Ingenuidad política
Las aspiraciones políticas de Maru Campos están limitadas
Marú Campos, gobernadora de Chihuahua, durante el foro panista ¡Sí hay de otra!
/Foto: Moisés Pablo Nava/ Cuartoscuro
La nueva andanada morenista contra el más reciente video de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, parece confirmar dos cosas: del lado gubernamental y de su partido existe la intención que hacer crecer, con ataques y descalificaciones, la figura opositora de Campos para convertirla en la nueva Xochitl Gálvez del PAN; hacerla creer que tiene estatura presidencial y luego aplastarla en la campaña como ocurrió con la hidalguense. Del lado azul y gracias a expresiones tan emotivas como poco reflexivas, como las del expresidente Vicente Fox, parece que la gobernadora ha caído en la trampa morenista y ya se la creyó. Campos es apenas una política local que podría crecer, pero definitivamente no está lista para jugar en el escenario nacional. Tiene una oportunidad de ganar terreno mientras madura y, si la sabe aprovechar la intención morenista de convertirla en su piñata favorita, puede lograr un excelente cierre de gobierno en Chihuahua para pensar en una diputación federal y, después, en una senaduría en 2030. Si se cree el cuento de que la patria la necesita, la derecha no tiene abanderados y por eso le corresponde sacrificarse, acabará incluso peor que Xochitl Gálvez, quien tenía el gobierno de la Ciudad de México en sus manos y se quedó sin nada por caer en el garlito lópezobradorista de creerse la candidata presidencial del cambio.