Auditoría Superior de la Federación: informar bien, a tiempo y con claridad, el reto
Juan José Serrano plantea reformar la ASF, mejorar su comunicación con la sociedad y rechaza la reelección del auditor superior. Propone mayor rendición de cuentas.
Juan José Serrano, excontralor de la CDMX, asegura que la ASF “debe modificarse casi en su totalidad” y advierte que hoy existe una desconexión con la sociedad.
/Foto: Redes Sociales
Juan José Serrano fue durante seis años el Contralor General del Gobierno de la Ciudad de México. Es abogado y maestro. Cursa el doctorado en Anticorrupción en la Facultad de Derecho de la UNAM. Tiene conocimientos teóricos y experiencia profesional y perfil para hoy, participar en el proceso de selección del próximo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
A pregunta expresa sobre si la ASF necesita cambio o continuidad, sin dudarlo Serrano responde que requiere de un cambio. “Debe de modificarse casi en su totalidad, pues si bien hay cosas que se han hecho bien, debe reestructurarse y debe tener una formación distinta. Debe reformularse lo que hoy tiene y cómo opera la institución”.
Hay una desconexión entre la ASF y la sociedad. Se sabe que es una institución importante, pero de forma intituitiva, pues la mayoría de las personas no tiene claridad ni de lo que hace, ni de para qué sirve. Al respecto, Juan José Serrano, reconoce esta situación y señala que “la Auditoría Superior de la Federación es un ente que pertenece a la Cámara de Diputados y a ésta debe reportarle, pero también debería informar a la gente porque es responsable de fiscalizar el gasto público, de ver en qué se utiliza el dinero de las personas.
“El presupuesto que debe ir, grosso modo, a hospitales, escuelas, carreteras. Su responsabilidad es verificar que se haya aplicado en beneficio del pueblo. Hoy está entregando un informe que técnicamente tienen los elementos que debería contener, pero que para la población es difícil de comprender. Tiene los elementos técnicos, pero la información que a la gente le interesa no están ahí.
“En mi opinión, la ASF debe informar correctamente de manera técnica, pero también de forma comprensible a la gente. Se trata de que las personas puedan entender en qué se gastó el dinero, si se gastó adecuadamente o si existió algún desvío y qué ocurrió, pues ante un desvío debe existir una sanción, si existió esa sanción y qué sucedió con las personas sancionadas y, además, si hubo alguna recuperación de los activos o recursos públicos desviados. No se informa correctamente y no se juega, de forma adecuada, el rol de la ASF”.
Sobre la pretensión de David Colmenares de cumplir un segundo período al frente de la ASF, Serrano declara con absoluta claridad estar en contra de la reelección de funcionarios. “Vivimos en un país con una idea natural desde la época maderista: sufragio efectivo, no reelección. No estoy a favor de la de la reelección y si yo resultara electo como auditor superior, me compromento en este momento y sostengo que por no estar a favor de la reelección, no buscaré un segundo período al frente de la institución”.
- Ya precisaste que la ASF es un órgano técnico de la Cámara de Diputados y ya hablamos de que su trabajo no ha sido correctamente informado. ¿Debe informar a la sociedad o a los diputados?
- “Yo me acercaría mucho a los diputados para hacer equipo. La Cámara de Diputados y la Auditoría Superior de la Federación deben coordinarse entre ellos y con los demás poderes. Todos trabajamos para el beneficio de la gente. El fin último de la ASF es combtir la corrupción a través de verificar la correcta aplicación de los recursos públicos, pero finalmente es combatir la corrupción.
Si estamos del mismo lado, yo buscaría sentarme con los diputados para coordinarnos porque sería en beneficio de ellos mismos el que podamos informar a la gente, a través de ellos. No se trata de competir para ver quién queda mejor, sino de contribuir a un trabajo más eficiente, mejor coordinado, para que la rendición de cuentas no solo se quede en San Lázaro, sino que trascienda y llegue a la sociedad por la vía de los propios diputados.
De mi parte no hay ni habría un problema de egos porque no se trata de quién queda bien, sino de que todos quedemos mejor por hacer nuestro trabajo, que el país quede mejor y sobre todo que la gente entienda lo que es y lo que no es el presupuesto, y cómo se gasta el dinero de los impuestos, que es el dinero de la gente, no del gobierno”.
La ASF se vuelve noticia cada vez que anuncia el faltante de varios miles de millones de gasto por justificar en un ejercicio fiscal específico. Algunos corresponden a Pemex, otros a alguna otra entidad y otros a determinado gobierno estatal o municipal, pero pasados unos días el tema se olvida, no hay seguimiento noticioso, no hay información y nadie se entera si se subsanaron observaciones cuando así ocurrió y, al final la impresión es que hubo un desfalco y no pasó nada, cuando esa no necesariamente o no siempre es la verdad, pero el desgaste de imagen ya ocurrió y así como no hubo acciones para evitarlo, tampoco las hay para revertirlo.
Al respecto, Serrano primero precisa que la ASF sirve y mucho, “pero estamos informando de manera equivocada y provocamos que se juzgue de manera equivocada. Desde la ASF deben cambiar el lenguaje y la frecuencia del mensaje. Por ejemplo, acaba de presentarse y publicarse el Programa Anual de Auditorías de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2025. Ese largo título no es claro y acaba por no significar nada, porque no se le comprende. Aparte está el contenido, todavía más complicado y sin traducción para quien no es especialista. Desde su título, pero también en el contenido, el Informe es complicado. El informe que entrega la ASF debe ser accesible para la gente. Más aún, la gente no sabe lo que es la ASF y a qué se dedica, pero el error no ciudadano, sino de la propia ASF que no ha informado corectamente.”
Sitio web confuso
Para Serrano, un ejemplo es el sitio web. En la página oficial de la ASF hay cualquier cantidad de información, pero desordenada y por lo tanto muy difícil de ubicar y comprender. Encontrar un dato es muy complejo. Es la página web oficial, es el sitio al que todos pueden tener acceso y la información contenida debe ser no sólo accesible, también comprensible, lo mismo para una ama de casa, una adolescente de secundaria o bachillerato que hacen una investigación escolar, que para un adulto mayor interesado en el tema. Hoy la página no se entiende, no se comprende y por lo tanto no cumple su función. Desde lo más sencillo hasta el informe de la Cuenta Pública, la manera de informar es incorrecta, poco clara y confusa.
Sin curva de aprendizaje
Para concluir, Juan José Serrano advierte que la Auditoría Superior de la Federación es un ferrocarril, un tren que va a 300 km/h y hay que subirse a él en movimiento porque su trabajo no se puede detener. Entre quienes aspiran a ocupar su titularidad no puede existir la improvisación ni se puede llegar a aprender. Sería irresponsable siquiera aspirar a esta gran responsabilidad sin entender de qué se trata, qué atribuciones, facultades y responsabilidades tiene, qué es lo que cada una de las auditorías especiales supervisa, vigila y revisa, qué coordinación tiene, cuál es el proceso para la revisión, y en qué momento se puede complicar una revisión y por qué.
Seis años en la CDMX
Serrano fue el Contralor General del Gobierno de la CDMX durante todo el sexenio de Claudia Sheinbaum como jefa de Gobierno. Con esa experiencia se declara listo y preparado no sólo para aspirar con seriedad, también para hacerse cargo, con la capacidad y los conocimientos necesarios, de la Auditoría Superior de la Federación. Precisa que si bien las contralorías son organos internos de control y las auditorías son órganos externos, ambos tienen objetivos afines: primero el combate a la corrupción, y que el presupuesto se aplique bien y en beneficio del pueblo. A diferencia del trabajo de la Contraloría, el de la Auditoría Superior es una revisión sobre presupuesto ejercido, dinero ya gastado y sus conclusiones apuntan a evaluar cómo se gastó, si fue de forma correcta o incorrecta, ese recurso.