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María Idalia Gómez, Jonathan Nácar y Tomás de la Rosa

El expresidente Enrique Peña Nieto y el exsecretario Luis Videgaray conocieron a los directivos de Odebrecht desde 2010, y fueron ellos quienes le permitieron participar “activamente, junto a otras grandes empresas, influenciando la política energética del país, mediante la Reforma Energética”.

Pero eso no es todo, de acuerdo a la denuncia de 64 páginas que presentó Emilio Lozoya ante la Fiscalía General de la República (FGR) y de la que ejecentral tiene una copia, los sobornos beneficiaron a 25 exfuncionarios, y 17 empresas que participaron en una trama de corrupción que comenzó con el gobierno de Felipe Calderón, que facilitaron la llegada a la Presidencia de la República de Enrique Peña Nieto y que pagaron por la consumación de la Reforma Energética que permitió la entrega de contratos a la brasileña y a otras compañías, pero especialmente de poder desde la Presidencia de la República.

“En el 2012, mi relación con Odebrecht, a través de Luis Weyll sí era útil e importante para el entonces candidato a la presidencia. Pero para el 2013, Odebrecht ya tenía al Presidente de su lado. En el 2013, la relación entre Odebrecht y el Estado Mexicano no era una relación de contratos, sino de poder.

“Odebrecht sabía de su influencia y sometimiento, por lo que no la iba a perder, ni la quería perder, ya que participaba de manera activa en la política energética del país”, asevera Lozoya en el documento.

Es así, que en su denuncia, Emilio Lozoya coloca como su superior, de quien recibía órdenes directas para los sobornos al entonces secretario de Hacienda Luis Videgaray, y sostiene que estaba perfectamente informado Peña Nieto. Con estas afirmaciones y también acusar al expresidente Felipe Calderón, el exdirector de Pemex aspira a obtener beneficios para él y toda su familia, que está acusada de participar como beneficiaria o intermediaria de los sobornos de Odebrecht.

En la denuncia, sostiene, “se permitirá conocer sobre los sobornos entregados por Odebrecht en México y cómo ese grupo y/o persona jurídica de corte empresarial sobornó al gobierno mexicano, a su Presidente, su Secretario de Hacienda y al Poder Legislativo, mediante diversos actos, entre los que destacan múltiples entregas de recursos y promesas de beneficiosa las personas que señalaré más adelante; situación que comenzó con el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y culminó con el mandato del Presidente Enrique Peña Nieto, particularmente durante la negociación de la Reforma Energética”.

Odebrecht, sostiene Lozoya, no sólo obtuvo “contratos y beneficios” del gobierno, sino que “participó activamente junto a otras grandes empresas, influenciando la política energética del país, mediante la Reforma Energética”.

Para consumar la operación, asegura, facilitaron, por instrucciones de Peña Nieto y de Luis Videgaray, “importantes sumas de dinero a los grupos parlamentarios, utilizando a Pemex como instrumento para dichos fines ilícitos”. 

Y por su parte Odebrecht sabía que los recursos que aportó a partir del 2013 eran en su mayoría para influenciar y apoyar las gestiones que el Presidente de la República negociaban en el Congreso de la Unión. 

El soborno de 0debrecht se pactó en Brasil

Lozoya relata en su denuncia que entre octubre o noviembre de 2011, cuando viajó Enrique Peña Nieto a Nueva York a participar en un Foro del Consejo de las Américas, fue cuando lo invitaron Luis Videgaray y Peña Nieto a convertirse en el Coordinador de Asuntos Internacionales, desde donde debía “gestionar recursos de empresas extranjeras para financiar la campaña electoral. Esto era así porque había que cubrir muchos gastos en asesores extranjeros y nacionales, y de otros rubros”.

Este viaje sí ocurrió, fue un viaje que realizó Peña junto con su esposa Angélica Rivera, primero en Washington, donde intentó reunirse con Hillary Clinton pero no lo consiguió, y luego se trasladó a Nueva York, hospedándose en el hotel Mandarin Oriental, y se reunió con muchos inversionistas. A partir de ese momento el equipo de campaña sostuvo otras reuniones en Estados Unidos y Canadá con empresas energéticas, encabezadas por Guajardo.

En 2010, en una gira de trabajo por Brasil, el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto (2005-2011) se reunió con Marcelo Odebrecht. Fue en ese país donde se gestó el soborno al Estado mexicano con millones de dólares a la campaña del que más tarde sería presidente de México. Además, fue en una finca en ese país donde nació el proyecto Etileno XXI, dijo Lozoya en su denuncia.

En su denuncia, Lozoya indicó que a esa reunión en Brasil asistieron Juan Armando Hinojosa (Grupo Higa), David López (funcionario de comunicación social con Peña) y Arnulfo Valdivia (otro funcionario de Peña). 

Esa reunión, en 2010, se realizó en las fechas del Foro Económico Mundial en Cartagena, Colombia. Para el encuentro, Peña Nieto tuvo que abordar un vuelo para llegar hasta Brasilia (a unos 7,000 kilómetros al sur). Ahí se tenía agendado una reunión con el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Esa reunión no se concretó, pero sí con Marcelo Odebrecht.

›“Al término de la comida Marcelo Odebrecht y Luis Weyll le ofrecieron apoyo económico a Enrique Peña Nieto, en su posible postulación como candidato a presidente de la República en 2012”, dijo Lozoya, al mismo tiempo que remarcó: “Yo fui testigo de dicha conversación, que se realizó en idioma español, y que tuvo una duración aproximada de 5-10 minutos en el marco de la cual yo estuve presente, En el marco de esa conversación, Enrique Peña Nieto señaló que el contacto para recibir dicho apoyo económico sería Luis Videgaray Caso”.

“Odebrecht tenía especial interés en apoyarlo. Uno de los atractivos de la candidatura de Peña Nieto era, sin duda, la Reforma Energética lo que generaba amplio interés”, asegura el exdirector de Pemex.

Ya como presidente electo, Peña Nieto se reunió con Marcelo en Sao Paulo, Brasil para una comida en la casa del empresario. Ahí, dijo Lozoya, estuvieron Ildefonso Guajardo, Luis Videgaray y el general Roberto Miranda. Por el lado de los empresarios sudamericanos, estuvieron además del anfitrión, Marcelo Odebrecht; Carlos Fadigas, director general global de la filial de Odebrecht, la petroquímica Braskem; Luis Weyll, y Roberto Bischoff, director general de Braskem México.

Desde esa reunión, advirtió Lozoya, la relación entre Peña y Odebrecht fue más directa y cuyos interlocutores serían Videgaray y él mismo. Incluso, fue el mismo Videgaray el que pidió total confidencialidad de ese encuentro, “Por eso nunca se informó claramente a la opinión pública”.

Además de hablar sobre la Reforma Energética, relata, se conversó sobre la importancia de que México continuara con el proyecto de Etileno XXI, ya que había sido una inversión superior a los 3 mil millones de dólares.

Se habló, añadió, del interés de Odebrecht de participar en la cadena de valor en las obras que se requirieran “para implementar la producción y el procesamiento de hidrocarburos en México, para lo cual era indispensable la Reforma Energética”.

Un café en El Globo

Fue en una cafetería de El Globo, en Prado Sur, en la Ciudad de México, donde Lozoya pidió a Odebrecht seis millones de dólares para la campaña electoral del entonces candidato a la presidencia de la República. Es tal la declaración de Lozoya, que en reiteradas ocasiones, aclara que de todo movimiento estuvieron enterados Peña Nieto y Videgaray.

Ante eso, dijo que para agilizar la entrega de recursos, aportó una cuenta de una de sus empresas en Suiza. “Se me hizo tan fácil proporcionarle a éste una cuenta corporativa con la que contaba desde hace años una de mis empresas que tenía en Suiza, ya que durante varios años viví y laboré en dicho país”

Esa empresa era Latin America Asia Capital Holding, y la cual dijo, compró en 2009 o 2010 y donde la beneficiaria era su hermana Gilda Susana Lozoya Austin.

Si bien se lo pidió Lozoya, aclara, le hizo saber a Luis Weyll esa petición “venía directamente del entonces candidato Enrique Peña Nieto y que Odebrecht se vería beneficiada cuando el ganare”.

“También hablamos de incremento en la construcción de obras y con ello el aumento en los contratos si al ganar Peña Nieto se materializaba la Reforma Energética”, sostuvo Lozoya Austin en el documento.

Weyll y Roberto Bishop se lo dijeron directamente a Peña en un evento en el hotel Camino Real en Polanco: “estamos con usted y cuente con nosotros”, a lo que el mexiquense contestó: “muchas gracias pero el apoyo que nos han dado”

Con el dinero recibido, sostiene en el documento, le pagó a 11 consultoras contratadas para la campaña del PRI a la presidencia de la República, entre ellas, Dirk Zavala Rubarth, Chlopak Leonard Scheter & Associates Inc.y Bean LLCp. 

Luis Videgaray le daba, dijo, tarjetas con los nombres de empresas a las que debía pagar. Por todas gastó 1.5 millones de dólares, y los 1.5 millones restantes se los quedó el propio Lozoya, reconoce.

El dato. Una vez electo como Presidente, la relación entre Peña y Odebrecht fue más directa y sus interlocutores fueron Videgaray y Lozoya.

Calderón autorizó desventajas para Pemex

Videgaray Caso, relata Lozoya, le comentó sobre el contrato de Etileno XXI que Braskem, filial de Odebrecht, “le debía dinero al grupo de Ernesto Cordero Arroyo y José Antonio Meade Kuribeña, el cual les sería pagado por conducto de Luis Videgaray, los tres fueron compañeros en el ITAM.

Pero ese dinero sólo sería cubierto, advirtió la compañía brasileña, siempre y cuando se les garantizara la continuidad del contrato de la que se convertiría de los mayores complejos petroquímicos en país.

En esta parte de la denuncia es donde Emilio Lozoya vincula a Felipe Calderón y a integrantes de su gabinete, porque el primer contrato de Etileno XXI se firmó en 2011 y 2012 “con amplias desventajas para Pemex”. Sin embargo, la mayor parte de la información en este caso la tiene de oídas.

Pero además, exonera a la empresa Idesa, la cual pertenece a la familia del exsecretario de Comunicaciones y Transportes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, al asegurar que ellos no sabían de los sobornos ya que eran “muy conservadores”.

Sin embargo, las declaraciones de Miguel Odebrecht, publicadas en exclusiva por ejecentral, revelan que todas las empresa socias de la brasileña conocían de los sobornos.

La entrega de los recursos a los panistas, se establece en la denuncia, sirvió a Videgaray para negociar la aprobación de la Reforma Energética.

“En una reunión en febrero de 2013, en mi casa en Lomas de Bezares, Luis Weyll me comentó que Braskem al parecer había entregado sobornos en los años 2010 y 2012 durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa, para la suscripción y aprobación del contrato Etileno XXI.

“Mencionó que quienes al parecer habían ayudado a operar dicho contrato en la administración panista fueron Carlos Treviño Medina, José Antonio González Anaya y otros ejecutivos de Pemex y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como Ernesto Cordero y José Antonio Meade Kuribeña en su calidad de titular de SENER”, asegura Lozoya en la página 28 de su denuncia.

Lozoya sostiene que Meade Kuribeña le pidió que no tocara el contrato de Etileno XXI, ya cuando era canciller con Peña Nieto. El entonces director de Pemex revisó el convenio y concluyó que existía riesgos de muchos litigios y penas económicas que sería más caro para la petrolera mexicana y “lo dejó como estaba”.

Braskem entregó aproximadamente 84 millones de pesos para los legisladores. Un total de 32 millones de pesos fueron enviados a un representante de Luis Videgaray, Álvaro Rivera. Para demostrar esto, asegura Lozoya, tiene varios recibos, acuses y un video.

1.5 millones de dólares pagó Luis Videgaray en tarjetas con los nombres de empresas.

 La vorágine blanquiazul 

Una “extorsión contante”, una “actitud exagerada”, así calificó el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, la postura del Grupo Parlamentario del PAN, particularmente de los entonces senadores, Francisco Cabeza de Vaca y Francisco Domínguez Servién, actuales gobernadores de Tamaulipas y Querétaro, respectivamente, quienes junto al entonces diputado, y excandidato presidencial por Acción Nacional, Ricardo Anaya Cortés amagaron al gobierno de Enrique Peña Nieto con el pago de hasta 50 millones de pesos, a fin de otorgar su voto en favor de la Reforma Energética. 

Según lo establecido en la acusación que el exfuncionario presentó en la oficina del titular de la FGR, el pasado 11 de agosto, y en respuesta de las presiones por parte de los entonces legisladores blanquiazules, las instrucciones del exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, fueron que el dinero, recibido de Odebrecht, se les fueran entregado a los políticos del PAN “de manera gradual y según avanzaran los proyectos y dictámenes” de dicha reforma. 

Bajo la amenaza de “echar abajo la Reforma Energética”, señaló Lozoya Austin en su denuncia, los legisladores panistas asumieron una “actitud exagerada”, con la que solicitaban cita y se presentaban en el despacho del entonces director de Pemex para exigirle más dinero a cambio de mantener la percepción de “unidad nacional” para la aprobación de las reformas estructurales. 

En busca de recursos adicionales, de manera ilícita, para mantener las pretensiones de los militantes de Acción Nacional, así como los compromisos con empresarios extranjeros, de quienes no revela su identidad, el exfuncionario refirió que su excompañero de gabinete, Luis Videgaray le exigió que obtuviera los recursos de “otros contratistas de Pemex”, y ante la imposibilidad de parte de Lozoya para concretarlo, el también canciller en el gobierno anterior (2017-2018) aseveró que él “conseguiría hasta 10 millones de dólares adicionales, de partidas federales y/o empresas” para destinarlos a los sobornos a legisladores.

En total, rememoró el exfuncionario quien busca un criterio de oportunidad a partir de las pruebas ofrecidas, se otorgaron íntegramente 10 millones de dólares, adicionales a los al menos 80 millones de pesos, al Grupo Parlamentario de Acción Nacional, cuyas entregas debían ser reportadas “sistemáticamente” por parte de Emilio Lozoya a Videgaray Caso.

 Peña, Calderón y el Consejo de Administración

Después de repartir sobornos por más de 55 millones de pesos a otros legisladores, para impulsar la aprobación de la Reforma Energética.

“En el momento que se aprobó la Reforma Energética, fuimos felicitados por Odebrecht por haber logrado lo que no se había hecho antes. Ellos estaban contentos porque con esa reforma podrían obtener un mayor volumen de obra”, advirtió Lozoya.

En línea con los ataques mediáticos del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, la denuncia de Lozoya también aborda al sexenio de Felipe Calderón (Dic 2007 – Nov 2012).

Se advierte del “contrato multimillonario con la empresa Braskem” y que se ha señalado que genera cuantiosas pérdidas a Pemex por las penalizaciones de incumplimiento que se pactaron en el contrato de abastecimiento. 

Aunque ese fue un tema que debió corregir el gobierno de Peña Nieto, es ahora que López Obrador ya advirtió que cancelará ese convenio.

Según Lozoya, la empresa del Estado, “le hacían un descuento inexplicable de más de 25% sobre el precio de mercado. lo que hacía súper desventajosa la posición de Pemex”. El producto se vende a Etileno XXI, empresa conjunta de la filial de Odebrecht, Braskem y la empresa mexicana Grupo Idesa, en la cual el suegro del exsecretario de la Secretaría de Transportes y Comunicaciones (SCT) en el gobierno de López Obrador, Javier Jiménez Espriú, es uno de los accionistas.

“Muchos grupos mexicanos hubieran deseado un contrato así, tales como grupo Alfa y Grupo Desc (actualmente llamado Grupo Kuo), entre otros. Sin embargo, por razones estrictamente políticas se le dio a Braskem”, detalla Lozoya.

Si bien, las empresas brasileñas Odebrecht y Braskem se comprometieron a pagar multas por 3 mil 500 millones de dólares a los gobiernos de Estados Unidos, Brasil y Suiza al aceptar su culpa en el llamado “mayor caso de sobornos de la historia” al haber repartido 780 millones de dólares a funcionarios de 12 países para obtener contratos de obras.

A pesar de lo anterior, Braskem Idesa o Etileno XXI contrató a la consultora Miranda Partners para intentar corregir en México las publicaciones sobre el hecho de que Odebrecht y Braskem se declararon culpables por los casos de sobornos a funcionarios de varios países.

Lozoya, dijo al Ministerio Público que la autoridad debe obtener los “documentos demoledores” que prepararon en su momento miembros del consejo de administración Pemex donde advirtieron sobre “los riesgos absurdos a los que orillaron al capital de Pemex” con el contrato de abasto a Etileno XXI.

›“Se afirmó claramente que era un regalo dar el descuento del 30% sobre el llamado Purity Ethane, ya que los compradores de etano de la zona del Golfo de México, en Estados Unidos, compraban el etano sin descuento alguno”, continúa la denuncia.

Según Lozoya, en coincidencia con un miembro del consejo de administración de Pemex sobre el contrato de abasto a Braskem Idesa “fue claramente un desfalco a la nación. Sobre todo cuando me fui enterando del dinero y sobornos que aceitaron las mentes y las manos de los funcionarios que aprobaron este contrato”.

Así, el exfuncionario que aceptó ser extraditado de España por la afectación económica a Pemex, advierte que la oposición en contra del contrato de abasto de etileno fueron omitidas por órdenes del presidente Felipe Calderón, y si bien no lo dice el denunciante, también fueron desatendidas en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

“Las voces que representaban los intereses de la nación fueron avasalladas por instrucciones de Felipe Calderón Hinojosa e instrumentadas por José Antonio Meade Kuribreña, como secretario de Energía, Ernesto Cordero y José Antonio González Anaya, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en los años 2011 y 2012”, señala en el documento. 

Además, el exfuncionario, reitera que Braskem Idesa también sobornó a Meade y Cordero para dar continuidad a los beneficios de abasto de etileno en clara desventaja y desfalco para la empresa del Estado.

De acuerdo a la versión de Emilio Lozoya, fue el exsecretario de Hacienda quien operó la compra de Agronitrogenados, otra planta que causó pérdidas a Pemex de acuerdo a las auditorías, a pesar de ser el director de la petrolera mexicana.

Videgaray y Agronitrogenados

 De acuerdo a la versión de Emilio Lozoya, fue el exsecretario de Hacienda quien operó la compra de Agronitrogenados, otra planta que causó pérdidas a Pemex de acuerdo a las auditorías, a pesar de ser el director de la petrolera mexicana.

“Este es un tema del Presidente, limítate a hacer lo que se te instruye. Yo hablo por él”, le dijo Videgaray a Lozoya, según relata este último.

La llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República implicó, según dijo a la FGR su excoordinador de asuntos internacionales durante la campaña en 2012, el cumplimento de diversos compromisos con empresarios que lo habrían llevado a la silla presidencial, así como los derivados del Pacto por México. Uno de estos potenciales beneficiarios de estos adeudos fue el presidente de Altos Hornos de México (AHMSA), Alonso Ancira Elizondo. 

Referente a la adquisición de la planta de fertilizantes Agronitrogenados, por parte de Pemex a AHMSA, investigación por la cual un juez federal vinculó a proceso a Emilio Lozoya por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero), el hoy imputado denuncia que la insistencia por establecer una sociedad que reactivara la producción de dicha planta, lo cual “no era conveniente” para Pemex, provino directamente del expresidente Peña Nieto y su titular de Hacienda, Luis Videgaray. 

“Yo observaba un interés especial en concretar la operación por parte del presidente Enrique peña Nieto, y de Luis Videgaray Caso. Incluso este últimos intervino de manera directa que NAFIN (Nacional Financiera) e INDAABIN (Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales) aceleraran la evaluación del proyecto y lo aprobaran”, sostuvo Lozoya en su declaración en torno a dicho caso, por el cual sus abogados consiguieron que su defendido no fuera encarcelado y, a cambio, sólo portara un brazalete electrónico para su localización, según determinó el juez en la audiencia del pasado 30 de julio. 

Sobre dicha operación, por la cual este miércoles se dio a conocer que un secretario en funciones de juez federal otorgó la cancelación de la orden de aprehensión que había sido librada contra el presidente de AHMSA, quien se encuentra bajo arraigo domiciliario en España, toda vez que el delito por el que le fue otorgada a la FGR –lavado de dinero– ya habría prescrito. En respuesta, autoridades de la FGR señalaron que impugnarían dicha resolución. 

Durante el proceso de adquisición, refirió Lozoya en su denuncia, en una reunión celebrada el 11 de noviembre de 2013 entre él, y el entonces presidente y el secretario de Hacienda se reiteró su persistencia en que se concretara la adquisición, pese a la poca disponibilidad de recursos con la que contaba Pemex, y que fue parte de los argumentos de su director general. 

“Su respuesta fue contundente, que no preocupara por el dinero, que mejor me ocupara de influir en el Consejo de Administración de PMI (filial de Pemex) de que la adquisición resultaba conveniente. Me indicaron que ellos decidirían el valor de la compra, aproximadamente 275 millones de dólares, y que le instruirían a la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Energía una evaluación cercana a dicha cantidad”.

La victimización de Lozoya

En la última parte de la denuncia, Emilio Lozoya sostiene que fue víctima de actos de intimidación por parte de Luiz Videgaray y del propio Peña Nieto. Y asume que mientras fue director de Pemex ambos funcionarios superiores lo “instrumentaron para configurar una asociación de corte delictivo, dirigida a enriquecerse no sólo del erario público, sino a través de la extorsión a personas físicas y jurídicas, el fraude y el engaño –como el caso de la Estafa Maestra–. Contraer deuda a cargo del erario público y aprovecharse económicamente de ésta en perjuicio de la Nación”.

Y añade: “Todo ello abusando de la autoridad que les concedían los cargos que ocupaban, ejerciendo indebidamente las responsabilidades que el pueblo de México les concedió y mediante el tráfico de influencias que ejercían sobre el resto de miembros del régimen, traicionar a México”, asevera.

›En esta parte le permite jurídicamente disminuir su nivel de responsabilidad penal, a pesar de haber sido el director de Pemex y tener la posibilidad de denunciarlo y renunciar al cargo.

Más adelante, le aporta a la Fiscalía los elementos que le permitirán no sólo llamar a declarar a Calderón, Peña Nieto y Videgaray, y a los exlegisladores, sino revisar cada uno de sus bienes y operaciones, de toda su familia y entorno; así como de las empresas que se mencionan.

“Entre el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, existió un acuerdo para implementar un aparato organizado de poder que —desde las más altas esferas del régimen– instrumentó lo necesario, tal y como ya lo señalé en el caso Odebrecht –incluyendo al Poder Legislativo—, para obtener beneficios que afectaron la soberanía de México, sometiéndola a personas y grupos nacionales y extranjeros”, afirma el exdirector de Pemex, para luego acusar a los dos expresidentes y exsecretarios de estado, así como legisladores.

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