El cable se mueve: noticias

4 de Abril de 2026

El cable se mueve: noticias

Gonzalo Oliveros

›La inmediatez de los servicios de información en teléfonos y en tabletas han desplazado las alertas noticiosas de la televisión y la necesidad de estar pegados ante una pantalla para estar enterados.

Muchos dirían que la televisión noticiosa está destinada a desaparecer. La inmediatez de los servicios de información en teléfonos y en tabletas han desplazado las alertas noticiosas de la televisión y la necesidad de estar pegados ante una pantalla para estar enterados.

Por ello, el cambio de mentalidad en la televisión ha sido determinante para poder satisfacer al mercado. La televisión por cable norteamericana es un ejemplo de cómo los canales influyen en gran medida en la toma de decisiones ciudadanas y de cómo, aún hoy, son referencia.

CNN es un caso peculiar. No hay canal en el mundo que tenga la cercanía como ente noticioso de Cable News Network. La marca refiere a cobertura sin cesar de la información, a estar enterados, a tener la imagen.

No obstante, desde hace dos décadas, CNN no es el canal favorito de los norteamericanos para enterarse. De hecho, los norteamericanos no se enteran en los canales de noticias, reafirman sus prejuicios a partir de las opiniones que se despliegan en ellos. Ante eso, Fox News es el líder. La idea de Roger Ailes de diseñar una máquina republicana 24/7 ha sido exitosa, funcional, polémica.

Ailes logró arrebatar el gusto de la noticia a Ted Turner que, al final, decidió irse a cuidar búfalos y dejar el negocio a otros personajes.

Ahí entra Jeff Zucker.

Productor de televisión abierta con claros y oscuros, Zucker logró posicionar la marca “Today” de la NBC como referente matutino. Tristemente, el éxito de la mañana no pudo replicarlo al primer time del canal del pavorreal, lo que le costó el trabajo.

Hace tres años, Zucker fue contratado por CNN para reformar el canal. Los resultados están hoy a la vista: más gente vio CNN en la convención demócrata que cualquier otro canal, incluidas las cadenas abiertas de televisión.

En una entrevista con Variety, Zucker delimita el camino seguido: ciclos de noticias más largos, programación especializada para lagunas sin información, más debate y humanización del personal a cuadro y, por supuesto, un brazo digital fortalecido.

Los ejemplos se repiten en cada uno de los puntos estratégicos de Zucker. No tiene porqué repetir que CNN está en la noticia, el público ya lo sabe; ahora lo importante es tener coberturas extendidas, casi hasta el cansancio. Ya sea un ataque terrorista o la desaparición de un avión, CNN debe estar a toda hora y por el tiempo que sea necesario.

El personal a cuadro ha sido modernizado y convertido en figuras cercanas. Atrás quedaron los tiempos donde la formalidad estaba por encima de la calidez. Anderson Cooper y Don Lemon como ejemplo nocturno. Chris Cuomo para las mañanas. Menos acartonados, más humanos. El elemento político juega en la reestructura del canal con sede en Atlanta —aunque Zucker vive en Nueva York—. El balance de voces conservadoras y liberales ha ido incrementándose, en algunos casos a niveles de estridencia. La contratación de Corey Lewanovsky —ex coordinador de la campaña de Trump— ha levantado voces de protesta. Trump tampoco está de acuerdo con el desarrollo del canal; de hecho, las quejas del candidato son cada vez que más agrias en contra de CNN, la Clinton News Network, en su codificación.

CNN ha hecho que MSNBC deba mover sus contenidos y objetivos. Zucker ha logrado sacudirse el fracaso de NBC, pero las noticias terminan por tener un ciclo corto y el proceso electoral norteamericano acabará pronto. Ahí, CNN —y su líder— deberán demostrar que tienen listo un plan B o caer, otra vez, en el riesgo del rebase tecnológico del que no hay Wolf Blitzer que lo pare.

Es uno de los conductores más polémicos. Trendsetter cultural, en tele y radio, internet e impresos.