Microeconomía y cuesta de enero
Más allá de los indicadores macroeconómicos, el reto inmediato está en la microeconomía. El impacto de impuestos y aumentos de precios definirá cómo las familias viven la cuesta de enero.
Existe evidencia que demuestra que los impuestos a las bebidas saborizada no ayudan a reducir los índices de obesidad
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El reto de corto plazo en materia económica tiene que ver la microeconomía y, en particular, la forma en que la opinión pública perciba la llamada cuesta de enero. Hay vaticinios que anuncian un complicado despegue de año para las familias y las personas porque habrá nuevos gravámenes, como el IEPS qué pesa ahora sobre las bebidas azucaradas y edulcorantes, además de los tradicionales aumentos en alimentos que siempre llegan en enero. De cómo se perciba la cuesta de enero dependerá, en mucho, la orientación de la opinión pública en materia económica durante, por lo menos, los primeros seis meses del año que apenas arrancó ayer.