“Brasil tiene la política más distorsionada del mundo”
THE INTERCEPT_ | Glenn Greenwald entrevista a Dilma Rousseff
EJECENTRAL
Por: Glenn Greenwald
Hace unas semanas, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue suspendida de su cargo cuando el Senado aprobó en una votación, 55-22, dar seguimiento a un proceso de destitución (impeachment), aprobado por la cámara baja, relacionado con supuestas maniobras presupuestarias (pedaladas, es el término en portugués) diseñadas para ocultar el tamaño de la deuda pública. A pesar de que nominalmente sigue siendo presidenta y continúa residiendo en el palacio presidencial de Brasilia, sus funciones son llevadas a cabo por su vicepresidente, Michel Temer —ahora presidente “interino” Temer— y el gabinete de derecha, contaminado de corrupción y totalmente blanco y masculino conformado por Temer (quien, debido a la política de coalición de Brasil, es de un partido distinto al de Rousseff).
Tras la decisión del Senado, hablé con la presidenta Rousseff en el palacio presidencial en lo que fue su primera entrevista desde que fue suspendida.
Desde que asumió el poder, Temer ha exacerbado los temores de aquellos que consideran el juicio político como un ataque a la democracia o incluso un golpe de Estado. A diferencia de Rousseff, él está personalmente implicado en escándalos de corrupción. Temer acaba de ser multado por violaciones a un proceso electoral estatal y enfrenta una prohibición de ocho años para ocupar cualquier puesto público (incluyendo el que acaba de ocupar). Las encuestas muestran que sólo dos por ciento de los brasileños lo apoyaría en una elección real, mientras que cerca de 60 por ciento quiere que sea destituido.
A medida que se acerca la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el 5 de agosto, surgen protestas en todo el país, y están determinadas a ser más desestabilizadoras dado que el gobierno de Temer intenta recortar algunos de los programas sociales más críticos creados por el partido de Rousseff (que ha ganado cuatro elecciones nacionales consecutivas).
Hablé con la presidenta Rousseff acerca de todas estas cuestiones, así como de si ahora se justifica el uso de la desobediencia civil entre los brasileños contra el gobierno que ella describe como “ilegítimo”, y el posible impacto sobre los asuntos internacionales y la realineación económica de este extremo y nada democrático cambio de la ideología en el quinto país más poblado del mundo y la séptima mayor economía del globo.
Glenn Greenwald (GG): La última etapa de los procedimientos de acusación tiene lugar en la Suprema Corte, que está constituida por 11 jueces; ocho de ellos fueron nombrados por el Partido de los Trabajadores (PT), cinco de ellos por usted. ¿Diría que la corte y sus decisiones son legítimas?
Dilma Rousseff (DR): Yo creo que las decisiones de la Corte han sido legítimas. No creo que sea el tribunal quien lo juzgue; no será la Suprema Corte la que juzgue el proceso de destitución. En Brasil, el proceso de destitución es juzgado por el Senado. La sesión es conducida por el presidente de la Corte, el juez Lewandowski. Espero que su liderazgo haga el procedimiento más consistente...
GG: Pero si el Senado la destituye, usted podría solicitar a la Suprema Corte rechazar esa decisión y pronunciarse sobre si hubo algún delito grave o un crimen. Además, la Suprema Corte podría haber interrumpido el proceso, pero no lo ha hecho hasta ahora. ¿Puede un proceso que está siendo llevado a cabo bajo la autoridad de un tribunal legítimo ser considerado como un “golpe”?
DR: Mira, éstas son dos cosas completamente diferentes. Los procedimientos, de acuerdo con la ley brasileña, se llevan a cabo por el Senado. Puedo apelar en la Suprema Corte, y eso ocurrirá en el momento apropiado para mi defensa. Pero, mientras tanto, pasará a través del tribunal y será conducido por el Senado. El Senado es el tribunal correspondiente. Después de eso, puedo debatir si los procedimientos se llevaron a cabo con precisión, si fueron aceptados correctamente, si recibí un juicio justo y si hubo alguna interferencia en el procedimiento. Estamos apelando esto.
GG: El día después de que el Senado votó, el juez (de la Suprema Corte) Gilmar Mendes suspendió la investigación en contra de Aécio Neves, derrotado por usted en la última elección. Mucha gente vio eso y pensó: “La corte se comporta como un actor político. La suspensión allana el camino para enterrar la investigación Car Wash (un caso de corrupción y lavado de dinero en la empresa petrolera estatal Petrobras)”. ¿Está usted de acuerdo con eso? ¿Qué significa esa suspensión?
DR: Creo que la suspensión resulta extraña; hasta donde sé, no hay procedimientos suspendidos hasta ahora. No se ha suspendido ninguna investigación del caso Car Wash, pero el juez Gilmar Mendes no es el único juez de la Corte Suprema. La Suprema Corte se compone de 11 miembros. No todos tienen disposiciones similares a la de un militante real, un militante evidente, como lo es el juez Gilmar Mendes. Sus acciones serán juzgadas con el tiempo por el pueblo brasileño.
GG: ¿Cree que hay un riesgo?
DR: No se debe tener un doble rasero en nuestro país. Si está analizando a uno, tienes que investigar a todos. Nadie debe ser librado de las investigaciones.
GG: ¿Cree que hay un riesgo, después de que deje la oficina —si se llega a eso— de que la operación Car Wash sea barrida debajo de la alfombra?
DR: Ésa podría ser una amenaza, pero creo que hay muchas partes interesadas en la continuación de la investigación. Estoy más preocupada por volver de nuevo a la situación anterior, en la que el fiscal general no fue elegido de una lista de tres candidatos, sino elegido sobre la base de su alineación política, lo que derivó en el “carpetazo” de una gran cantidad de investigaciones, tanto es así que el fiscal general de la República llegó a ser conocido como el “Auxiliar del Archivo de la República”.
“¿Cuál fue el procedimiento que el presidente adoptó al asumir el cargo, algo que yo también hice? Generalmente elegimos el primer nombre en la lista de tres nominados. ¿Por qué? Para dar una mayor autonomía de investigación a la Oficina del Fiscal y para detener el carpetazo a las investigaciones. Creo hoy existe una estructura —la Fiscalía, la Policía Federal y los segmentos de la rama judicial, como la Suprema Corte y el Tribunal Superior de Justicia— que está dispuesta a llevar a cabo investigaciones. Ahora, ninguna institución es inmune al proceso político. Todos ellos sufren las consecuencias del clima político del país.”
GG: Yo sé que otros presidentes, entre ellos Fernando Henrique Cardoso, también realizaron las maniobras presupuestarias que usted realizó, aunque quizás no en la misma medida. Sé que usted insiste en que las maniobras presupuestarias no son crímenes que merezcan un juicio político.
DR: No son crímenes graves dado que no son delitos contra el presupuesto. No son crímenes.
GG: Pero, ¿está usted de acuerdo en que la Ley de Responsabilidad Fiscal las prohíbe?
DR: No, porque no están prohibidas por la Ley de Responsabilidad Fiscal. ¿Qué se considera una maniobra presupuestaria? La ley de apropiación autoriza el proceso conocido como créditos complementarios. Y, ¿qué dice? Dice que si espera recaudar un superávit de impuestos a partir de una iniciativa específica, el excedente puede ser reinvertido. Así que déjame preguntarte esto: ¿De dónde vienen estos decretos? Del Supremo Tribunal Electoral. El crédito autorizado fue solicitado por el Departamento de Justicia, por el tribunal.
“Éste no es un excedente del fondo general; se trató de un crédito adicional derivado de partidas individuales, que es algo muy técnico. No se ocultó nada. Pasó por los escritorios de todo el mundo. El tribunal siempre ha hecho ese tipo de análisis.”
GG: Ahora me gustaría cambiar de velocidad. Usted fue la primera mujer presidente de Brasil, y su reemplazo interino, Michel Temer, renovó su gabinete de 23 ministros a los pocos días de su salida: no hay una sola mujer y nadie de raza negra y un tercio de ellos están acusados de corrupción. ¿Cómo reaccionó cuando vio a su equipo?
DR: Mira, me parece que este gobierno interino e ilegítimo será muy conservador en todos los aspectos. Uno de ellos es el hecho de que es un gobierno de los hombres blancos, sin gente negra, en un país que, en el último censo en 2010, y creo que esto es muy importante, más de 50 por ciento de la población autodefine su origen como africano. Por lo tanto, creo que el no tener ninguna mujer o persona de raza negra en el gobierno muestra una cierta falta de atención para el país que está gobernando.
GG: ¿Usted diría que hemos llegado al final de la democracia brasileña?
DR: No, no lo haría. Porque hoy en día las instituciones pueden ser atacadas, pero son más fuertes de lo que se piensa. Ahora, me preocupa algo, ¿qué sucede bajo un gobierno ilegítimo? Un gobierno ilegítimo trata de cubrirse a sí mismo con el velo de un seudo orden; prohíbe las protestas y la libertad de expresión y, sobre todo, muestra una enorme voluntad de recortar los programas sociales.
GG: OK. Ya que usted clasifica a este gobierno como ilegítimo, ¿cree que es correcto que los brasileños combatan a este gobierno con la desobediencia civil, como lo hizo después del golpe de 1964?
DR: Creo que son situaciones completamente diferentes...
GG: Sé que las situaciones son diferentes, pero, ¿hemos llegado al punto en el que se justifica que los brasileños combatan contra este gobierno, el que usted clasifica como ilegítimo, con desobediencia civil?
DR: Creo que en Brasil tenemos que luchar contra él, protestar y también ejercer una cierta presión sobre los miembros del Congreso. Necesitamos instar a todos los movimientos sociales a participar...
GG: Y con Bolsa Família (el programa de asistencia social para los pobres) ahora...
DR: Sólo estoy tratando de dar el ejemplo.
GG: Pero sólo quiero preguntar acerca de...
DR: Porque necesitamos batallas concretas, no una desobediencia civil generalizada. Habrá algunas luchas concretas. La gente tendrá que organizarse en las formas más diversas. Si se llama a las protestas desobediencia civil, entonces yo diría sí a la desobediencia civil. Ahora, todo depende de cómo se defina.
GG: Ok, pero ahora muchas personas irán a las calles para protestar en su defensa, en defensa de la democracia, y están muy preocupadas de que puedan ser detenidas bajo esta ley antiterrorista que usted aprobó hace apenas dos meses.
Y cuando entrevisté al ex presidente Lula, hace unas semanas, él dijo que está en contra de esta ley, ya que le da poderes innecesarios al gobierno, y está sujeta al abuso. Ahora que estos poderes están en manos de otro presidente, ¿cree que fue un error de aprobar esta ley?
DR: No, no lo creo. ¿Sabes por qué? Porque veté todos los elementos de la ley que harían posible ese tipo de uso. Esta ley fue aprobada en el Congreso para los Juegos Olímpicos. Eso…
GG: Eso es para lo que sirve, pero podría usarse para...
DR: Yo sé, pero no tiene el alcance para aplicarse a los movimientos sociales o las protestas políticas. Todo lo que era un tanto vago fue vetado. Así que, lo siento, estoy en desacuerdo con el presidente Lula en esta materia. Él tendría toda la razón si hubiera sido aprobada en el formato enviado por el Congreso.
GG: El gobierno de Temer dijo que “enfocaría” en la Bolsa Família sólo para el 5 por ciento más pobre. En su opinión, ¿qué impacto tendría esta medida y cómo reaccionaría la población a esto?
DR: Creo que la gente no lo recibirá bien. ¿Por qué? Si se enfoca en sólo el 5 por ciento en un país de 200 millones de personas, 204 millones, la cifra sería de 10 millones de personas. Hoy en día, Bolsa Família llega a unos 47 millones de personas. Tenemos que aclarar cuál es el público objetivo de la Bolsa Família. No está dirigida a los adultos. Está diseñada básicamente para los niños.
“Los programas requieren una condición clave: Mantener a los niños en la escuela, vacunados y provistos de atención médica. Con esto, hemos reducido la mortalidad infantil. Con eso llevamos a los niños a la escuela. No es posible crear programas para los niños sin el cuidado de sus padres, las familias y las madres. Y creo que esto muestra claramente el carácter regresivo del conservadurismo.”
GG: Hay un periodista estadunidense, que vive en Brasil desde hace mucho tiempo, Alex Cuadros, que escribió un artículo en The Washington Post con este titular: “Cómo el Partido del Trabajo perdió a los trabajadores”. En él, señaló que el Partido de los Trabajadores ha transferido una cantidad significativa de dinero a los multimillonarios, a los más ricos, a las grandes corporaciones, y al mismo tiempo ha impuesto medidas de austeridad para los más pobres. ¿Es debido a estas políticas que una gran parte de la base de su partido le ha abandonado?
DR: En primer lugar, no creo que la base de mi partido me haya abandonado...
GG: Pero hay muchos de sus seguidores que ahora no la están apoyando...
DR: Yo no he visto eso, de hecho he visto todo lo contrario. He visto una gran cantidad de apoyo de la base y de la base progresista en Brasil. A ver, vamos a entender la situación que actualmente vivimos. Brasil, como todos los demás países del mundo, se enfrenta actualmente a una crisis económica que comenzó en 2014.
“Obviamente, cuando se produce una crisis, las tasas de crecimiento comienzan a declinar, en lugar de subir, y se pierden los instrumentos necesarios para implementar políticas contracíclicas. Hemos implementado políticas contracíclicas en 2011, 2012, 2013, y 2014. En 2014, se agotó la capacidad fiscal necesaria para esas políticas.”
GG: Lo sé, pero durante este periodo ayudó a muchos multimillonarios, a muchas grandes empresas...
DR: Me gustaría que me explicara cómo ayudé a multimillonarios y grandes corporaciones. ¿Por qué? Por lo siguiente: No nos ajustamos a la crisis mediante el recorte a los programas sociales. Hemos conservado Bolsa Família, también Prouni y Fies (los programas de financiamiento a la educación superior), conservamos todas las políticas para impulsar la agricultura a pequeña escala, el programa de adquisición de alimentos, todos los fondos para esta pequeña agricultura, nuestras políticas para las mujeres, para las comunidades fundadas por antiguos esclavos, para los indígenas… Todas estas cosas que ahora están tratando de desmontar.
GG: Usted ha dicho que Michel Temer construye un gobierno muy conservador, y también que él es un líder de este golpe, o por lo menos está involucrado en él. Además, hace dos semanas, Eduardo Cunha fue retirado de la presidencia de la cámara baja del Congreso por un caso de corrupción. ¿Por qué eligió usted a estas dos personas como aliados tan cercanos?
DR: Seamos claros... En Brasil, tienes un proceso que, según creo, es quizás uno de los más distorsionados en el mundo. El número de partidos está aumentando de forma sistemática y todos los gobiernos sucesivos necesitan más partidos para formar una mayoría simple y una mayoría de dos tercios en el Congreso. Para formar una coalición tienes que tener una base de alianzas. Las coaliciones más grandes producen una disminución en la alineación ideológica sobre la política. Y tiene que construir alianzas muy amplias. Más allá de eso, este golpe tiene un líder, y no es el presidente interino.
GG: Pero él estaba involucrado.
DR: No, espera. El líder no es el presidente en funciones. El líder es el presidente de la cámara baja del Congreso [Eduardo Cunha], que ahora está separado de su cargo. Un poco tarde, pero mejor tarde que nunca, como ya he dicho.
GG: Pero fue su aliado durante mucho tiempo, ¿verdad?
DR: Espera. Él fue mi aliado porque estaba con el partido de centro ‘99, que construyó la mayoría con los gobiernos. Él no es parte de... Es un partido complejo, no es un partido ideológico. Él era inexorablemente, entre comillas, mi “aliado”. Comenzamos a tener fricciones desde el primer día de mi gobierno, de mi segundo gobierno. Durante mi primer mandato, tuvimos fricción sistemática con él. Así que éste es un tema que es muy importante de entender, porque él va a actuar... él trabaja… bajo el manto de la oscuridad. Él es muy bueno operando en la oscuridad.
GG: En su opinión, ¿podría el cambio del gobierno dañar la relación de Brasil con los BRICS y el Mercosur?
DR: Espero que no hagan algo tan absurdo al país. Espero. Creo que Unasur, Mercosur y los BRICS son algunos de los logros más grandes de Brasil.
GG: Usted ha dicho muchas veces que peleará hasta el final contra el juicio político, pero si termina perdiendo y tiene que salir de la oficina, ¿qué sería mejor, que Michel Temer se mantuviera en el cargo sin la aprobación de los votantes o que se convocara a nuevas elecciones?
DR: Por favor, discúlpame por no responder a esa pregunta.
GG: Porque usted aún está luchando.
DR: Porque voy a luchar hasta el final.
GG: Entiendo.
DR: No me preguntes... porque entenderás que si yo me hiciera esa pregunta, estaría renunciando.
GG: Señora presidenta, muchas gracias por la entrevista.
DR: Gracias.
El dato. La suspensión de Rousseff durará hasta 180 días mientras tiene lugar su juicio político en el Senado, durante el cual será absuelta o (como se espera) condenada y expulsada de forma permanente de su oficina.
Injusticia. Al preguntarle si el juicio político le afecta personalmente y a su familia, Dilma responde: “Quizá lo más difícil que alguien tiene que soportar, además del dolor, la enfermedad y la tortura, es la injusticia. ¿Por qué? Porque sientes que estás atrapado”.
El dato. La entrevista de 22 minutos, realizada en portugués, puede encontrarse en video con subtítulos en inglés en TheIntercept.com