Firmas falsas y clima enrarecido
Una consejera del INE levantó la voz para denunciar la falsificación de su firma
El INE fue el encargado de la elección judicial
/Foto: Cuartoscuro
Algo grave está ocurriendo alrededor del INE y varios consejeros ya comenzaron a comentarlo en privado. La denuncia pública hecha por la consejera Frida Gómez Puga sobre la falsificación de su firma en un supuesto documento dirigido a la Fiscalía General de la República no cayó como un simple incidente administrativo. En realidad, dentro del Instituto el episodio fue interpretado como un síntoma del ambiente enrarecido que rodea actualmente a la autoridad electoral. Hay quienes sostienen que se está construyendo deliberadamente una narrativa de desgaste interno, filtraciones y sospechas, con el objetivo de debilitar al árbitro electoral justo en momentos clave para su reconfiguración institucional. La coincidencia temporal con la incorporación de nuevas consejerías al Consejo General no pasó desapercibida. Tampoco el hecho de que, cada vez con mayor frecuencia, circulen versiones, documentos y ataques anónimos que buscan confrontar a integrantes del propio Instituto o sembrar dudas sobre su funcionamiento. Por eso varios funcionarios consideran que la postura asumida por Frida Gómez Puga terminó siendo mucho más relevante de lo que parece: no sólo defendió su nombre, sino que trazó una línea frente a métodos que, de normalizarse, podrían abrir una etapa muy peligrosa para la vida institucional del INE.