Abuela en fuga
Se trata de un caso emblemático en el país, ya que durante mucho tiempo, Alemania se negó a juzgar a sus criminales de guerra
Cuando era joven, Irmgard Furchner fue cómplice del asesinato de 10 mil personas durante el apogeo del nazismo en Alemania. Ahora, a 78 años de los hechos, se encuentra ante la justicia a regañadientes.
El caso, que ya era relevante cuando se dio a conocer, tomó un inesperado giro cuando Furchner, de ahora 96 años, eludió el proceso fugándose del hogar de ancianos en donde se encontraba. Su escapada, curiosamente, no fue del todo sorpresiva, ya que tras conocer la acusación, había enviado una carta al presidente del tribunal para informarle que boicotearía el proceso al considerarlo “degradante”.
Su escape sin embargo no duró mucho, ya que fue encontrada pocas horas después y puesta en prisión preventiva hasta el juicio que se realizará el 19 de octubre, en el que tendrá que responder por fungir como secretaria del comandante del campo, Paul Werner, de 1943 a 1945. En su puesto, la entonces joven se encargó de mecanografiar las órdenes de ejecución y deportación de miles de personas.
10 mil personas murieron en el campo donde trabajaba.
Se trata de un caso emblemático en el país, ya que durante mucho tiempo, Alemania se negó a juzgar a sus criminales de guerra, y es la primera vez que se procesa a una persona mayor de 90 años.
Tanto la renuencia de la mujer a ser juzgada como su fuga han provocado indignación entre defensores de derechos humanos y familiares de víctimas. “Esto muestra menosprecio hacia los sobrevivientes y el Estado de derecho”, dijo el abogado Christoph Rückel, que representa desde hace años a los sobrevivientes del nazismo. “Si está en buen estado para huir, ¡está en buen estado para ir a la prisión!, declaró por su parte Efraim Zuroff, presidente del Centro Simon Wiesenthal, dedicado a perseguir judicialmente a los nazis vivos.