Huachicol
Este mal sigue y persiste, por lo que resulta extraño que se hable poco de él
Golpe al huachicol: Aseguran 880 mil litros combustible en Cunduacán, Tabasco
/Seguridad
Está ahí desde hace años, pero se potenció justo cuando se suponía que se estaba combatiendo con mayor dureza: en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. El huachicol o robo de combustible es uno de los grandes males del presente porque no solo afecta de manera grave en las finanzas públicas, además empodera al crimen organizado porque las grandes mafias controlan el fenómeno cuando el robo se volvió masivo porque las gasolinas dejaron de transportarse por carretera, en autotanque, para enviarse por ductos. El problema es tan grave que de la ordeña de ductos se pasó al contrabando de gasolina refinada en el extranjero e introducida al país sin pagar impuestos. Es curioso y también preocupante, que Alfonso Ramírez Cuéllar sea el único legislador del partido en el poder hablando del fenómeno delictivo específico y de la necesidad de rediseñar las estrategias para combatirlo.