Edimburgo: Una ciudad llena de cultura, historia y literatura

21 de Junio de 2024

Edimburgo: Una ciudad llena de cultura, historia y literatura

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Esta ciudad es una verdadera excepción, ya que está impregnada de la presencia de dos figuras históricas que irradiaron con fuerza el estilo escocés

Pocas ciudades se identifican tan estrechamente con un político y un escritor como Edimburgo. La ciudad es una excepción, ya que está impregnada de la presencia de dos figuras históricas que irradiaron con fuerza el nacionalismo escocés: María Estuardo y Walter Scott.

María, reina de los escoceses, vivió una vida trágica. Coronada reina de Escocia apenas seis días después de su nacimiento, su existencia estuvo marcada por matrimonios destinados a crear alianzas con Francia y España para preservar la independencia escocesa. Mantenida cautiva durante 18 años por su prima Isabel I de Inglaterra, fue finalmente ejecutada.

Sir Walter Scott, novelista y poeta del inicio del siglo XIX, ambientó sus famosas novelas históricas en Escocia. Obras como “Waverly”, “Rob Roy” e “Ivanhoe” se convirtieron en best sellers en Europa y Estados Unidos.

Desde que uno llega a Edimburgo, se encuentra con la presencia de María Estuardo y Walter Scott. La ciudad está dominada por el castillo-fortaleza en el que vivió la reina. A sus pies, en el Princess Street Garden, se erige un gigantesco monumento al escritor.

Edimburgo, con sus edificios grises de la ciudad vieja mirándote desde las alturas, es una ciudad compacta. A continuación, te indicamos los lugares que no te puedes perder.

Castillo de Edimburgo

La ciudad medieval fue construida sobre la cima de un volcán extinto. En la parte más alta se encuentra el castillo, que fue fortaleza militar y palacio real. Tres de sus costados están sobre acantilados, y la única entrada es por Castlehill, donde comienza la Royal Mile.

El castillo alberga los “Honores de Escocia” (corona, espada y cetro), así como la “Piedra del destino”, en la cual se entronizaba a los reyes. Esta piedra, símbolo de la monarquía escocesa, fue robada por un rey inglés en 1296 y permaneció en Londres durante 700 años. En la década de 1950, cuatro estudiantes la devolvieron a Escocia. La corona, datada en 1540 y utilizada por primera vez por María Estuardo, estuvo oculta hasta que Walter Scott la descubrió en 1818. El lugar más antiguo del castillo es la capilla de Santa Margarita, construida en 1130.

No te pierdas la exposición de los bordados realizados por la reina María Estuardo durante su cautiverio, ni el cañón de las 13 horas, que se dispara para indicar la hora.

Castillo de Edimburgo Royal mile

Al salir del castillo, comienza la calle principal del casco antiguo, que conecta con el Palacio Holyroodhouse. Un dato curioso: su longitud es de mil 814 metros, mas no de mil 609 que mide una milla. La calle rebosa de restaurantes, pubs, callejones y tiendas de souvenirs.

La Milla está dividida en seis sectores, cada uno identificado con algún gremio, burgo o por su proximidad a un edificio importante, como la Catedral de St. Giles o el Banco de Escocia.

Dedica unos minutos a visitar la estatua de Greyfriars Bobby, un terrier que cuidó la tumba de su amo durante 14 años hasta su muerte en 1872 (similar a la historia de Hachiko en Japón). La estatua se encuentra a dos cuadras de la Royal Mile, frente al cementerio Greyfriars, y su collar y plato están en el Museo de Edimburgo. La leyenda cuenta que tocar su boca trae buena suerte.

Royal mile Palacio Holyroodhouse

En el extremo de la Royal Mile se encuentra este palacio, que sirve como residencia oficial del rey, pero que se puede visitar cuando la familia real no está en Edimburgo. Su construcción comenzó en el siglo XV en el lugar de la antigua abadía agustina de Holyrood (que significa santa cruz). El palacio alberga hermosas salas de ceremonia, pero las joyas reales destacan en la antigua abadía en ruinas y en los jardines. Una de las partes más antiguas del palacio es la torre donde vivió María Estuardo.

Palacio Holyroodhouse Catedral de St. Giles

Entre el castillo y el Palacio Holyrood se ubica esta iglesia gótica dedicada al patrono de los leprosos. Su construcción inició en el siglo XIII, siendo su característica más destacada la cúpula con forma de corona. La catedral ha sido crucial en la religión e historia de Escocia, siendo el escenario de levantamientos y el epicentro de la Reforma protestante.

Las estatuas del líder reformista John Knox, archienemigo de María Estuardo, son muy notorias, una ubicada en la plaza frente a la catedral y otra en la nave central. No debes dejar de visitar la colorida Capilla del Cardo (thistle), construida a principios del siglo XX en estilo gótico. Cabe destacar que, aunque es conocida como catedral, esta iglesia no ostenta ese título ya que no tiene obispo.

¿Sabías que? En Escocia circulan billetes de cinco libras emitidos por el Royal Bank of Scotland y el Bank of Scotland con la imagen de Sir Walter Scott en el reverso. No son de curso legal en el resto del Reino Unido.

Princess Street Garden y Monumento a Sir Walter Scott

Muy cerca de la estación de trenes se encuentra el parque más destacado de la ciudad, y en su centro resalta el monumento gótico erigido en honor a este escritor. Con una altura de 61 metros y 68 nichos que exhiben figuras de sus novelas, el monumento es impresionante. En la base, se encuentra una estatua de Scott junto a su perro favorito, Maida. Es posible ascender hasta la cima del monumento para obtener las mejores vistas de la ciudad.

Edimburgo es una vibrante capital cultural. Durante el año, se celebran varios festivales, pero el más destacado es el Internacional de Edimburgo, en agosto, y atrae a numerosas compañías de danza, teatro y música. Aprovecha también para realizar una degustación de whisky escocés durante tu visita para disfrutar de una experiencia completa.

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