesto Zedillo(1994-2000) subgobernador de Banxico.

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Las redes, sí funcionan

Grupo Axis, junto con otros inversionistas, compraron “Productos de Leche Coronado”, empresa que reestructuraron y vendieron a Bimbo en 1995. Ese mismo, año que marcó a México con la peor crisis de la historia, sostienen en sus propios documentos que su “banco de inversión” realizó la primera emisión de un bono “high yield” en América Latina para Televisa por 750 millones de dólares.

Para 2001, Grupo Axis identificó una “importante brecha entre la oferta y la demanda de financiamiento en México” para las empresas pequeñas y medianas (Pymes), donde la mayor parte del fondeo provenía de fuentes no bancarias, y aprovechando la “red de relaciones con diversos fondos e instituciones, principalmente internacionales” colocaron más de 570 millones de dólares en bonos para préstamos a diversas industrias.

En ese entonces, Gil White ya tenía un MBA de la Universidad de Stanford, y se había fogueado en las grandes ligas del mundo financiero. Laboró en el brazo de inversión del gurú inmobiliario estadounidense Sam Zell, Equity Group Investments, donde siendo vicepresidente supervisó las inversiones en América Latina. También trabajó para el banco de inversión neoyorquino Goldman Sachs, y estuvo en el área de financiamiento estructurado de la unidad en México de Citigroup (CitiBanamex), según reportó Axis a las autoridades financieras, incluso a la Comisión de Valores de Estados Unidos (Securities and Exchange Commission, SEC).

Gonzalo Gil White es bisnieto de Alfonso Díaz Garza, banquero que presidió entre 1949-1950 y 1953-1954 la Asociación de Bancos de México (ABM). Entre sus bancos, por ejemplo, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) de junio de 1944 se ve que el presidente Manuel Ávila Camacho otorgó al abuelo de Francisco Gil Díaz, la concesión para operar el Banco del Sur

Quince años después de que ese joven universitario cofundara Grupo Axis, a los 33 años, Gil White sentó las bases de lo que sería la empresa de servicios petroleros Oro Negro. Con toda su experiencia y junto con su primo Cañedo White, en 2005, fundaron a través de Grupo Axis la empresa Navitas Investments, y al estilo de firmas globales como Google, Nike, Apple y Uber, la nueva compañía se constituyó en Holanda, considerado uno de los paraísos fiscales de Europa. La empresa se concibió para emitir títulos de deuda y así ofrecer crédito a empresas de servicios petroleros.

Capitalizando las redes de contactos, convencieron a millonarios fondos de inversión como el texano HBK Capital Management (actualmente con un portafolio de inversión de 10 mil millones de dólares), al neoyorquino NWI Management (con más de 7.6 miles de millones de dólares en inversiones) y a otros como Greylock Capital Management, Citigroup y Copernico Capital a que suscribieran títulos de deuda emitidas en Nueva York por Navitas Investments.

Un año después de que el Congreso, en el sexenio de Vicente Fox, modificara 10 leyes y el Código Fiscal de la Federación y así nacieran en 2006 los llamados “bancos no bancos”; es decir, las “sociedades financieras de objeto múltiple” (Sofom), los primos crearon su propia Sofom.

En 2007, para reducir más o “eficientar el impacto fiscal de la actividad crediticia de Navitas”, crearon su tercera empresa, Axis Capital, Sofom. De las dos opciones autorizadas, eligieron la opción de “entidad no regulada”, es decir sin la supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Hasta 2016, con Navitas como su único fondeador, el “banco no banco” de los White sostiene que habían otorgado créditos por más de 900 millones de dólares, sin un “solo quebranto en su portafolio de créditos”. Algo que cambiaría dos años más tarde.

Ante el éxito del negocio a través de la Sofom, crearon otra empresa, Navix Holdings, SAPI de CV, como la tenedora de acciones de su brazo crediticio. A esa nueva empresa se suman como socios capitalistas Eton Park Capital Management –un fondo de inversión que en 2015 administraba activos por nueve mil millones de dólares–, y el ahora ya desaparecido fondo de inversión Stark Investments –uno de los fondos de cobertura más grandes del mundo–.

Las redes de los White seguían funcionando a la perfección. En tres operaciones captaron alrededor de mil 100 millones de dólares, con su nueva empresa Navix Holdings.

La empresa clave

Con todos esos contratos millonarios, los White sedujeron al poderoso fondo de inversión Temasek Holdings, propiedad del gobierno de Singapur, con un portafolio de inversión de 313 mil millones de dólares (a marzo de 2019) ,y al estadounidense Ares Management Corporation (con activos por 142 mil millones de dólares), para invertir en la empresa controladora “Integradora de Servicios Petroleros Oro Negro (Oro Negro), la cual crearon en 2012.

Para tener una idea del peso económico que tienen esos dos administradores de capital, sus portafolios de inversión equivalen a casi dos quintas partes del PIB mexicano.

En febrero de 2012, la empresa inició con aportaciones comprometidas de capital por 245 millones de dólares. Siete meses después, en agosto (tres meses antes de que concluyera el sexenio de Felipe Calderón), la mexicana concretó con la texana Hercules Offshore la compra de las empresas Todco Mexico Inc. y Servicios Todco S de RL de CV. 

Esta operación les permitió obtener su primera plataforma petrolera y estar dentro de los proveedores de Petróleos Mexicanos (Pemex).

La mexicana pagó 36 millones de dólares a la texana, que en ese entonces operaba 42 plataformas autoelevables, como las que operaría Oro Negro más tarde (Laurus, Primus, Fortis, Decus e Impetus).

La compra de Todco, abrió la puerta a Oro Negro al millonario negocio del arrendamiento de plataformas petroleras por parte de Pemex. Más tarde Todco, cambió de nombre a Perforadora Oro Negro, S de RL de CV, la cual ya tenía contratos con la hoy Empresa Productiva del Estado.

Así, a una semana de entregar la banda presidencial a Enrique Peña Nieto, el 22 de noviembre de 2012, Pemex a cargo de Juan José Suárez Coppel, que fue alumno de Gil, el exsecretario de Hacienda, y Baudelio Ernesto Prieto de la Rocha (representante legal de la petrolera), asignó en adjudicación directa (sin licitación) a Perforadora Oro Negro un contrato de arrendamiento de una plataforma.

El contrato para extraer petróleo y gas en el océano fue con la plataforma Primus, por un periodo de mil 30 días naturales (aproximadamente cuatro años calendario) y por ello Pemex pagó 174.34 millones de dólares. Es decir, 169 mil 271 dólares diarios, más el respectivo impuesto al valor agregado.

En la historia de Oro Negro hay nombre relevantes. Además de José Antonio Cañedo White y Gonzalo Gil White, sobresale también Corzo y Hernández, que al inicio del sexenio de Fox, de 2001 a 2004, fue el director general de Pemex Exploración y Producción (PEP), el brazo de Pemex, que entre otras cosas, contrataba la renta de las plataformas petroleras.

Con el arribo del PRI al poder –el partido al que pertenece Francisco Gil Díaz-, con Enrique Peña Nieto en la presidencia, Luis Videgaray en Hacienda y Emilio Lozoya Austin en la dirección general de Pemex, Oro Negro recibió un segundo contrato adjudicado también sin licitación para contratar los servicios de otra plataforma (Laurus), para el periodo de mil 233 días hábiles (casi tres años y nueve meses del calendario), por la que se pagó 206.62 millones de dólares.

Con el gobierno priista, Oro Negro recibió cuatro contratos más por la renta de plataformas petroleras. Los cinco contratos sumaron más de mil 100 millones de dólares. En promedio simple, la renta por cada activo fue de 162 mil 331 dólares diarios. 

La tarifa máxima fue de 169 mil 560 dólares diarios con la plataforma Decus, asignado también sin licitación el 13 de mayo de 2014 (un mes antes que iniciara la crisis internacional de los precios del petróleo). La tarifa más baja por día fue de 136 mil 267 dólares con la plataforma Impetus, asignado sin licitación en diciembre de 2015.

›En ese entonces, diciembre de 2015, el precio del barril de petróleo de exportación era de 28.80 dólares, 71.3% menos respecto a los 100.2 dólares registrado en junio de 2014.

Poco antes, en 1992, la empresa de Cañedo White y Gil White crearon un vehículo de inversión, Axis Asset Management, S. de R.L. de C.V, para fondear empresas. 

En 2012 lanzó un instrumento financiero (Certificados de Capital de Desarrollo, CKD) con el que pretendía recolectar seis mil 900 millones de pesos en varias colocaciones en la Bolsa Mexicana de Valores. En ese esquema, Axis pretendía cobrar como “honorarios del administrador” 200 millones de dólares anuales. El pago requerido era de poco más de medio millón (547 mil 945) de dólares al día.

Pese a los ingresos millonarios de la petrolera para los White, además de otros tantos cobros especificados en los contratos, hoy, no queda nada de Oro Negro. Es una compañía de papel, la cual fue declarada en quiebra desde el 13 de junio.

“En el caso de Oro Negro lo más importante es que hoy no tiene ningún activo físico. Prácticamente no tiene nada. Lo único que tiene son derechos litigiosos, es decir son activos intangibles en México y Estados Unidos ¿Qué valor tienen? No se sabe todavía”, comentó a ejecentral el director general del Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles (Ifecom), Édgar Manuel Bonilla del Ángel.

Crisis de Oro Negro

En agosto de 2017, el precio del petróleo ya mostraba una ligera recuperación al venderse en 45.53 dólares, aunque todavía estaba 36.4% por debajo de los 100.2 dólares. 

En ese contexto de crisis en los precios del crudo, Pemex anunció cambios en las tarifas a todas sus prestadoras de servicios, como Oro Negro, Sea Dragon, Constructora y Perforadora Latina y Cosl México, entre otras. 

Ese cambio de tarifas, es parte de lo que Oro Negro alega en el juicio 18-11094 que interpuso en la corte de Nueva York, al señalar que Pemex junto los acreedores se “coludieron para sacar a la empresa del negocio” y tomar sus plataformas. 

Además de los tenedores de bonos, Oro Negro sostiene que SeaMex, otro operador de plataformas para Pemex, y el fondo Fintech Advisory, propiedad del empresario regiomontano David Martínez Guzmán, pretenden apoderarse de sus plataformas valuadas en 750 millones de dólares (150 millones por plataforma). 

“Después de largas negociaciones”, argumentó Oro Negro que Pemex le informó que las plataformas Laurus y Primus se mantendrían sin operar hasta noviembre de 2017 y hasta finales de 2018, respectivamente. De reintegrarse a las operaciones, lo harían con las tarifas designadas a las plataformas Fortius, Decus e Impetus de 116 mil 300 dólares diarios.

Esa nueva tarifa representó, en promedio, una rebaja de 28.4% o de 46 mil 31 dólares diarios para Oro Negro por plataforma. Dado que no es posible conocer todos los contratos de las plataformas, se desconoce el impacto total a la empresa de servicios petroleros de los White.

Según la información enviada por CitiBanamex a la BMV, Pemex advirtió que “Oro Negro podrá dar por terminado los contratos de perforación en caso de que no se acepten los términos descritos”. En la demanda en Nueva York, Oro Negro sostuvo que sí aceptó las tarifas y a pesar de ello Pemex canceló los convenios. 

Los primos White pretenden obtener una indemnización de mil millones de dólares de la 26 empresas, que incluyen varios fondos de inversión. 

“En el caso de Oro Negro lo más importante es que hoy no tiene ningún activo físico. Prácticamente no tiene nada. Lo único que tiene son derechos litigiosos, es decir son activos intangibles en México y Estados Unidos». Édgar Manuel Bonilla del Ángel, director de Ifecom.

Otra de las demandas, la que se hizo al amparo del Capítulo XI del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual contempla la protección a la inversión extranjera, en la que los primos White argumentan lo mismo, pero en este caso exigen al Estado mexicano una indemnización por 700 millones de dólares, que en su caso tendría que cubrir el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

La quiebra

En septiembre de 2017, Oro Negro solicitó iniciar el concurso mercantil que la llevaría a declarar la quiebra. Pese a esto, unas semanas después, el 27 de octubre, Axis recolectó 227.1 millones de pesos en la BMV para Oro Negro. El 30 de mayo de 2018 volvió a salir al mercado y recaudó otros 259.2 millones de pesos.

Fue hasta el 11 de septiembre de 2018, cuando el Juez Segundo de Distrito en Materia Civil en la Ciudad de México, declaró en concurso mercantil a la controladora “Integradora de Servicios Petroleros Oro Negro” y su filial Perforadora Oro Negro. Perforadora Oro Negro tenían un listado de 168 empresas con las que tenía cuentas pendientes por pagar, en los que se incluyen desde grandes inversionistas en Noruega hasta la compra de tornillos en México. 

La pelea sigue

Las empresas Oro Negro Primus, Oro Negro Laurus, Oro Negro Fortius, Oro Negro Decus y Oro Negro Impetus ahora están en manos del representante de los tenedores de bonos emitidos por Oro Negro Drilling Pte. Ltd. (subsidiaria de Oro Negro), Nordic Trustee ASA (fiduciario de los títulos de deuda).

Ese punto lo tendrán que resolver los jueces mexicanos, ya que fueron tomadas en el proceso de solicitud del concurso mercantil. Además, en la corte de Nueva York, ya hay una propuesta confidencial para comprar activos de la mexicana. Es tan confidencial la oferta que ni el juez mexicano la conoce.

ejecentral solicitó entrevista con el despacho legal que representa a los tenedores de bonos, sin embargo, la respuesta fue que “el cliente prohibió ventilar la información”. Al respecto, se debe recordar que la financiera noruega, Nordic Trustee, requirió a la mexicana el pago de 23 millones de dólares en octubre de 2017.

El mayor productor de carne de cerdo en México, Grupo Kuo, también demandó en los tribunales a José Antonio Cañedo White, socio de Axis y a sus hermanos Pablo y Andrea.

Información de Citigroup, como fiduciario, enviada la BMV, señala que el 53% de los tenedores de los bonos de Oro Negro firmaron una carta para ordenar a Nordic Trustee para transferir las acciones de Oro Negro Drilling Pte. Ltd (empresa de Oro Negro con la cual garantizó su deuda) a una sociedad controladora de reciente constitución en Singapur, con lo cual la noruega tomó el control indirecto de dichas acciones.

Con la judicialización, las pensiones pierden

En la guerra legal entre prestamistas y la mexicana, ya pasó de lo mercantil (derecho civil) a lo penal. En julio, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJ) informó que tenían una orden de captura contra José Antonio Cañedo White, Gonzalo Gil White, Carlos Enrique Williamson Nasi. Además, de los accionistas, se busca a otros empleados por el supuesto abuso de confianza y mala administración en Oro Negro.

Los trabajadores que tienen o tenían sus ahorros en las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) que invirtieron en Oro Negro, perderán parte de su patrimonio. Según un documento de trabajo de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, del CKD que emitió Axis para invertir en la petrolera, participaron la filial en México del colombiano Grupo de Inversiones Suramericana (Grupo Sura), la Administradora de Fondos para el Retiro Sura, y las Afores Banorte y Banamex.

Aunque un reporte de la asamblea de los tenedores de ese CKD emitido por 500 millones de dólares advierte que cinco empresas de CitiBanamex, tienen el 50.02%, mientras que el restante 49.98% está en Sura. 

Citibanamex, a quien más expuso al riesgo, fue a sus clientes en la Siefore Básica 3, para ahorradores de entre 37 y 45 años, ya que invirtió 19.393% de esa emisión; seguido sus clientes en la Siefore CitiBanamex Básica 4 (ahorradores de hasta 36 años) que compró el 16.307%, y la Siefore CitiBanamex Básica 2, que es la ahorradores que ya van camino a la jubilación con 46 a 59 años de edad, compró el 14.221% de ese instrumento para invertir en la ahora quebrada Oro Negro. El resto para llegar al 50.02% quedó en manos de la “Siefore CitiBanamex de aportaciones voluntarias plus” y en Citibanamex Casa de Bolsa.

›Por su parte, los ahorradores mexicanos que depositaron su confianza en la colombiana Sura que mayor impacto tendrá son los ubicados en la Siefore Sura Básica 3, es decir, trabajadores entre de entre 37 y 45 años, que compraron el 20.775% de acciones (CKDs) de Oro Negro. La Siefore Sura Básica 2, de los próximos a jubilarse, tiene el 17.592% y la Siefore Sura Básica 4 tenía el 11.610%.

Sura no respondió las llamadas hechas en sus redes sociales. CitiBanamex comentó que “la inversión en Oro Negro representó en su momento el 0.25% respecto al total de recursos administrados por la Afore Citibanamex. La minusvalía de la inversión en Oro Negro se compensa con la plusvalía en muchas otras inversiones”, respondió a ejecentral en un correo electrónico.

En suma, más allá de los millones de pesos que ganaron los primos Gil y Cañedo White por su empresa de papel que sedujo a otros inversionistas, los trabajadores mexicanos con Afore CitiBanamex tendrán que pagar un millonario costo de oportunidad. 

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