Denuncia asalto y violación en autobús ETN
Rosa Margarita Ortiz acusa que el chofer de la unidad está en contubernio con los agresores
EJECENTRAL
La señora Rosa Margarita Ortiz, víctima de violación en un autobús que iba rumbo a San Luis Potosí, aseguró que el chofer de la empresa de autobuses Enlaces Terrestres Nacionales (ETN) estaba coludido con los agresores y niega las declaraciones de la empresa, que defiende la inocencia del conductor.
En entrevista para Ciro Gómez Leyva, la esposa del exdirigente del PRI en San Luis Potosí, Adolfo Micalco Méndez, relató que el día de los hechos, el martes 7 de junio, dos hombres subieron al autobús y gritando exigieron que los pasajeros se fueran hacia la parte trasera del vehículo.
“Yo me quiero pasar atrás con mi sobrina y le pega a mi sobrina, y me pega a mí con la cacha de la pistola y dice que nos quedemos ahí, hubo un delincuente que nunca se movió de la puerta, que siempre estuvo con la pistola amenazándonos a nosotros, nunca al chofer”, relató.
Indicó que presentó su denuncia tres días después del ataque ya que el conductor del autobús persuadió a los pasajeros para no denunciar. Reconoció que en un primer momento, ella dudó en presentar la queja ya que en México “no pasa nunca nada” y todo se queda impune.
Además, la mujer refutó las declaraciones de la empresa ETN sobre que los agresores se plantaron enfrente de la unidad armados y amagaron al conductor para que les cediera el paso al autobús.
“¿Cómo se va a plantar un delincuente enfrente, delante de tantos vehículos con una pistola y él obedientemente les abre la puerta? Él trae un botón de emergencia, es ilógico, es mentira todo lo que dice, es falso”.
Explicó que la unidad de ETN iba llena y que en ningún momento encañonaron al chofer sino a los pasajeros.
Sobre la violación, contó que cuando uno de los asaltantes regresa a pedirle sus pertenencias, le ordenó ir al asiento delantero, agacharse y bajarse los pantalones.
“Entonce ve que tengo una cangurera atorada, se enoja, me la arranca, me golpea, me agarra del cuello, me empieza a violar con la pistola y a decirme que me va a bajar del autobús, con la pistola en la cabeza en todo momento me dice que no grite, que no haga nada porque si no me va a matar”.
Rosa Margarita Ortiz dice desconocer si algunos de los pasajeros ven o no la agresión sexual debido a que está prácticamente en el suelo, aunque su sobrina y el asegundo asaltante son testigos de todo, “se sube el pantalón ya después de violarme, vuelve a ir hacia atrás y vuelve a amenazarlos”, recuerda.
“El que se queda en la puerta parado me dice ' dame todo y me dice ven, ven, quítate la ropa’ y yo pienso y digo ' qué pesadilla, éste también me va a violar’ y me dice, ' no, no, lo único que quiero es tu ropa interior’ , me quito la ropa en medio del pasillo, delante de toda la gente, le doy mi ropa interior, me vuelvo a vestir, me dice vete a tu lugar otra vez, regresa el delincuente de atrás, me agarra del hombro, y le dice el otro ya vámonos”.
La señora Ortiz subió un video a redes sociales relatando y denunciado su experiencia, ya que dijo estar indignada con lo que le paso, algo que asegura, cambió su vida de la noche a la mañana.