Organizaciones de la sociedad civil están impulsado la Iniciativa Ciudadana de Ley de Asistencia Médica para Morir que será útil para aquellas personas que padecen una enfermedad incurable y sin perspectivas de mejora. En tal caso, un médico podría proporcionar sustancias letales -si es que el paciente lo solicita de manera voluntaria- y bajo algunas circunstancias previamente analizadas y autorizadas.
Aplicaría para aquellos pacientes cuyo pronóstico de vida implica un sufrimiento físico o mental intolerable y que no tenga cura pronosticada. De aprobarse, el sector salud estaría obligado a prestar servicios para bien morir de manera segura y gratuita, al menos en la CDMX que es donde se propondrá al Congreso local, mediante la iniciativa ciudadana, y así ayudar a los pacientes en fase terminal para tener una muerte digna.
Actualmente, la eutanasia está permitida en 18 países en el mundo. En México sólo 15 estados reconocen la Ley de Voluntad Anticipada (LVA) en la que el paciente decide libremente si desea aceptar o rechazar tratamientos médicos que prolonguen de manera innecesaria su vida en caso de ser diagnosticado con una enfermedad incurable. Esta Ley debe firmarse ante notario público y sólo personal de salud autorizado puede llenar el formato que suscribe obligatoriamente quien desea acogerse a los beneficios de esta.
En la eutanasia, el médico suministra el medicamento que ayudará a terminar con la vida del paciente, mientras que el suicidio asistido consiste en que el enfermo toma el medicamento de manera voluntaria bajo la medicación de un profesional de la salud para terminar su existencia. La LVA sólo faculta al paciente para rechazar tratamientos que prolonguen su vida si es que está en fase terminal, mientras que la iniciativa de Asistencia Médica para Morir pretende que las personas en fase terminal autoricen a un médico a suministrarles medicamentos letales bajo criterios legales y médicos previamente establecidos y abarcaría tanto la eutanasia como el suicidio médico.
La propuesta contempla la objeción de conciencia de los médicos que por razones religiosas, morales o éticas no quisieran participar al bien morir de los enfermos.
Hay diferentes opiniones en torno a este asunto de la ortotanasia (muerte correcta) de parte de las iglesias y los ministros de culto en México: mientras los católicos están a favor de la LVA, también están en contra del suicidio asistido y la eutanasia. Por su parte, las iglesias cristianas evangélicas (segunda mayoría religiosa en el país) no tienen una postura unánime ni institucional, quizá por el desconocimiento de sus dirigentes, aunque son quienes comprenden de cerca el dolor de pacientes y familiares que padecen enfermedades incurables y los gastos que conllevan. Sin duda, el factor religioso en México será importante en la decisión del congreso para la aprobación o aplazamiento de tema.
PALABRA DE HONOR: El cantante canadiense Justin Bieber interpretó durante la ceremonia de cierre del Mundial de Futbol en el estadio MetLife de Nueva Jersey el pasado 19 de julio una canción llamada Everything Hallelujah (Alaben al Señor por todo).