Lucha contra el cáncer de mama consumiendo tortilla de maíz
Entre sus propiedades destacan el calcio, minerales, carbohidratos, zinc, hierro, ácido fólico y otros nutrientes que ayudan a prevenir la aparición de células cancerígenas
Este 19 de octubre es el día internacional contra el cáncer de mama, enfermedad que cobra la vida de miles de mujeres y hombres en todo el mundo; para prevenirla o detectarla a tiempo no sólo basta con hacer autoexploración, también hay que tener una dieta balanceada, en la que no puede faltar la tortilla de maíz.
Y es que este alimento, tradicional de la gastronomía mexicana, más si es elaborado con harina de maíz, es rico en calcio, minerales, carbohidratos, ácido fólico y otros nutrientes que ayudan a prevenir la aparición de células cancerígenas y ayudan a mantener estable el sistema inmunológico, detalló la nutrióloga Araceli Mendez Coronado.
Hay que resaltar que incluso para aquellas personas con diagnóstico de cáncer e incluso aquellas que ya lograron superar la enfermedad tienen diferentes necesidades de nutrición, por lo que su cuerpo requiere de una dieta especial y balanceada, de la que tiene que formar parte la tortilla.
De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, los tratamientos del cáncer como la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia tienen por objeto la destrucción de las células cancerosas; pero, estos tratamientos pueden también dañar células sanas ocasionando efectos secundarios, por lo que es indispensable elegir adecuadamente los alimentos que se van a consumir.
El Instituto señala que algunos de los problemas más recurrentes, como consecuencia del tratamiento contra el cáncer son: falta de apetito, estreñimiento o diarrea, vómitos y aumentos de peso o adelgazamiento.
Ante estos padecimientos el consumo de tortilla de maíz es un aliado, por su alto contenido en fibra, vitaminas, minerales y proteínas, además de los bajos niveles de grasas que posee.
“Incluso es más recomendable el consumo de tortillas fortificadas, es decir que contienen más vitaminas, minerales y propiedades nutricionales que las tortillas normales; como las elaboradas con harina de maíz que se encuentran adicionadas con ácido fólico, hierro y zinc, vitaminas y minerales, que ayudan a prevenir riesgos cardiovasculares, anemias, mal formaciones en los recién nacidos o hasta inhibir la aparición de células cancerosas”.
Agregó que dependiendo del efecto secundario que provoque el tratamiento contra el cáncer también deben elegirse de forma diferente los alimentos a consumir.
Por ejemplo, en el caso de irritación de boca deben elegirse alimentos fáciles de masticar; en este caso la tortilla no tiene ningún impedimento para ser consumida e incluso representa un excelente complemento para otros alimentos, además la tortilla podría comerse remojada en consomés o caldos.
Además, por sus altos contenidos en fibras, las tortillas ayudan a evitar el estreñimiento que ocasionan los tratamientos invasivos contra esta enfermedad.