Contingencias económicas

16 de Marzo de 2026

Contingencias económicas

LUIS M CRUZ

En la economía, también hay contingencias y un plan para atenderlas que implica, sobre todo, desacelerar.

1. Precriterios de Política Económica. En la economía, también hay contingencias y un plan para atenderlas que implica, sobre todo, desacelerar. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público dio a conocer los Precriterios Generales de Política Económica que en términos de ley, debe entregar a la Cámara de Diputados el 1º de abril de cada año. Con ello, dio inicio a la discusión presupuestaria del año próximo, es decir, del 2017, con mucho, el debate más importante para el país y los ciudadanos.

En el documento, señala Hacienda que en el escenario económico que al momento se perfila para el 2017, sobresalen las prácticas de prudencia, responsabilidad y cautela en las definiciones macroeconómicas más relevantes.

La SHCP estima posible proseguir en la senda del crecimiento, con una previsión de 2.98% para 2017, lo que implicaría también continuar con la generación de empleos, que ha sido una constante de la actual administración. De esta forma, crecimiento y empleo estarían entre las prioridades de la gestión pública.

El segundo elemento a considerar, es la decisión de mantener la disciplina, la salud y la estabilidad de las finanzas públicas como fueron planteadas en la Reforma Hacendaria, que ha permito al país contar con márgenes para sortear las dificultades externas, incluida la drástica caída en los precios del petróleo. Se propone asimismo sostener el objetivo del déficit cero para 2017, año en el que sería posible alcanzar el equilibrio presupuestal.

Cabe señalar que ningún país del mundo en estos momentos se está planteando el presupuesto déficit cero, lo que pretendería mandar una señal a los mercados de que el nuestro está realizando esfuerzos adicionales en materia fiscal, que le permiten no sólo despetrolizar sino también reestructurar la base de los ingresos públicos.

La SHCP ha dicho que las variables macroeconómicas del próximo año serán prudentes y realistas. La inflación se estima en 3.38%, la cotización del peso frente al dólar seguirá flotando pero se estaría ubicando en los $17.43 pesos, y se estimaría un precio al barril de crudo por debajo de los 50 dólares sin precisar mayores detalles.

Al respecto, los analistas del Sector Privado están estimando el precio probable de la mezcla mexicana de petróleo alrededor de los 35 dólares; además, la última encuesta de Banamex moderan un poco las previsiones, situando en 2.75% la meta de crecimiento del año próximo, sitúan la inflación en 3.23% y consideran el tipo de cambio en 17.80 pesos por dólar.

Otro dato relevante en los Precriterios, es la decisión gubernamental de mantener el “pacto fiscal”, es decir, no habrá más ni nuevos impuestos, manteniendo los niveles actuales. Es de esperar que el Sector Privado inicie de nuevo la andanada para flexibilizar las condiciones internas del cumplimiento de impuestos, como son los tiempos de devolución, la deducción, la consolidación fiscal y la velocidad de depreciación de las inversiones en maquinaria y equipo, entre otros conceptos.

Por último, en la negociación presupuestal que se avecina, SHCP señaló que habrá de repetirse el ejercicio de “Presupuesto Base Cero”, que permitirá detectar áreas de oportunidad para compactar estructuras y eficientar el gasto. Habrá, asimismo, una reducción preventiva en el monto del gasto público del próximo año hasta por un punto del PIB, es decir, 175 mil millones de pesos. Todo, con el propósito de abonar al fortalecimiento macroeconómico, que es la base de la confianza de los mercados en el país. En algún sentido, lo que está haciendo el gobierno mexicano es anticipar las contingencias económicas, aplicando precautoriamente el plan previsto para enfrentarlas.

2. La visión de Moody’s. No obstante, desde una perspectiva de mercado abierto, la Agencia Moody’s, calificadora que suele ser de las más optimistas en sus estimaciones, considera que algunas cosas no están bien en el desempeño de la economía en nuestro país, lo que le llevó a moderar su optimismo y atenuar la calificación del riesgo de la deuda soberana mexicana, de A neutral, a A-, es decir, un grado de inversión con perspectiva negativa, por lo que en los próximos 18 meses estará atenta a revisar la calidad del grado de inversión, que de deteriorarse las perspectivas económicas mexicanas, llevarían a degradarlo.

La señal a los mercados, por lo pronto, es de cautela.

Moody’s ha estado alertando sobre algunas cuestiones no muy perceptibles en el día con día. Una de éstas, es el valor que debiera tener el traspaso de los efectos externos en la economía interior. Para la agencia, el cálculo de la inflación no refleja fielmente el incremento en el costo de los insumos afectados por el deslizamiento del peso frente al dólar y por tanto, debiera ser mayor a lo que se está reportando. El traspaso de la devaluación, dice Moody’s, debería afectar el costo de la vida; la inflación repuntaría, y estaría por encima del 3.5%, cuando el INEGI sigue reportando datos en torno al 3%.

La agencia observa también que la combinación de la caída del precio del petróleo, que implica menores ingresos públicos de los considerados “seguros”, como la difícil situación que enfrenta Pemex, que podrían (y deberían) obligar al gobierno mexicano a tomar mayores obligaciones (es decir, deuda) para ayudar a la Empresa Productiva del Estado, además de nuevos retos para alcanzar los objetivos de consolidación fiscal dado el crecimiento menor al esperado y el “ratio” (es decir, la relación) que está tomando el valor de la deuda expresada en dólares respecto del monto de las reservas monetarias, es lo que está en el fondo de la reconsideración del grado de inversión.

Actualmente, según informó el Banco de México, el monto de las reservas monetarias es de 176 mil millones de dólares, observándose una desacumulación de 20 mil millones respecto de lo que se tenía hace un año, frente a un valor actualizado de 164 mil millones de dólares de la deuda externa denominada en esta moneda. La relación es ya de casi uno a uno. Todo ello es lo que Moody’s quiere decir cuando señala que “el desempeño económico débil y las continuas fuerzas externas en contra desafiarán los esfuerzos de consolidación fiscal del gobierno e incrementarán el riesgo de que los crecientes ratios de deuda no se estabilicen en el horizonte de las calificaciones”.

3. Desempeño del crédito. Por otra parte, en el ciclo de indicadores contradictorios de la economía en nuestro país, durante febrero continuó la fase expansiva del crédito como motor de la economía interna.

El Banco de México publicó su reporte sobre agregados monetarios y actividad financiera en febrero, mostrando que el crédito bancario se expandió 12.8% anual en términos reales, por arriba del 12.4% observado en el mes anterior.

Por rubros, el crédito al consumo se incrementó 8.8% anual en términos reales.

El crédito a la vivienda creció 9.8% en términos reales.

El crédito a las empresas se expandió 16.4% anual en febrero, en tanto que el índice de morosidad de la cartera total se ubicó en 2.5%, por debajo del 3.1% observado el año pasado. Estas cifras indican que el financiamiento del crecimiento económico que se está dando en nuestro país dada la debilidad del sector externo, está teniendo un fuerte referente en el crédito bancario, lo que vendría siendo otro resultado positivo de la reforma financiera implementada en la actual administración.

4. Agendas de campaña. Dentro ya de las campañas electorales en 14 entidades del país, las agendas de los partidos van perfilando cuáles serán los temas relevantes para apostillar o atacar a los adversarios. Una ordenación transitiva de los principales temas que preocupan a los ciudadanos, refleja que no ha cambiado mucho la percepción desde la campaña presidencial de 2012. Los temas que más preocupan son:

  • Economía, su calidad y estabilidad.
  • Empleo, primer acceso al mismo (jóvenes), equidad en el trabajo (mujeres) y estabilidad, defensa y permanencia para los demás.
  • Ingreso, su calidad y distribución. Pocos siguen teniendo mucho y muchos, muy poco (el impacto en las clases medias, que se comprimen sin duda).
  • Seguridad pública. Pese a los indicadores y el manejo de la estadística de la Segob, la percepción ciudadana de inseguridad que mide el INEGI se ha incrementado. Muy pocos se sienten seguros en las calles y se incrementa la preocupación en los domicilios, a donde también está llegando el crimen organizado.
  • Corrupción. No sólo nuestro país es el más corrupto de la OCDE, sino que la credibilidad pública se ha visto seriamente dañada por la sucesión de escándalos públicos al respecto, como por la impunidad en que se ha tornado el combate a la corrupción. La Secretaría de la Función Pública y las Contralorías llegaron a sus límites y no han sido capaces de detener el fenómeno que carcome todo lo que toca.
  • Reducción del gasto público. Menor gasto significa disminución de oportunidades y de calidad de vida, es “dejar de hacer” las cosas que valen la pena.
  • Derechos Humanos. Asociado al ciclo de corrupción e impunidad, la prevalencia de los Derechos Humanos en el país se ve vulnerada y la documentación de los casos de afrenta se han vuelto una constante en los medios de comunicación.

5. Otra perla sobre Trump. Como para nutrir el optimismo, la agencia Moody’s señala que de ser electo Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, aumentaría el riesgo de la economía global. Trump es contrario a las políticas de libre comercio que hoy dominan la economía mundial. El es proteccionista y aislacionista, con lo que estaría estableciendo una política económica de saqueo, que es propia de los regímenes totalitarios.

Más allá de si las instituciones norteamericanas, con su división clásica de poderes eficaz y efectiva podrían detener el ánimo injerencista e intervencionista de un halcón como Trump, Moody’s señala que la gestión Trump provocaría una recesión en los Estados Unidos, México y China, con el retorno al proteccionismo que pregona.

Inevitablemente, prosigue la agencia calificadora, la ola se expandiría a otros socios comerciales, sobre todo en Europa, lo que provocaría la caída en los mercados de valores.

De esta forma, Trump se ha convertido no sólo en un riesgo para la economía norteamericana sino también para la economía global.

Para como se ven las cosas, es muy probable que Trump llege a la convención republicana en un par de meses con delegados suficientes como para ser electo candidato del Partido Republicano, dando un paso más hacia la Presidencia de los Estados Unidos. Sin embargo, en los careos con los más probables candidatos demócratas, Hillary Clinton y Bernie Sanders, Trump perdería las elecciones entre 5 y 10 puntos.

En todo caso, también debe llamar la atención la polarización en que está incurriendo la sociedad norteamericana. Quienes simpatizan con Trump también lo hacen con su ideario racista, misógino, supremacista, proteccionista y aislacionista, que han sido las peores tradiciones políticas en la historia de la Humanidad.

Conviene entonces sostener la confianza en el vigor de las instituciones propias de la Democracia Liberal, que al exponer públicamente todos los argumentos y perfiles, proveen los elementos suficientes para que el electorado realice una votación que no le condene. Con el voto de los latinos, Trump deberá ir al basurero de la historia.