Ariadna Montiel Pone nuevas reglas a Morena: Corruptos fuera aunque ganen encuesta, morenistas regresan a las calles y que el pueblo mande

4 de Mayo de 2026

Ariadna Montiel Pone nuevas reglas a Morena: Corruptos fuera aunque ganen encuesta, morenistas regresan a las calles y que el pueblo mande

"Que sea el pueblo, y nadie más, quien elija": el método de encuestas que defendió Ariadna Montiel en su discurso como presidenta de Morena.

Ariadna Montiel Reyes

Ariadna Montiel asumió la presidencia nacional de Morena, en sustitución de Luisa María Alcalde, quien dejó el cargo para incorporarse al gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum.

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Foto: Captura de pantalla

Ariadna Montiel asumió la presidencia nacional de Morena, en sustitución de Luisa María Alcalde, quien dejó el cargo para incorporarse al gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Foto: Captura de pantalla

Este domingo 3 de mayo de 2026, Ariadna Montiel Reyes asumió la presidencia nacional de Morena. El anuncio se dio durante el VIII Congreso Nacional Extraordinario del partido, celebrado en el World Trade Center (WTC) de la Ciudad de México. La nueva dirigente sustituye a Luisa María Alcalde, quien dejó el cargo para incorporarse al gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Previo a su nombramiento, Montiel se desempeñó como Secretaria de Bienestar del gobierno federal, cargo que ocupó desde 2022 durante las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum. Renunció el 28 de abril de 2026 para buscar la dirigencia de Morena. Su gestión al frente de la dirigencia se extenderá hasta el 1 de octubre de 2027.

Qué dijo Ariadna Montiel en su discurso como presidenta de Morena

Durante su intervención, la nueva dirigente morenista, Ariadna Montiel, hizo un recuento de la historia del partido y delineó sus compromisos al frente del movimiento. Enmarcó el surgimiento de Morena como respuesta a 36 años de gobiernos neoliberales. Mencionó los sexenios de Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto como parte de esa etapa que calificó como “la larga noche neoliberal”.

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Montiel destacó que Morena nació en 2010 y obtuvo su registro como partido político en 2014. Recordó que el movimiento superó los fraudes electorales de 2006 y 2012, así como el proceso de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador. Afirmó que el partido se convirtió en la primera fuerza política del país en cuatro años.

En materia de logros, señaló que durante los gobiernos morenistas más de 13.5 millones de personas salieron de la pobreza. También mencionó que coordinar a 60 mil personas en campo para llevar programas de bienestar a casi 40 millones de beneficiarios, mismos que hoy son derechos constitucionales.

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Este domingo 3 de mayo de 2026, Ariadna Montiel Reyes asumió la presidencia nacional de Morena. / Foto: Captura de pantalla

Líneas de acción anunciadas por Ariadna Montiel para Morena

La nueva presidenta de Morena presentó varios compromisos concretos para su gestión al frente del partido:

  • Tolerancia cero a la corrupción: Afirmó que no se tolerará ningún acto de corrupción en los gobiernos de Morena. “Los recursos del pueblo son del pueblo. En Morena los corruptos no tienen cabida”, expresó.
  • Candidatos con trayectoria impecable: Quienes aspiren a ser coordinadores de la defensa de la transformación o candidatos en 2027 deberán tener una trayectoria intachable. Advirtió que si hay certeza de un acto de corrupción, aunque la persona haya ganado una encuesta, no será candidata.
  • El pueblo elige mediante encuestas: Las candidaturas se definirán a través de encuestas. Montiel precisó que este método no busca fama ni popularidad, sino el reconocimiento del pueblo hacia quienes son honestos y cercanos a la gente.
  • Trabajo de territorio: Instruyó a la militancia a mantener presencia en calles, colonias y municipios. “Nuestra tarea no es burocrática, es política. No es de escritorio, es de territorio”, sostuvo.
  • Periódico Regeneración a 30 millones de hogares: Se impondrán la tarea de distribuir el periódico del partido en cada vivienda del país.
  • Asambleas en los 2,478 municipios: Realizarán jornadas en defensa de la soberanía nacional con al menos una gran asamblea por cada municipio.
  • Erradicar prácticas discriminatorias: Prometió desterrar el nepotismo, el clasismo, el racismo y el machismo dentro del movimiento.

Reglas en Morena con Ariadna Montiel: Postura sobre la oposición y la soberanía nacional

Montiel calificó a la oposición como “una élite apátrida y contraria al interés nacional” y como “traidores a la patria”. Sostuvo que la oposición ha optado por promover la intervención extranjera como estrategia política porque sabe que no puede ganar en las urnas ni cuenta con respaldo popular.

Respecto a la situación internacional, respaldó el llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum para poner fin al bloqueo económico contra Cuba. Afirmó que la solidaridad de Morena estará siempre con el pueblo cubano y reiteró el principio juarista: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

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También manifestó su respaldo a la presidenta Sheinbaum ante lo que consideró una ofensiva permanente de la derecha contra su gobierno. “Presidenta, no está sola”, expresó. Defendió los principios de cooperación sin subordinación y no injerencismo como ejes de la política exterior mexicana.

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“La oposición se muestra cada vez más como lo que es: una élite apátrida y contraria al interés nacional”, dijo en su discurso. / Foto: Especial

Ariadna Montiel asumió la dirigencia de Morena el 3 de mayo de 2026 en el VIII Congreso Nacional Extraordinario del partido. En su discurso, ubicó el origen de Morena en la resistencia a 36 años de gobiernos neoliberales y destacó los logros sociales de las administraciones morenistas. Presentó como ejes de su gestión: cero tolerancia a la corrupción, candidatos con trayectoria impecable, elección mediante encuestas, trabajo territorial intensivo y defensa de la soberanía nacional.

La nueva dirigente también calificó duramente a la oposición, respaldó a la presidenta Sheinbaum y se solidarizó con Cuba frente al bloqueo económico. Su mandato al frente de Morena se extenderá hasta el 1 de octubre de 2027.

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Discurso completo de Ariadna Montiel tras asumir la dirigencia nacional de Morena

Como muchos de ustedes, he sido partícipe de la lucha por la democracia de nuestro país. Me levanté desde adolescente frente al fraude electoral de 1988. Mantuvimos la esperanza de dirigentes excepcionales como Andrés Manuel López Obrador. Nunca nos rendimos. Me puse junto a ustedes contra las imposturas y el abuso del poder de los sucesivos gobiernos neoliberales.

Enfrenté las injusticias sociales, los fraudes electorales, las devaluaciones económicas, la inflación descontrolada y el saqueo de los recursos públicos. Enfrentamos electoralmente a Carlos Salinas de Gortari, nos opusimos a la privatización del Estado con Ernesto Zedillo, enfrentamos a Vicente Fox, el traidor a la democracia, lo enfrentamos en las calles defendiendo a Andrés Manuel del desafuero. A Felipe Calderón lo enfrentamos contra la reforma energética. A Enrique Peña Nieto también lo enfrentamos contra la reforma energética y la frialdad hacia los derechos del pueblo. Pero especialmente nos tocó enfrentar la defensa de la educación pública frente al gobierno privatizador de Zedillo.

Si algo hemos aprendido en estos años de luchar juntos es que los derechos del pueblo se conquistan y no son una concesión de arriba, ni de las élites. Fueron 36 años de la larga noche neoliberal en los que luchamos desde diversas trincheras junto a millones de mexicanas y mexicanos que nunca claudicaron.

Somos la revolución de las conciencias. Somos la resistencia civil contra el desafuero de Andrés Manuel. Somos hijos del campamento de Reforma donde exigimos el recuento voto por voto, donde demostramos que nuestra lucha por la democracia fue, es y siempre será pacífica. Somos las mujeres y los hombres que resistimos ante los embates privatizadores de los recursos naturales de nuestra nación. Somos los que defendimos nuestra soberanía nacional luchando codo a codo con Andrés Manuel López Obrador y nuestra presidenta Claudia, porque luchamos juntos y jamás nos van a dividir.

Somos los que superamos los fraudes electorales de 2006 y 2012. Somos quienes fundamos Morena en 2010 y quienes posibilitamos que se obtuviera el registro de Morena como partido político en 2014. Somos quienes hemos recorrido casa por casa sin perder la esperanza. Somos quienes siempre hemos estado del lado del pueblo. En tan solo cuatro años nos convertimos en la primera fuerza política del país. Nos convertimos en el faro de esperanza no solo para México, sino para América Latina y el mundo, porque demostramos que otra manera de hacer política es posible.

Hemos luchado juntos y hemos llegado juntos. Compartida desde esta lucha obstinada que nunca se rindió, desde la transformación que recibimos en las bases y en el territorio, hoy asumo el honor y la responsabilidad de encabezar los esfuerzos de nuestro movimiento: el Movimiento de Regeneración Nacional.

Asumo esta responsabilidad con plena conciencia de que aquí lo que importa son las causas que defendemos, que lo que verdaderamente importa es el bienestar del pueblo de México. Mientras que los otros partidos nacieron de las élites, Morena nació como un acto de legítima defensa del pueblo organizado frente a un régimen que se puso al servicio de unos cuantos. Durante la larga noche neoliberal, que representó la corrupción y los privilegios, el neoliberalismo tuvo un costo altísimo para nuestro pueblo. Fracturaron a las familias, abandonaron al pueblo y quisieron arrebatarnos la esperanza. A su paso dejaron a más de 50 millones de mexicanas y mexicanos en la pobreza. Que no se nos olvide nunca que fueron ellos. Que nunca se nos olvide.

Juntos hemos dejado atrás esa etapa. Hemos visto el renacimiento de México. En casi ocho años de gobiernos emanados de nuestro movimiento, el Movimiento de Regeneración Nacional cambiamos el rumbo del país. Más de 13 millones y medio de mexicanas y mexicanos lograron salir de la pobreza porque decidimos poner primero a quienes siempre habían sido los últimos. Por fin tenemos un modelo que redistribuye la riqueza a la que todos contribuimos, que reconoce a cada persona que ha contribuido con su trabajo y esfuerzo a la construcción de nuestra nación.

Esa es la prueba del humanismo mexicano, que es la ruta correcta. Cuando el presupuesto se maneja con honestidad, la justicia llega hasta el último rincón de nuestra patria. Esa es la transformación que nos trajo hasta aquí. Hoy México es distinto. Donde antes hubo abandono, hoy hay presencia del Estado. Donde antes hubo corrupción, hoy hay honestidad. Donde antes se administraba la desigualdad, hoy se construye bienestar. En cada lugar en donde nuestro movimiento es gobierno debemos tener presente que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre.

Reitero mi compromiso de no permitir ningún retroceso y de seguir profundizando este cambio en favor del pueblo de México. Por eso no debemos olvidar de dónde venimos, las luchas y las causas que representamos. No se trata de conformarnos con lo mucho que hemos logrado, sino que hoy se trata de seguir en la disputa por nuestra nación, porque ese modelo que tanto daño le hizo al país no ha desaparecido del todo. Sigue presente y desde las sombras hoy intentan desestabilizar a nuestra nación para frenar la transformación del pueblo de México que hoy vivimos.

Compañeras y compañeros, hoy hay una ofensiva permanente contra nuestro movimiento. Hoy, desde este Congreso Nacional, le hago un llamado no solo a la militancia de Morena, sino al pueblo de México, para mantenernos firmes y unidos en torno a este proyecto de nación. Ninguno de los medios de comunicación que conocemos, ni los gobiernos extranjeros, puede romper la unidad que tenemos con el pueblo porque tenemos raíces profundas y somos leales a nuestros principios: no mentir, no robar y nunca traicionar al pueblo de México.

Nacimos en la resistencia y en la resistencia seguimos. Así nos ha enseñado nuestros pueblos y comunidades indígenas: el tiempo para ellos no se mide en sexenios, sino en generaciones. Por eso el nuestro es un proyecto de nación que no va a detenerse y debemos defenderlo entre todos. Nuestra tarea es la defensa de este proyecto desde donde siempre hemos sido más fuertes: desde el territorio, en la organización popular y en la soberanía de nuestra nación, basada en la cercanía con nuestro pueblo. Porque la organización, compañeras y compañeros, es la transformación.

He tenido el enorme privilegio de trabajar en todo el país y conocer el México profundo que siempre llevamos en el corazón. De conocer cara a cara las necesidades, los anhelos y los sueños de nuestro pueblo, que lucha y trabaja cada día para sacar a sus familias adelante. He llegado a cada rincón de la patria. He coordinado a más de 60 mil personas en campo para hacer llegar a casi 40 millones de personas sus programas de bienestar, que hoy son un derecho en la Constitución para nuestro pueblo. Gracias a nuestros compañeros senadores y diputados, senadoras y diputadas, porque con su apoyo hemos conquistado estos derechos para siempre.

Tengo la enorme dicha de haber caminado junto a nuestro compañero Andrés Manuel López Obrador y, hasta hace pocos días, con nuestra presidenta Claudia. Para mí ha sido un honor estar con Obrador y ahora es un honor estar con Claudia hoy. De Andrés Manuel aprendimos que gobernar es servir y que el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio de los demás. Sobre todo, aprendimos que lo más importante es la lealtad al proyecto. Con su retiro voluntario nos enseña que esto no se trata del poder por el poder ni de protagonismos. Se trata de México.

De nuestra presidenta aprendemos de su temple y firmeza en la férrea defensa de la soberanía nacional. El mundo la mira con admiración y respeto. Ella es nuestro orgullo. Su llegada no solo es el triunfo de una mujer: es el triunfo de generaciones enteras que durante siglos fueron invisibilizadas. Con ella llegamos todas: las mujeres insurgentes, las revolucionarias, las sufragistas, la dignidad de Rosario Ibarra de Piedra, las obreras, las estudiantes, entre otras muchas mujeres. Hoy las niñas mexicanas sueñan con ser presidentas.

La trayectoria de nuestra presidenta, su gran amor por el pueblo y su sentido de responsabilidad profundizan la transformación con eficacia, con honestidad y con resultados. Por ello no es casualidad que la derecha ataque de manera permanente al gobierno que ella encabeza y al segundo piso de la Cuarta Transformación. Debemos decirlo con claridad: nuestro país atraviesa una coyuntura histórica decisiva. La amenaza a nuestra soberanía es cada día más intensa. Frente a ello resulta imperativo que como movimiento mantengamos la unidad. La patria y el momento así lo requieren.

Hoy más que nunca vamos a respaldar a nuestra presidenta. Necesitamos la firmeza de su liderazgo para enfrentar los retos del presente. Aquí hay mucho pueblo y un gran movimiento que la respalda. Tenemos a la mejor presidenta del mundo. Desde aquí le decimos: presidenta, no está sola. Defenderemos la soberanía nacional a su lado. Pero también nos vamos a organizar como movimiento.

La oposición se muestra cada vez más como lo que es: una élite apátrida y contraria al interés nacional. En resumen, son traidores a la patria. Buscan sembrar la duda, la desinformación y el miedo para regresar por sus privilegios, pero no se los vamos a permitir. La oposición significa la destrucción de los valores más profundos de nuestro pueblo. Nuestro pueblo significa solidaridad, amor al prójimo y amor por nuestro entorno. Saben bien que en las urnas no tienen posibilidades, que no pueden ganar terreno por la vía pacífica y que no cuentan con el respaldo del pueblo porque nunca han estado con él. Siempre han estado lejos del pueblo. Por eso han optado por promover la intervención extranjera como principal estrategia política.

Pero México es un faro en el mundo porque defendemos la soberanía nacional y la autodeterminación de los pueblos. Y desde aquí también decimos con mucha claridad: respaldamos el llamado de nuestra presidenta, hecho en Barcelona, para poner fin al bloqueo económico contra el hermano país de Cuba. Este bloqueo está provocando una crisis humanitaria sin precedentes. Lo repetimos claramente: nuestra solidaridad siempre estará con el pueblo de Cuba. Nos rige el principio juarista: entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.

Respecto a los recientes acontecimientos, manifestamos que estamos siempre del lado de la justicia y la honestidad, pero rechazamos la hipocresía de quienes lanzan acusaciones con fines políticos para abrir la puerta a la injerencia extranjera. Desde aquí les decimos: a la patria se le defiende, se le sirve y se le ama.

En Morena sabemos que todo poder político nace de la voluntad popular, porque solo en el pueblo reside la soberanía. Por ello, respaldar a nuestra presidenta significa defender a la nación. Aquí no hay lugar para titubeos. Lo que hay es un mandato que nos corresponde asumir con determinación. Apoyamos los principios con los que se rige la actuación internacional de nuestra presidenta: cooperación sin subordinación, no injerencismo. Jamás. Escúchenlo bien: jamás, compañeras y compañeros.

Hacer es la mejor manera de decir. Y hoy la defensa de nuestro proyecto significa estar en el territorio, escuchar a la gente, seguir informando, organizar y sostener con determinación este proyecto de nación en cada comunidad, en cada barrio y en cada hogar. Es decir, debemos profundizar la revolución de las conciencias. Es una tarea de todos. Cada uno de nosotros debemos asumir la tarea de llevar la transformación a cada hogar. Cada uno de nosotros debemos mantener el vínculo permanente con las familias. Cada uno de nosotros debemos preocuparnos por el pueblo.

Este momento también exige claridad hacia dentro. Compañeras y compañeros, lo digo con toda claridad: esta dirigencia no tolerará corrupción en ningún gobierno de Morena. Es momento de hacer examen de conciencia. Si alguien detecta corrupción en su gobierno, hay que hacer a un lado a quien esté en estas prácticas. Recordemos de dónde venimos. Nuestro pueblo nos ha dado la confianza y debemos honrarla. Los recursos del pueblo son del pueblo. En Morena los corruptos no tienen cabida.

El Movimiento de Regeneración Nacional llegó para estar al servicio del pueblo. Por ello nos corresponde garantizar que los representantes de nuestro movimiento sean mujeres y hombres con principios y valores, honestos y con un compromiso real con el pueblo. Porque lo que está en juego —escúchenlo bien— es la autoridad moral y política que nos dio la legitimidad para llegar al poder.

Un aviso para quienes aspiren a ser coordinadores de la defensa de la transformación y para quienes quieran ser candidatos en 2027: deben tener una trayectoria impecable. Hemos definido un método claro y democrático. Que sea el pueblo, y nadie más, quien elija a nuestros coordinadores. Que quede claro también: la definición a través de las encuestas no es la búsqueda de la fama y la popularidad, ni del poder por el poder. Es el reconocimiento del pueblo de que se está junto a él, de que se es honesto, de que se es cercano, de que se conoce el territorio para gobernar mejor y de que se cumple el compromiso empeñado con el pueblo.

Así que escuchen bien: si tenemos certeza de que alguien comete un acto de corrupción, aunque haya ganado la encuesta, no será candidato. La honestidad es un mandato ético que no admite excepciones. Esta convicción es la misma que hoy debe guiar nuestros pasos. Ejercer el poder sin apartarnos ni un minuto del pueblo. Recordemos que somos lo que somos gracias a este gran movimiento. Que a nadie se le olvide: la confianza está depositada en Morena y en nuestra presidenta. Nadie, por sí solo, podría llegar al poder sin el acompañamiento de lo que representamos, pero fundamentalmente de nuestro pueblo.

Nos corresponde ejercer con humildad, con honestidad y con firmeza el poder, desterrando de manera definitiva el nepotismo, el clasismo, el racismo y el machismo, y cualquier práctica que traicione los principios de nuestro movimiento. Para que cada decisión sea por el pueblo, para que cada decisión esté a la altura del mandato popular, para que cada decisión que tomemos sea por México.

En esta etapa ya no basta recordar de dónde venimos —algo que nunca debemos olvidar—, pero también es momento de que demostremos con hechos hacia dónde vamos. Morena creció caminando, escuchando, organizándose. Ahí está nuestra fuerza, ahí está nuestra identidad y ahí tenemos que permanecer. Sigamos tocando puertas, recorriendo las calles. Hablemos con la gente cara a cara. Informemos y escuchemos. Llevemos la transformación a los millones de hogares a través de nuestros gobiernos estatales que lo han hecho de manera eficiente.

Nos vamos a imponer la tarea de llevar nuestro periódico Regeneración a los 30 millones de hogares. No nos debe faltar ni una vivienda. No nos conformemos con lo que ya están convencidos. Sigamos sumando. Tengamos la madurez para sumar. Sigamos convenciendo, organizando y concientizando. Morena es la esperanza de México porque es un movimiento vivo y permanente.

A nuestras militantes y militantes les digo: ustedes son el corazón de la transformación. En este momento histórico, nuestra tarea no es burocrática, es política. No es de escritorio, es de territorio. Vamos a consolidar lo alcanzado y hagamos de la organización y el trabajo en territorio una práctica permanente. Morena nos necesita conscientes y comprometidos, capaces de sostener este proyecto desde abajo, de defenderlo frente a la desinformación y de seguir sumando a más mujeres y hombres a nuestra causa.

Debemos mantenernos unidos y firmes en estos principios. Compañeras y compañeros congresistas: consolidar el segundo piso de la Cuarta Transformación de la vida pública de México es una responsabilidad histórica de cada uno de nosotros. El trabajo de organización del Comité Ejecutivo Nacional ha construido un equipo en todo el país que suma 12 millones de afiliados, que refleja la fuerza y el vigor de nuestro movimiento. Hemos sembrado en todo el país la organización territorial más grande de la historia de nuestro país a través de los comités seccionales y los consejos municipales.

En defensa de la transformación contamos con un instrumento fundamental que es el periódico Regeneración, y debemos mantener la labor invaluable de las y los formadores del Instituto Nacional de Formación Política, encabezado por mi colega Fisgón. También vamos a salir a las calles a realizar jornadas en defensa de la soberanía nacional, por lo menos una gran asamblea en cada uno de los 2,478 municipios del país.

En suma: tenemos proyecto, tenemos organización, tenemos conciencia y tenemos rumbo. Tenemos todo para consolidar la transformación y asegurar el porvenir de nuestro pueblo. Por todo lo anterior, hoy asumo esta responsabilidad con plena conciencia de que lo que está en juego es nuestra convicción de que no tenemos derecho a fallarle a México.

Morena seguirá siendo el movimiento de las mayorías, de los que luchamos para mejorar la vida de los que menos tienen, de los que durante décadas fueron invisibles. No olvidemos que luchamos por la felicidad de nuestro pueblo. Llegamos con la historia, con la lucha de quienes nos antecedieron y con la confianza de millones que confían en que estemos a la altura de este momento. Hoy renovamos nuestro compromiso de seguir adelante con la certeza de que la Cuarta Transformación es irreversible.

Sigamos unidos por la transformación. La unidad nos hará invencibles, pero la unidad más importante es la unidad con el pueblo. Vamos a resguardar con alegría lo más sagrado que tenemos: el legado de Andrés Manuel López Obrador. Vamos a respaldar al gobierno de la mejor presidenta del mundo y primera mujer presidenta de México. Sigamos luchando con alegría porque hemos trabajado, porque lo hemos hecho intensamente con nuestro pueblo. Porque hoy, sin duda, nuestro pueblo vive mejor.

Llevemos la frente en alto. La lealtad al proyecto está intacta. Sigamos sirviendo honestamente a nuestro pueblo, que es extraordinario. Asumo este cargo para hacer realidad el hermoso ideal que nos guía: que por el bien de todos, primero los pobres.

¡Que viva el humanismo mexicano!
¡Que viva la Cuarta Transformación!
¡Que viva la soberanía nacional!
¡Que viva Andrés Manuel López Obrador!
¡Que viva nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo!
¡Que viva Morena!
¡Y que viva México!
Gracias.