Se trata de un compuesto 84 retratos, en el que el mismo número de personas sostienen, cada uno, una imagen de un pariente desaparecido, se presume que fueron fusilados entre abril y agosto de 2015 en la ciudad de Iguala, Guerrero y pueblos aledaños.
El mundo e incluso la mayor parte de México prestó poca atención a Iguala hasta que 43 estudiantes de la universidad de maestros rurales desaparecieron el 26 de septiembre de 2014. Dos meses después de que los estudiantes desaparecieron muchas otras familias de la zona comenzaron a contar sus historias, envalentonados por la atención internacional centrada en los estudiantes atacados. Su mensaje era simple: hay muchos más que faltan. Los llamaban “Los otros desaparecidos.
La agencia AP entrevistó a los familiares de los 158 desaparecidos. Solo 84 accedieron a fotografiarse porque todavía son muy temerosos.