Tiempo de villamelones

22 de Septiembre de 2026

Tiempo de villamelones

El ascenso y descenso en la Liga MX llegó al terreno político. Pero detrás del discurso contra la injusticia deportiva y el monopolio aparece otra pregunta: ¿qué pasa cuando los políticos intervienen en lo que no conocen?

Balón de Oro de la Liga MX

Ceremonia al inicio de un partido de la Liga MX

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Foto: Especial

De entrada parece atractivo, y hasta refrescante, ese sorpresivo interés de partidos políticos y legisladores por la organización del futbol profesional de México centrado en el ascenso y descenso a la llamada Primera División. Los argumentos de injusticia deportiva y monopolio sobre un asunto ignorado por mucho tiempo, hoy de repente llaman poderosamente la atención del mismo Congreso que dice deliberar, pero no mueve una coma a las iniciativas presidenciales desde hace ocho años. La frase: el futbol es algo de todos, no de puñado de dueños de equipos profesionales, es el slogan de campaña perfecto en el umbral del año electoral. ¡Cuidado! La realidad enseña todos los días que siempre se puede estar peor. Con todo lo malo que tiene el futbol mexicano, que es bastante, podría acabar mucho peor tras la intervención de un grupo de villamelones iluminados que no saben nada de administración de negocios y solo buscan popularidad. ¿Ejemplos? Son los mismos legisladores que prefieren voltear hacia otro lado antes de mirar el desastre ocasionado por sus reformas “nacionalistas”, en los balances de Pemex y de la CFE; dos empresas públicas que estaban mejorando y en poco tiempo retrocedieron al menos 25 años.