Audiencias y libre expresión
Estos son dos de los ejemplos que han generado polémica sobre la iniciativa para regular las redes sociales
Proteger los derechos de las audiencias es una obligación constitucional, pero la línea entre la aplicación justa de la ley y la censura no debe ser tan tenue que acabe por depender solo del criterio o la buena voluntad de un funcionario. El debate está abierto y así como existe una opinión mayoritaria en reglamentar el uso de los celulares en las escuelas, también existe una opinión mayoritaria en contra de tener comisarios de la conciencia que decidan de qué se puede y de qué no se puede enterar el radioescucha, el televidente, el internauta o el lector.
Se trata de un asunto importante y delicado porque, además, contempla multas y litigios, algo que no tiene que ver con la autorregulación, que asfixiarían a los medios locales primero y a los nacionales más adelante. En una circunstancia así, la prisa es la peor estrategia y si hacen falta ejemplos para constatarlo, ahí está la Reforma Judicial, hecha sobre las rodillas y que hoy requiere de un parche una semana y otros dos la próxima, más lo que se acumule.