Cambio de régimen
Las elecciones intermedias del próximo año podrían confirmar un “ajuste” en la política de país que inició en 2018
Una tesis recorre las pláticas de café y no es despreciable: la competencia política se está dando dentro de Morena. Lo que parece una obviedad encierra una profunda reflexión que solo los resultados electorales de 2027 ayudarán a completar. Si la idea es correcta y cierta, las oposiciones no solo no podrán reagruparse, seguirán diluyéndose y apuntando a su extinción como les ocurrió en la elección de 2024.
Hay dos partidos políticos nuevos que tienen que refrendar su registro sin alianzas: SOMOS y el PAZ que ha empezado a tomar distancia real de Morena. Aparte está Movimiento Ciudadano con sus dos gubernaturas y su cauda de problemas en alcaldías con presidentes municipales emproblemados, y por último están PAN y PRI que irían juntos, pero no revueltos a la próxima elección en algunos estados y tiene posiciones por conservar y algunas otras por disputar según dicen.
No parecen existir las condiciones aún, pero no es imposible volver a un sistema de partido de Estado como el que vivió México hasta 1988. El resultado electoral de 2027 mostrará el camino con más claridad y también el rol que cada uno jugó en este que sí es un cambio de régimen.