Ganan los duros
Esta modificación a la iniciativa sobre la nacionalidad de los aspirantes a presidencia y gubernaturas no fue apoyada y, con ello, hay un gran afectado
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, habló de su hijo en su estancia en la embajada de México en Londres.
/Foto: Graciela López Herrera/ Cuartoscuro
En San Lázaro hubo un intento serio por suavizar de forma racional, y sin quitarle su esencia, la reforma que prohíbe la doble nacionalidad a los aspirantes a la Presidencia de la República y a las gubernaturas. El proyecto limitaba el requisito únicamente a quien hubiera ganado la elección, por lo que permitía competir a candidatos con doble nacionalidad e imponía la obligación a renunciar a la que fuera diferente a la mexicana, pero sólo al candidato ganador porque él o ella sería la persona que tendría que evitar los conflictos de intereses en la defensa del país y su soberanía, desde el cargo obtenido en las urnas. La modificación, que parecía adecuada y era impulsada por un legislador morenista michoacano, no tuvo el apoyo del ala dura del partido guinda, lo que reforzó la especulación de que se trata de una reforma con dedicatoria y provocó que se rescatara la versión de que el gran afectado en Morena se llama Marcelo Ebrard Casaubón. A saber.