Cambio de enfoque
El desplazamiento forzado no es un hecho nuevo, lo que sí es nuevo es la atención que se hace de dicho fenómeno
Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación durante conferencia de prensa en Palacio Nacional.
/Foto: Cuartoscuro- Andrea Murcia Monsivais
La presencia de Rosa Icela Rodríguez en Chilapa, Guerrero, para construir una salida al conflicto entre grupos violentos que ya provocó el desplazamiento de una importante cantidad de pobladores, además de dejar heridos por arma de fuego, es una señal inequívoca de que el asunto se ha tomado de verdad en serio. El desplazamiento de comunidades por choques violentos, o persecuciones, no es algo nuevo en México. Ha ocurrido en muchas regiones y en diversas ocasiones, pero lo que sí es nuevo es la voluntad de atender y atacar el problema de fondo, pues por lo general, las autoridades estatales y federales prefieren voltear hacia otros lados cuando este tipo de conflictos surgen. Normalmente, esa clase de choques involucran a grupos de caciques que, en los hechos, actúan como delegados gubernamentales y se enfrentan a delincuentes que se disfrazan de libertadores para obtener respaldo social. En esta ocasión, la operación directa del subsecretario César Yáñez y la llegada de la titular de Gobernación a la zona, muestran una forma diferente de enfrentar el problema.