Excesos diplomáticos
La Cancillería quiere investigar abusos en embajadas, pero los casos no son nuevos ni aislados. Un expediente en España revela cómo recursos públicos habrían sido usados para fines personales.
El secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente Ramírez.
/Foto: SRE
Si la Cancillería de Juan Ramón de la Fuente quiere investigar excesos ocurridos en representaciones diplomáticas, tendrá que abrir una oficina especial para estudiar las historias de horror que se conocen. La primera sorpresa que encontrará será que no todos los abusos han sido cometidos por diplomáticos improvisados que no eran integrantes del Servicio Exterior Mexicano. Hay varios ejemplos de diplomáticos de carrera que le pegaban a la caja registradora con singular alegría. Hace algunos años, no tantos, cuando el priista Enrique Peña Nieto era presidente de México y el no priista José Antonio Meade era canciller, había en España una embajadora que compró, o rentó, un BMW con cargo a la representación diplomática, para el uso personal de su consorte. El expediente no es antiguo y si hay voluntad en la SRE, perfectamente pueden sacarlo del archivo y empezar a dar ejemplo de que no ahora sí, habrá tolerancia, pero eso empieza por acabar con los encubrimientos.