The Killer: el regreso de David Fincher

23 de Julio de 2024

Alejandro Alemán
Alejandro Alemán

The Killer: el regreso de David Fincher

alejandro aleman

Metódico, pulcro, obsesivo en el detalle, enfocado y siempre efectivo, principalmente porque no le importa nada excepto ser el mejor en su trabajo. En The Killer (Estados Unidos, 2023), los adjetivos que caracterizan al asesino a sueldo que protagoniza esta historia (basada en la novela gráfica de Alexis, Matz Nolent) bien podrían describir al mismísimo David Fincher. Eso convierte a esta, su más reciente cinta, en una de las más personales de su filmografía.

The Killer inicia a toda velocidad, los créditos corren cual serie de televisión y sin mayor preámbulo conocemos al asesino del título (Michael Fassbender), cuyo nombre real nunca sabremos.

Nuestro protagonista se encuentra en una oficina que ha rentado para desde ahí vigilar a su próxima víctima. Mediante voz en off nos enteramos de la filosofía y método de este matón a sueldo que nunca hace preguntas, nunca toma posiciones, nunca otorga empatía. Es un hombre prolijo, cuidadoso, pero sobre todo, paciente. Un absoluto profesional.

Este prólogo no es sino un engañoso vistazo a la mente del asesino que se torna en brutal despliegue de estilo: voz en off, cortes directos, una cámara en constante cambio de encuadre, tonos de luz fríos (cámara de Erik Messerschmidt), ritmo veloz y un soundtrack con una decena de canciones de los Smiths (banda favorita de este formidable matón).

Y digo que es engañoso porque justo cuando pensamos que esto no será más que otro relato lleno de clichés sobre una máquina perfecta de matar, nuestro hombre sorpresivamente falla en su misión: por error le dispara a la persona equivocada y por ende el infierno se desatará. Y es que en su negocio pocas cosas se penalizan más como el quedar mal con un cliente.

Luego del desastre de su cinta anterior —Mank (2020)—, The Killer es el gran regreso de David Fincher en un terreno que le viene bien: las historias sobre hombres obsesionados. El director juega para la tribuna, cada fotograma tiene su sello distintivo: algo de Fight Club, un poco de Se7en y el ritmo de The Social Network. No parece que esto le haya costado el menor trabajo: toda la película es una muestra de las estupendas habilidades narrativas de Fincher puestas al servicio de una acezante cinta procedural sobre un matón al que nunca se le agotan los recursos (igual que a Fincher).

Lo mismo podemos decir de Michael Fassbender, quien al parecer (¡bendito dios!) ya se cansó de llenarse los bolsillos de dólares interpretando a
Magneto en la saga X-Men y ahora regresa al nivel de actuación que nos tenía acostumbrados en cintas como Hunger, Shame o incluso Prometheus.

Fincher crea una experiencia sensorial, elegante y brutal a partir de cosas tan mundanas como rentar un auto, tomar un avión o ir a la ferretería. La cinta se siente como un grandes éxitos, pero sin duda también es el ejercicio de un autor reconstruyendo sus obsesiones.

The Killer estrena el 10 de noviembre en Netflix.

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