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Tomás de la Rosa

Tomás de la Rosa
tdelarosa@ejecentral.com.mx

Las medidas para controlar la expansión del coronavirus (SARS-CoV-2) son devastadoras. El distanciamiento social implicó el cierre total o parcial de las cadenas de suministro y a pocas semanas de entrar a la mayor fase de contagio ya generó el despido de miles de personas.

Es un efecto que, en cascada, algunos expertos estiman, derivará en una crisis sistémica de pagos ante el bajo interés del gobierno federal de apoyar a los empleos que generan las empresas.

“La falta de un plan con la suficiente dimensión y enfocado a asegurar la sobrevivencia de empresas pequeñas y medianas, y de los trabajos que de ellas dependen; apunta hacia una contracción más profunda en la economía, a una pérdida más abultada de empleos, y a una situación de emergencia fiscal y financiera en un futuro cercano”, informó Scotiabank, en un reporte para sus clientes-inversionistas.

›La enfermedad del coronavirus que surgió a finales del año pasado en Wuhan, China, que ha enfermado a más de 1.46 millones de personas y provocó la muerte de casi 85 mil 400, en México ya generó miles de desempleos, empezando por las empresas del sector servicios.

Restaurantes, aerolíneas, hoteles y consultorías son de las primeras víctimas. Por ejemplo, en los primeros días de la declaración de la contingencia, la agencia de relaciones públicas Another Company, una de las más grandes en el país, despidió a una veintena de sus empleados. Como esta, otras empresas del mismo sector proceden de la misma manera.

“Ya me cancelaron dos clientes y como van las cosas, en mayo no tendré ingresos para pagar, así que lamentablemente despedí a seis colaboradores (…). La renta de la oficina y otras facturas las pagaré con otros ingresos propios que tengo y con el dinero de una casa que arriendo. Aunque el inquilino me habló y me dijo que lo despidieron y me pidió reducción del 50% en la renta”, comentó a ejecentral una microempresaria.

En el caso de Another, fueron más de 20 empleados, a pesar de que entre sus clientes figuran firmas como Samsung, Prada, Nike, Porsche, Mercado Libre, con lo cual la empresa se ubica como una de las más grandes del país, reportó la prensa local. Este periódico semanal solicitó comentarios a la agencia, sin embargo, no hubo respuesta.

El impacto negativo es global, no sólo en México. Lo advierten las corredurías nacionales y extranjeras y organismos multilaterales.

En la parte local, el Country Manager de Kantar México, Fabián Ghirardelly, comentó que en la primera fase de la contingencia, el consumo masivo (por ejemplo, en supermercados) aumentó por las compras de pánico, sin embargo con la expansión de la pandemia y las medidas restrictivas, las compras de las familias disminuirán en forma considerable.

Por ejemplo, comenta que en China, Kantar registró un desplome de 12% en las ventas, en momentos de mayor contención, y reiteró que la caída son sobre ventas masivas, las cuales hay un consumo autónomo dado.

En lo internacional, resaltan las palabras del director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevêdo, que dijo que “el inevitable descenso del comercio y de la producción tendrá dolorosas consecuencias para los hogares y las empresas”. Además de que se espera una contracción de hasta 32% el flujo comercial internacional, esto como consecuencia del coronavirus.

En México, la titular de la Secretaría del Trabajo (STPS), Luisa María Alcalde, advirtió que en tres semanas, del 13 de marzo al 6 de abril se perdieron más de 346 mil 800 puestos de trabajo.

Crisis de pagos, una bomba de tiempo

“Cuándo la contingencia termine, en verdad habrá una bomba de tiempo”, dijo en forma contundente Guillermo Mendieta, socio del Despacho Mendieta y Asociados.

Comentó que de «momento no es perceptible, pero cuando concluya la contingencia se verán mayores niveles de desempleo, falta de dinero en las familias (por menores sueldos en la recontratación) y mayores niveles de inseguridad (…), pero cuándo esto baje o termine en verdad habrá una bomba de tiempo”.

Los altos niveles de desempleo serán en todo el mundo. Por ejemplo, la Organización Mundial del Comercio (OMC), se confirma por lo señalado por especialistas globales de la industria logística. Glenn Steinberg, especialista de la cadena de suministro en la consultora internacional EY (antes Ernst & Young), asegura que muy pocas veces se han detenido las cadenas de suministro.

“El 94% de las compañías Fortune 1000 experimentan interrupciones en sus cadenas de suministro por el covid-19. Sin embargo, esas interrupciones son probablemente sólo la punta del iceberg en términos del impacto económico general del virus”, puntualizó Steinberg en un reporte para sus clientes.

En el caso de México, la economía dejaría de producir entre 65 mil y más de 100 mil millones de dólares en este año. Ese monto significa borrar del mapa la participación de ocho entidades federativas.

Lo anterior refleja desempleo y por ende en problemas de las familias para pagar sus créditos de tarjeta de crédito, créditos hipotecario, automotriz, personal u otros. En el mismo riesgo de impago están las más de 4.2 millones de micro, pequeña y medianas empresas (Mipyme), negocios donde trabajan más de 36.2 millones de personas, gente podrá entrar en impago.

›Para el coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN) de la UNAM, José Ignacio Martínez Cortés, aunque la banca comercial otorgó un plazo de hasta cuatro meses en el pago de sus créditos, carecen de apoyo para las Pymes.

“La banca comercial no está solidarizándose con las empresas que no tienen tesorería, principalmente 4.1 millones de mipymes, de este total, de manera particular 46.7% son del comercio, quienes son las más afectadas, ya que no son sujetos de crédito”, comentó el especialista de la UNAM

La carencia de otros apoyos a las empresas, por ejemplo, diferir contribuciones fiscales o servicios de energía eléctrica, como lo señaló el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) al presidente, genera peligro de supervivencia para las empresas.

Sin embargo, bancos de talla mundial podrían entrar al rescate de empresas, a través de créditos. Al menos en Estados Unidos, Goldman Sachs, JP Morgan y Blackstone están juntando recursos para financiar a las de por sí emproblemadas empresas.

Según el servicio especializado de noticias financieras en Estados Unidos, Business Insider, bancos como Goldman Sachs y JP Morgan pretenden hasta 10 mil millones de dólares, cada uno, para financiar empresas. Además de que Blackstone pretende echar mano a parte de un fondo que tiene por 150 mil millones de dólares.

Además del impacto a bancos, el gobierno federal también sufrirá en la recaudación de impuestos. Esto con todo y el mensaje del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, sobre el pago de sus obligaciones.

“He dado instrucciones a la directora del SAT (Servicio de Administración Tributaria) que los convoque para que voluntariamente abonen o paguen sus deudas (de impuestos), de lo contrario se va a proceder judicialmente”, dijo el presidente en su conferencia de prensa del 8 de abril.

“Qué tal con el terrorismo fiscal que se lanza desde la mañanera (conferencia de prensa del presidente). Es una amenaza dura y directa contra las empresas en el país”, comentó un especialista a este periódico.

Sin embargo, Carlos (que habló con ejecentral, bajo la condición de mantener su anonimato), es un empresario del sector servicios, especializado en alimentos. “Por todos los locales, pagó 400 mil pesos mensuales de renta. Intenté el delivery (entrega a domicilio), intenté la venta solo para llevar, pero nunca logré ni una décima parte de las ventas normales. Llegué a un acuerdo con los más de 200 empleados para pagar la mitad del salario”.

Y advirtió: “No sé cómo voy a pagar la nómina, pero la voy a pagar. Peso eso sí, los impuestos los voy a pagar diferidos a 12 meses, como me lo permite la ley, ya di las instrucciones al contador”. Pese a todo, Carlos confiesa incertidumbre sobre el futuro de sus negocios.

›A pesar de los miles de empleos que se perderán, hay algunos negocios que dada la contingencia están creciendo. Por ejemplo, Carlos, un microempresario con dos centros de purificación de agua en garrafón de 19 litros, dice: “en los más de 10 años que tenemos el negocio, nunca las ventas aumentaron al doble. Creo que es porque con el coronavirus, las familias enteras están en casa”.

Pero al igual que Carlos, grandes empresas como los supermercados, las tiendas de comercio electrónico y empresas relacionadas a los servicios médicos están creciendo.

En los últimos días, dice Salvador de Antuñano, director de Recursos Humanos de la unidad en México de la firma suiza de recursos humanos, Adecco, canalizó alrededor de tres mil personas a puestos laborales solicitados por las empresas.

Argumentando confidencialidad con sus clientes, Antuñano se abstuvo de dar nombre de las empresas. Sin embargo, comentó que las empresas de ventas en línea solicitaron personal para almacenes, paquetería, ensamble. Entre las empresas de e-commerce, puntualizó, están las grandes tiendas de autoservicio.

Emprendimiento a la mexicana

Araceli, madre de tres niñas, laboraba en una empresa de publicidad. El covid-19 las envió a su casa, sin goce de sueldo. Preocupada por los pagos que se acumulaban, decidió maquilar cubrebocas; sin embargo, los proveedores cesaron operaciones. Ante esa nueva contingencia, entró al negocio de expendio de pan dulce.

“Me alcanza para los gastos mínimos esenciales, pero honestamente me angustia porque hay pagos que hacer, hay necesidades de mis hijas, más gastos que no paran. Si bien, ahora el pan es un pequeño ingreso, el no tener un sueldo seguro es muy preocupante”.

❝La banca comercial no está solidarizándose con las empresas que no tienen tesorería, principalmente 4.1 millones de mipymes, de este total, de manera particular 46.7% son del comercio, quienes son las más afectadas, ya que no son sujetos de crédito❞.

José Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Lacen de la UNAM.

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