Simón Vargas

“Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.”
Confucio

El año pasado para algunos transcurrió rápidamente, para otros el tiempo fue lento y complicado; es indiscutible que el 2020 fue un año atípico y complicado, sin embargo, una de las grandes enseñanzas fue que nada es estático, porque el cambio es lo único constante. 

Desde hace seis días comenzamos una nueva década y hay muchas preguntas en el aire, ¿la vacuna podrá poner fin a la pandemia? ¿Mejorará la economía? ¿Qué cambios tendremos que realizar en la esfera educativa? ¿Se recuperarán los trabajos perdidos? ¿Qué sucederá con las inversiones? O ¿Cuáles serán los cambios políticos?

Algunas cuestiones han comenzado a ser despejadas gracias a investigaciones, eso no implica que todas las respuestas sean favorables a pesar de que así lo deseemos; de acuerdo al Informe Perspectivas Económicas Mundiales, emitido por el Banco Mundial se espera que la economía mundial para este 2021 se expanda un 4% siempre y cuando la distribución de la vacuna continúe realizándose, sin embargo, las perspectivas a corto plazo siguen siendo muy inciertas y todavía es posible que los resultados de crecimiento sean diferentes, en el documento se menciona que hay un escenario negativo donde si los contagios siguen aumentando y se retrasa la distribución de medicamentos, la expansión mundial podría limitarse al 1.6% 

Con respecto a México, el Banco Mundial, Signum Research, el Fondo Monetario Internacional y JPMorgan Chase han pronosticado un crecimiento de: 3.7, 2, 3.6 a 5.6 y 5.5% respectivamente, y el mismo análisis anteriormente mencionado proyecta una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 9%, en lugar del 10.5% estimado en junio del año pasado, lo que a pesar de que aún es malo, puede brindar una oportunidad para que las autoridades abran la posibilidad de reinversiones basadas en crecimiento sostenible y no tanto en la deuda pública.

Por otro lado, sin el afán de ser pesimista pero sí de analizar la realidad, la recuperación de trabajos perdidos se realizará a paso lento, en el documento Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe. La dinámica laboral en una crisis de características inéditas: desafíos de política publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en colaboración con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se menciona que desafortunadamente el restablecimiento de empleos será lento y que si se mantuviera una tasa de crecimiento promedio del producto interno bruto (PIB) regional de 3.0%, solo se alcanzaría en 2023 el nivel de PIB que existía en 2019 y que con la tasa promedio mostrada en la última década (1.8%), se lograría hasta 2025.

Si bien la economía y el empleo son factores determinantes para todos los rubros, no debemos olvidar que la educación experimentó la implementación de modelos que no se tenían previstos por el momento, y que éste fue uno de los segmentos con más repercusiones, por lo que se podrían considerar al menos seis nuevas directrices para este 2021: 1) la educación deberá ser más activa y menos teórica, 2) el aprendizaje tendrá que enfocarse en su mayoría de forma personal y no grupal, 3) la formación online ha llegado para instaurarse, 4) deberán desarrollarse nuevas herramientas tecnológicas, más eficientes y rápidas, 5) la creatividad y la reinvención laboral serán significativas y 6) los docentes deberán enfocarse en el microaprendizaje, dejando de lado las sesiones largas y tediosas.

Así mismo, no podemos omitir los cambios políticos, el 20 de enero John Biden tomará protesta como presidente de los E.E.U.U. donde casi todo el protocolo se considera de forma virtual, además existirán elecciones presidenciales, legislativas o múltiples en al menos 35 países, entre los que destacan: Honduras, Nicaragua, Ecuador, Chile, Irán, Siria, Suiza, Argentina, Argelia, Marruecos, Alemania, Israel, Rusia, Japón y por supuesto nuestro país, donde se renovará por completo la Cámara de Diputados, 15 gobernaturas y algunos congresos locales y ayuntamientos municipales.

El esquema político ha cambiado notablemente la población espera un 2021 donde la transparencia y la gobernanza tengan un espacio de crecimiento, pero donde además las personas involucradas con la administración pública se conviertan en actores más humanos, solidarios y empáticos.

Este año se recibe cargado de considerable aprendizaje, esperamos que el tiempo que no se pudo pasar con la familia se recupere con creces, que los empleos y el desarrollo se restablezcan, que la economía se recobre progresiva y constantemente, pero sobre todo que la humanidad sea cada vez más solidaria y responsable.

*Analista en temas de Seguridad, Justicia, Política y Educación. 
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