Compartir

Jonathan Nácar

El crimen en las carreteras del país regresó. En la fase de crecimiento de la pandemia, entre marzo y abril, aumentaron los robos al transporte de carga en siete por ciento.

Pero no parece circunstancial, más bien dirigido. Los criminales se enfocaron al robo de unidades ligeras que transportan alimentos y productos de primera necesidad, y justo en el área de mayor demanda: la zona metropolitana de la Ciudad de México.

Por eso, el presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV), Víctor Manuel Presichi Amador, alertó: 

“Está regresando la actividad delictiva a las carreteras, sobre todo y puntualmente en las zonas donde ya hemos tenido problemas. Significa que obviamente tenemos comunidades y grupos delincuenciales que habían estado un poco reservados y a la expectativa porque algunos de sus líderes habían sido detenidos en meses anteriores. Pero, como todo grupo busca rearmarse y organizarse y esta situación presenta un escenario que los anima a retomar estas actividades”.

7 por ciento aumentaron los robos al transporte de carga en la fase de crecimiento de la pandemia, entre marzo y abril.

En entrevista con ejecentral, Presichi Amador sostuvo que los grupos delictivos se están aprovechando que la policía en todos su niveles y sus diferentes instituciones están atendiendo actividades vinculadas a la protección y seguimiento de la emergencia sanitaria por la Covid-19, apoyar en hospitales y centros de salud, centros de distribuciones, lo que abrió espacios vulnerables y es allí donde comenzaron a dirigir sus ataques.

“Lo vemos en el corredor Puebla, Tlaxcala, Veracruz, que el año pasado fue el punto más complicado por mucho, y tuvimos una situación caótica, alarmante que tuvo entre la espada y la pared al sector de autotransporte. Ahora está resurgiendo, y debe tomarse como un análisis único porque los grupos operan en los tres estados, conocen la zona. Los robos se dan principalmente sobre la México-Veracruz, ahí en la entrada de San Martín Texmelucan a la Tinaja es donde se concentran los robos”, señaló. 

Si bien el promedio mensual de robos que refleja la estadística acumulada de enero a abril resulta menor que al de 2019, la asociación señala que lo registrado en 2020 resulta mayor al índice promedio de 2016, 2017, y 2018 cuando se tuvieron promedios del 164, 152, y 218, respectivamente. Mientras que para el año pasado ascendió a los 324 reportes promedio y en el primer cuatrimestre de este año el indicador es de 223. 

En cuanto a la distribución de los reportes de robo por horario y día de la semana a nivel nacional, la ANERPV apunta que la mayor incidencia se registra entre las 12:00 a las 18:00 horas, en donde se concentró el 38% de la incidencia. Y de las 7:00 a las 11:59 de la mañana hubo un 32% de incidencia. 

En tanto el horario nocturno (19:00 a las 23:59 horas), y el de madrugada (00:00 a 6:59 horas) acumularon el 16 y 14 por ciento respectivamente de la incidencia. 

El dato. La ANERPV registró que a nivel nacional, la mayor incidencia de robos se registra entre las 12:00 a las 18:00 horas.

Los peores días para los transportistas, los miércoles y jueves fueron cuando más robos se reportaron, con porcentajes del 23 y 21 por ciento; seguidos de los martes (14%), viernes (13%), lunes (12%), sábado (10%) y los domingos con un 7% de la incidencia. 

›Con base en los reportes de robo que sus más de 40 asociados les hacen llegar directamente al personal de ANERPV que se encuentra en los diferentes C5, como un canal de comunicación directo con las autoridades, Víctor Presichi aseveró que otro tramo de suma preocupación en esta emergencia sanitaria resulta el de Guanajuato, donde en el bimestre se tuvo un incremento del 25% en la incidencia, debido a que la disputa territorial entre los grupos delincuenciales en la zona. En este lugar se utiliza el robo de autotransporte de carga como una manera para financiarse, aprovechando la situación de vulnerabilidad en la presencia y falta patrullaje policiaco.

“Se están aprovechando. Tristemente vemos como las comunidades suelen apoyar a estos grupos (criminales), desde las descargas de las unidades robadas, almacenar lo robado, distribuirlo, y hasta enfrentar a las autoridades cuando llegan a localizar o detienen a los presuntos responsables y sale la comunidad haciendo un frente común y esto genera impunidad y que no haya acciones contundentes”, detalló.

323 reportes de robo es el promedio en el primer cuatrimestre de 2020

El objetivo: alimentos y productos básicos

Tal y como este periódico lo había publicado a inicios de este mes, con base en proyecciones de riesgo oficiales, la situación por la pandemia de Covid-19 ha sido aprovechada por grupos delictivos en el robo de alimentos y productos de primera necesidad, lo que puede poner en riesgo la seguridad alimentaria y el abasto de víveres durante el periodo de confinamiento, si se extiende y crece este ilícito. 

Esta problemática, subrayó el presidente de la ANERPV, por ahora se ha focalizado en la capital del país y los municipios conurbados que conforman el Valle de México. 

“En el estado de México y la Ciudad de México hemos visto como sí ha habido un incremento de robo de lo que conocemos como transporte ligero, que son camionetas de 1 ½ y 3 ½ toneladas donde se hace la mayor parte del reparto de mercancías a las tiendas de abarrotes y de conveniencia. Ha habido un incremento en el robo de estas camionetas que traen en promedio entre 30 y 50 mil pesos de valor en mercancía, lo cual resulta un botín rápido y sin complejidad para descargar la mercancía, distribuirla y comercializarla”, especificó Víctor Presichi.

Además de la correlación que tiene el aumento de estos reportes con el de puntos de mayor contagio, también se conjunta, refirió, que se trata de las principales zonas industriales que han detenido su actividad, y que, “vamos a estar viendo que la sociedad al ver afectado su ingreso y patrimonio empiezan a buscar estos productos de primera necesidad en mercados paralelos, no oficiales como los tianguis, y los mercados sobre ruedas. Por eso, estos grupos se ven tan beneficiados”.

En cuanto a la perspectiva para finales de mayo, coincidente con lo que se espera sea la culminación de la Jornada Nacional de Sana Distancia, el presidente de la ANERPV señaló que los reportes dependerán en buena medida del regreso paulatino de la actividad económica, lo cual puede contribuir a disminuir el riesgo del “estallido social que en cualquier sector de la vida económica pudiera experimentarse; por lo que ayudará mucho que comiencen a retomarse algunas actividades, como el sector automotriz, y el de alimentos y bebidas”.  

Está regresando la actividad delictiva a las carreteras, sobre todo en las zonas donde ya hemos tenido problemas. (…) Tenemos comunidades y grupos delincuenciales que habían estado un poco reservados y a la expectativa.” Víctor Manuel Presichi Amador, Presidente de la ANERPV.

Compartir