Las recomendaciones precautorias de austeridad, eficiencia y recorte del gasto público realizadas por instituciones internacionales a países emergentes fueron anticipadas por México desde la reforma hacendaria.
1. Aguas turbulentas. En el contexto volátil en que se realizó el Foro Económico Mundial y en las propias mesas de análisis, las instituciones financieras internacionales, los gobiernos de los países y analistas y académicos reflexionaron sobre los retos contemporáneos.
Unos, viendo hacia el horizonte largo, visualizando lo que llamaron la “Cuarta Revolución Industrial” basada en data (información), tecnología e inteligencia artificial, combinada con eficiencia energética, nueva competitividad y retos globales como el cambio climático, la migración, seguridad o la criminalidad y narcotráfico.
La situación económica internacional fue un tema recurrente. Se viven los procesos de normalización todavía provenientes de la gran crisis financiera global de 2007-2008, cuya secuela es que las economías más desarrolladas aún están cargadas de deuda pública que igual o supera el Producto Nacional Bruto, al tiempo que los países emergentes viven procesos de ajuste para adaptase a un entorno volátil e incierto, que busca seguridad para los capitales sobre todo en los Estados Unidos, país en donde se originó la gran crisis y que, paradójicamente, hoy es el que está encabezando el crecimiento y la vuelta a la normalidad retirando los instrumentos monetarios que permitieron hacerle frente a la emergencia económica.
Hace un año, en Estados Unidos la Reserva Federal concluyó el programa de compra de activos (“tapering” le llamaban) que permitieron salvar grandes empresas y bancos e inyectar dinero barato a la economía, y la casi desaparición de la tasa de interés, que hace un mes inició el ciclo hacia arriba, pasando de un cuarto de punto a medio punto y con un programa de recuperación que le llevaría a un nivel del 3.5% hacia el 2018 ó 2019.
Ahora, las economías de los llamados “BRIC” debieron ajustar sus expectativas.
En el pasado reciente crecieron muy rápido aprovechando los huecos que dejaba la recesión sobre todo en Europa así como los altos precios de materias primas como el petróleo. Ahora, China está ajustando su crecimiento a la mitad de lo que solía crecer, previendo en su plan quinquenal expandirse “sólo” 6.5% (en 2010 creció al 11%) pero, sobre todo, intentando una reforma estructural para pasar a una economía abierta, lo que en un capitalismo de Estado y economía centralmente planificada es un verdadero problema. Hay que recordar la “perestroika sin glasnost” que llevó al derrumbe de la Unión Soviética, dado que el ajuste intentado sin información, transparencia y reglas de mercado genera más desconfianza en los mercados, lo que está presionando las bolsas a la baja y el vuelo especulativo a la seguridad de la economía norteamericana y los “FED funds”.
El efecto combinado de la reorientación geoestratégica del mercado petrolero, logrado en gran parte por la irrupción de nuevas tecnologías en Estados Unidos para extraer petróleo y gas de piedra (shale gas&oil) que han convertido a este país en exportador del mismo, con el débil crecimiento mundial derivado de la incipiente recuperación en la Eurozona y el ajuste drástico de la economía China, el desplome de Brasil y Rusia y el desorden del mercado de la India, llevan a la sobrevaloración del dólar, sometido a presiones por todas las otras monedas del mundo que buscan el refugio de la Reserva Federal (simple oferta y demanda).
2. Consideraciones para México. En lo que se refiere a México, no obstante el impacto de los bajos precios del petróleo y el amplio desliz del peso frente al dólar (que los apocalípticos creen pudiera llegar a la correlación 20/20) es evidente que la situación le toma mejor posicionado que durante la gran crisis global del 2007-2008, cuando decrecimos casi 7%.
Las recomendaciones generales del FMI para que los países exportadores de materias primas (es decir, petroleros) recorten el gasto público, lo hagan más eficiente e incrementen los ingresos no petroleros ya han sido cumplidos precautoriamente por México desde el tiempo de la reforma hacendaria. El gasto público se ha ajustado y busca su reordenación y mayor eficiencia mediante el esquema de “base cero” que, en principio, permitió reducir casi mil programas duplicados, además de contener el crecimiento inercial que venía teniendo el presupuesto.
En lo que se refiere a las perspectivas de crecimiento, el FMI reduce un par de décimas de punto los números, que no obstante, se ubican en el rango esperado por la SHCP, del 2.6 al 3.5% para este año. Para México, dice el FMI, la perspectiva de 2016 sería de 2.6% en tanto que para 2017, sería de 2.9%. En el área latinoamericana, será de las economías de mayor crecimiento relativo, superado por Panamá, Perú, Chile y Colombia, en tanto que Brasil decrecerá -2%.
Lo que estaría afectando las perspectivas económicas generales del mundo, son: un crecimiento anémico mundial (del 3.4% en general); el dólar fuerte; la baja pronunciada del petróleo y la desaceleración, casi recesión de China, Brasil y Rusia.
Conforme a las perspectivas de la SHCP y Banco de México, el riesgo está en el exterior, en que la desaceleración sea muy pronunciada y los inversionistas entren en pánico, corriendo hacia los Estados Unidos. Por ello estiman que la situación es coyuntural y los buenos fundamentos económicos han permitido manejar las variables sin que impacten en la situación interior, que sigue relativamente ordenada, si bien se observan incrementos de precios al menudeo de numerosos productos alimenticios, como reporta el llamado “índice de las amas de casa” que suele diferir significativamente del índice publicado por el INEGI.
Destacan, sobre todo, que México es el único país en que los precios de diversos bienes públicos están reduciéndose, como son telefonía y datos, electricidad y gasolinas, lo que se añade a la nueva competitividad que requiere una economía eficiente para crecer y generar empleos en el árido y competitivo mundo global.
No obstante sus retos y rezagos, México fue bien valorado en Davos.
Las perspectivas, se dijo, una vez instrumentadas las reformas estructurales realizadas por el gobierno del Presidente Peña Nieto, permitirán crecer tanto como al 5% en el mediano plazo. Hacia finales del sexenio, la expectativa es del 3.5%.
3. El dilema de las alianzas electorales o políticas. Después de la elección de Colima y dado el buen ejemplo que los procesos internos sin rupturas del PRI están dando, se corre el riesgo, se dice, de que el partido mayoritario pudiera “ganar todo” poniendo al límite a los demás partidos políticos, que están luchando por su sobrevivencia.
La hechura de Colima revela que, concentrados, disciplinados, un buen liderazgo, con candidatos razonables y aprovechando los errores o debilidades de los contrarios, el aparato electoral del PRI es imbatible. La nueva era del PRI encabezado por Manlio Fabio Beltrones es la de un partido unido y triunfador, ante partidos adversarios divididos, con débil identidad (al buscar coaliciones antagónicas como las perrepán) y distraídos con una contienda que aún no empieza (la elección presidencial está aún lejana en el tiempo aún cuando esté presente en el imaginario mediático).
“El PRI podría ganar todo sin alianzas opositoras” advierte Agustín Basave, con lo que llegaría a gobernar 25 Estados. El resultado de Colima alimenta entonces la necesidad de las oposiciones de armar coaliciones antiPRI o del tipo útil, que aprovechen las contradicciones o enconos que pudieran dejar los procesos internos priístas.
La principal debilidad del nuevo estilo de los procesos internos priístas, dicen los contrarios, es que parecen demasiado buenas para ser ciertas. Es decir, la unidad sin disensos estaría revelando que los que no son designados no necesariamente apoyarían al ganador y podrían apoyar a los adversarios, quienes estarían buscarlo cacharlos no en persona pero sí en especie (al estilo de los partidos “catch-it-all” que capturan a los descontentos).
Para sumar a los contrarios, dicen, todo se vale, lo que lleva a la tarea interna de realmente integrar a los participantes en las tareas futuras de su partido. De no lograrse, la posibilidad de que en las campañas se presenten efectos de “brazos caídos” o candidaturas construidas sobre las disidencias de los priístas estaría erosionando la hegemonía que hoy por hoy está perfilando el partido en el poder. 4. 26 enero, a 16 meses de Iguala. El pasado martes 26 de enero se cumplieron 16 meses de la tragedia de Iguala, con todas las líneas de investigación aún abiertas, con menor presión mediática pero con la inminente coincidencia con la visita del Papa Francisco a nuestro país del 12 al 19 de febrero próximos, que dado el perfil del pontífice, es de esperar cuestione la realidad social y el status de la violencia en nuestro país.
Las autoridades eclesiásticas mexicanas y la Nunciatura han estado propalando el perfil social del Papa, sin que se olvide su origen jesuita que le lleva, en sus propias palabras, a tener indignación ante la violencia, los abusos y excesos de los poderosos, ante quienes pide no dejar de luchar.
El Papa, dicen, se muestra preocupado e indignado por la violencia en nuestro país, por los migrantes, por los desaparecidos y, por ende, su discurso se nutre de los temas de Derechos Humanos. Si bien oficialmente no está programada una reunión de los padres de los normalistas desaparecidos con el Papa, es previsible que busquen un momento de acercamiento, sea en las vallas o en alguno de los descansos; como también es previsible que en sus alocuciones, el Papa aluda al dolor de los padres de los desaparecidos y la obligación del Estado de dar con su paradero y hacer justicia.
En todo caso, como está haciendo el Gobierno Mexicano al respecto, la posición después del fracaso de la “verdad histórica” ha sido no confrontarse, buscar la verdad junto con los detractores, asimilar el discurso y los hechos reivindicatorios, asumiendo que se están atendiendo todas las líneas, se tiene detenidos a los principales sospechosos muchos de los cuales están confesos y no quepa duda que se hará justicia, respetando el esquema garantista, el debido proceso y la causa justa.
5. Agenda legislativa. El 1º de febrero se instala en el Congreso el segundo periodo ordinario de sesiones del primer año de ejercicio, correspondiente a la LXIII Legislatura actualmente en funciones.
Previo a ello, los partidos políticos han realizado, como es habitual, las reuniones plenarias preparatorias de los trabajos legislativos que habrán de tener lugar del 1 de febrero al 30 de abril, en el llamado “periodo corto” de sesiones ordinarias.
Del análisis de los temas abordados por los partidos políticos, es posible ver que prevalecen los pendientes legislativos, es decir, iniciativas o proyectos ya presentados en las Cámaras, que siguen su curso en el proceso legislativo desde hace ya algún tiempo pero por falta de acuerdos sustantivos entre las principales fuerzas políticas aún no han sido aprobados o rechazados, como resulte el voto de la mayoría.
En este sentido, una buena parte de los temas presentados por el gobierno se sitúan entre los pendientes. Ahí se encuentran el paquete de seguridad, que incluye el mando único (no implica la desaparición de las policías municipales, como se ha querido hacer ver), la desaparición de Ayuntamientos infiltrados por el crimen organizado y mayor claridad en la distribución de competencias entre la Federación y los Estados; se encuentra el proyecto de prevención de la Desaparición Forzada, que ha sido una constante demanda de los grupos defensores de Derechos Humanos.
Asimismo, hace falta aprobar el paquete legislativo que regula el Sistema Anticorrupción creado ya en la Constitución, pero que requiere de unas seis leyes de nueva creación y reforma o adiciones a otras 16 para ponerlo en pie; además, la aprobación de la Ley de la Fiscalía General de la República, que es consustancial al proyecto anticorrupción, que involucra al menos acciones y funciones de cuatro dependencias: la mencionada Fiscalía; la Secretaria de la Función Pública; el Tribunal de Justicia Administrativa y, la Auditoría Superior de la Federación.
Se encuentran atoradas en Comisiones, las reformas a la Ley de Obra Pública; la Ley Federal de Transparencia; la regulación del fuero, así como la creación de las Zonas Económicas Especiales, las leyes que regulan la reforma constitucional en materia de Disciplina Financiera de Estados y Municipios, así como las leyes reglamentarias de la reforma constitucional que estableció la Pensión Universal y, la creación del Seguro de Desempleo, así como la aprobación de la autonomía del PensionIssste, entre las principales.
Es muy probable además, dado el grado de consenso alcanzado al respecto, que los distintos grupos parlamentarios convengan la legislación del uso terapéutico de la Marihuana, conforme a los planteamientos realizados en distintos foros especializados que se realizaron en estos días.
Otro tema que habrá de dominar el horizonte legislativo en los próximos meses es el relativo al inminente Centenario de la Constitución de 1917. En el marco de la Comisión del Centenario establecida por el Estado mexicano, la Cámara de Diputados pondrá en marcha una línea de trabajo con el lema de “La Constitución nos Une”, con un panel reflexivo en el que participan los destacados constitucionalistas Diego Valadés, presidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional; Pedro Salazar Ugarte, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM; Francisco Valdez Ugalde, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), así como el Presidente de la Junta de Coordinación Política, diputado César Camacho Quiroz, contando con la mediación del director general del Centro de Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias, Sadot Sánchez Carreño.
Tras ello, con la convocatoria del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional y el auspicio de la Universidad Autónoma de San Luis, en esta ciudad se realizará, del 3 al 5 de febrero, el VII Congreso Nacional de Derecho Constitucional.
Será sin duda un digno arranque de las conmemoraciones alusivas al Centenario de nuestra Constitución Política, que no obstante las casi 700 modificaciones en su articulado realizadas en 227 ciclos de reforma constitucional, sigue albergando los principios de libertad, democracia, soberanía, justicia y autodeterminación que le dieron origen, expandiendo en cien años el horizonte de las libertades y los derechos de los mexicanos.