Economía mexicana al cierre de 2025 y expectativas para el próximo año

19 de Febrero de 2026

Economía mexicana al cierre de 2025 y expectativas para el próximo año

columna fiscal

Cada fin de año es común que familias, personas y empresas, entre otros, hagamos un recuento de los logros del período que termina y planteemos expectativas y propósitos para el que viene. En materia económica, 2025 será un año marcado por la desaceleración económica que llevará al país a crecer, si acaso, medio punto porcentual. Esta desaceleración no ocurrió solo este año, ya desde 2024 crecimos a una tasa inferior al 2.0 %. Los conflictos geopolíticos y comerciales a nivel global elevaron la incertidumbre y terminaron por afectar las perspectivas de crecimiento en el país, aunque internamente también alimentamos esa incertidumbre con reformas como la Ley de amparo y al poder judicial a lo que se sumó el ajuste fiscal que recayó principalmente en la inversión pública, entre otros temas. Para 2026, las expectativas promedio de los especialistas encuestados por Banxico anticipan un crecimiento de 1.2 %.

Esta desaceleración no ha ido acompañada del deterioro de todos los indicadores de la economía como podría quizás pensarse. Por ejemplo, el desempleo se encuentra en niveles cercanos al 3 %, con una inflación que va a la baja, ronda el 3.6 % y a lo largo del año se ha ubicado dentro del rango del objetivo del Banco Central (de 2 % a 4 %).

Se espera que la inflación promedio para el próximo año se ubique en 4 %. Este cálculo posiblemente esté influido por los mayores aranceles que se cobrarán a las importaciones de países con los que no hay acuerdos comerciales. Además, el aumento del salario mínimo —que entre 2018 y 2026 habrá alcanzado poco más del 150 % en términos reales— también podría tener un efecto en dicho pronóstico.

La evolución del crecimiento, el desempleo y la inflación han permitido que las tasas de interés vayan a la baja. A inicios de 2025, la tasa de interés objetivo del Banco Central se ubicaba en 10 %, actualmente es de 7.25 % y se espera que, para 2026, esta continúe descendiendo hasta ubicarse en 6.5 %. Este nivel, aún superior en términos reales respecto de la tasa en Estados Unidos ha permitido la apreciación del peso. En los últimos días, el tipo de cambio se ubicó en 17.95 pesos por dólar, niveles no vistos desde 2016. Lo anterior, si bien ayuda a reducir las presiones inflacionarias provenientes del exterior, también afecta la competitividad del sector exportador nacional y a los receptores de remesas. Para 2026, el promedio de las expectativas ubica el tipo de cambio en 19.12 pesos por dólar.

Por otro lado, la Inversión Extrajera Directa se ubicó en su segundo mejor nivel en la historia, con casi 41 mil millones de dólares (mdd) al tercer trimestre del año, por debajo de 2013 cuando alcanzó 48 mil mdd. Del total, 67.8 % fueron utilidades reinvertidas, 16.1 % cuentas entre compañías y 16.0 % nuevas inversiones. Esperemos que la consolidación del Plan México, los estímulos fiscales a las manufacturas de exportación, y la política arancelaria junto con la mayor inversión pública aprobada para el próximo año, impulsen la llegada de nuevas inversiones.

Finalmente, en materia de finanzas públicas, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público anticipa que, en 2026, el déficit público sea de 4.1 % del PIB y que el saldo de la deuda pública no rebase el 52.3 % del PIB; esto en un contexto de desaceleración económica, limitado espacio fiscal y persistente incertidumbre.

Desde el CIEP, daremos seguimiento a estos indicadores e impulsando la democratización de los temas económicos y de finanzas públicas, asimismo, continuaremos contribuyendo al debate público objetivo e informado. Consulta las actualizaciones de nuestra página de internet en https://ciep.mx/historias/

José Luis Clavellina Miller