Los sueños del comunicador presidencial
En Los Pinos llevan meses criticando internamente a Eduardo Sánchez, vocero del Presidente
Inmutable. Así está Eduardo Sánchez, director de Comunicación Social de la Presidencia de la República y vocero del presidente Enrique Peña Nieto. Don Eduardo es, sin embargo, mucho más que eso. Es el controlador en jefe de la comunicación del gobierno, y nada pasa, ni de información ni de publicidad, sin que él lo autorice. Oséase, en un modelo vertical, quien está a la cabeza, como es su caso, tiene todo el poder. En Los Pinos llevan meses criticando internamente su trabajo, al que responsabilizan de todos los tropiezos, desde la mala imagen del Presidente hasta las pérdidas electorales. Incluso el nuevo presidente del PRI, Enrique Ochoa, con él enfrente cuando asumió la dirigencia, dijo que las derrotas tricolores obedecieron a que no han sabido comunicar las reformas. Don Eduardo ni se debe haber dado por enterado, porque le aplaudió como pocos. Pero lo más importante es que no se ha dado por aludido. Dicen los que saben que al contrario, porque con todo el leverage que tiene en sus relaciones con los medios, ya está empezando a solicitar como quid pro quo de sus preferencias, el apoyo para 2018. ¿Qué quiere don Eduardo? Quienes lo han escuchado dicen que apunta en dos caminos: senador o jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Nooomás.