La consecuencia de los abrazos
Durante el sexenio de López Obrador se mantuvo una estrategia de seguridad que sigue mostrando sus consecuencias
Tienda OXXO incendiada el domingo 22 de febrero de 2026.
/Foto: Redes Sociales
No hace falta escandalizarse y mantener la calma no significa cerrar los ojos ante la realidad. Las reacciones violentas a la caída del Mencho Oseguera tienen una explicación: la respuesta simultanea de sus lugartenientes, desatando violencia en varias zonas del país, es directamente proporcional a la permisividad que el gobierno del expresidente López Obrador, mostró durante su sexenio con los grupos criminales. No solo los toleró, les permitió crecer, algo a favor de sus derechos humanos y por supuesto, los empoderó. Con esa capacidad de fuego y esa seguridad, construidas a lo largo de un sexenio de tolerancia a la criminalidad, fue que los sicarios del Mencho respondieron al abatimiento de su líder por parte de las fuerzas de seguridad mexicanas. En resumen: esa violencia es la consecuencia de seis años de abrazos y no balazos, que llegaron a su fin cuando Claudia Sheinbaium se puso la banda presidencial.