Inicia Fase 2 del Plan de Exhumación en el Panteón Dolores: ¿cómo beneficia a las madres buscadoras?
Inicia exhumación en Panteón de Dolores; buscan identificar miles de cuerpos y dar respuesta a familias tras décadas de rezago forense.
La fosa común 26 marca el arranque de un proceso forense a gran escala.
/Foto: Wikimedia Commons
La jornada arrancó como un partido clave que exige precisión, coordinación y resistencia. En el Panteón de Dolores, autoridades capitalinas pusieron en marcha la exhumación de restos en fosas comunes, una operación técnica que forma parte del llamado “Plan de Recuperaciones Controladas”, donde cada intervención se ejecuta con rigor forense y bajo la mirada de colectivos de búsqueda.
En este primer movimiento, la apertura de la fosa común 26 marca el inicio de un proceso que busca ordenar años de rezago en la identificación de personas fallecidas sin nombre. Con equipos multidisciplinarios en campo y protocolos definidos, la estrategia avanza como una competencia de largo aliento, en la que cada hallazgo puede acercar a las familias a una respuesta largamente esperada.
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¿Qué es el “Plan de Recuperaciones Controladas”?
El “Plan de Recuperaciones Controladas” es una estrategia integral impulsada por autoridades de la Ciudad de México para recuperar, analizar e identificar restos humanos inhumados en fosas comunes durante más de dos décadas. El programa inició este martes 18 de noviembre en el Panteón de Dolores, en la alcaldía Miguel Hidalgo, donde se estima que permanecen cerca de 10 mil cuerpos sin identificar o sin reclamo familiar.
El titular del Instituto de Ciencias Forenses (Incifo), Arturo Gerardo Cervantes, explicó que una vez recuperados los cuerpos, se iniciará un proceso de identificación para integrar un archivo básico forense.
Para ello se formó un equipo multidisciplinario de arqueología, antropología, criminalística, odontología, genética y fotografía.
Cervantes detalló que, del universo total, 6 mil 618 cuerpos ya contaban con hipótesis de identificación. Toda la información será integrada en un sistema de gestión forense que permitirá comparar datos y reducir los tiempos de búsqueda. También se realizará un intercambio de huellas con el INE para fortalecer el proceso de identificación genética.
Mientras avanza la construcción del Centro de Resguardo y Tratamiento (CRT), donde serán enviados los cuerpos, los restos permanecerán temporalmente en el Incifo y en la Fiscalía.
La Fiscalía CDMX reportó que ha logrado identificar a 385 personas fallecidas y localizar a 73 familias.
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¿Cómo beneficia a las madres buscadoras?
El plan representa una herramienta concreta para las madres buscadoras, quienes han enfrentado durante años la falta de mecanismos eficaces para localizar a sus familiares. La posibilidad de exhumar, analizar e identificar restos abre una ruta institucional que permite cruzar información genética, forense y documental.
Durante el arranque, madres buscadoras estuvieron presentes para supervisar el inicio de los trabajos, reiterando la importancia de que el proceso se realice con transparencia y sin retrasos. Para ellas, cada intervención es una oportunidad de encontrar respuestas y avanzar en un proceso de verdad y justicia.
La fiscal de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Luján, destacó:
“Iniciamos la intervención de la primera fosa común en el Panteón Civil de Dolores. Esto permitirá devolver a sus familias a quienes fueron inhumados sin nombre. A las familias les decimos: no están solas. Seguiremos avanzando nivel por nivel y fosa por fosa.”
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¿Cómo nació el “Plan de Recuperaciones Controladas”?
El plan surge como parte de una estrategia más amplia vinculada al Plan Nacional de Exhumaciones y a la Ley General en Materia de Desaparición de Personas promulgada en 2025. Su objetivo es cerrar una brecha histórica en el manejo de cuerpos no identificados y fortalecer la coordinación entre instituciones.
En este esfuerzo participan la Fiscalía capitalina, el Instituto de Ciencias Forenses, el Poder Judicial de la Ciudad de México y la Comisión de Búsqueda de Personas, quienes trabajan de manera conjunta para garantizar procesos más eficientes.
El presidente del Tribunal Superior de Justicia, Rafael Guerra, subrayó:
“Estamos aquí para cerrar un ciclo que jamás debió quedar abierto. Las instituciones deben recuperar, identificar y restituir la identidad de las personas.”
Asimismo, el director del Incifo señaló que este proyecto es el más grande de identificación forense en México, con registros acumulados durante más de 20 años y un promedio anual de 500 cuerpos enviados a fosas comunes.
AMD