Vinculan a proceso a sacerdote pederasta en CDMX; víctima lo tenía registrado como “Winnie Poo” en su celular
La Fiscalía de la Ciudad de México acusa a Enrique "N", adscrito a la Parroquia de San Martín de Porres, de obligar presuntamente a una adolescente de 17 años a realizar actos sexuales
La Arquidiócesis Primada de México informó que inició un proceso canónico contra el sacerdote.
/Foto: Canva
Un juez de control de la Ciudad de México vinculó a proceso al sacerdote Enrique “N” por su presunta responsabilidad en el delito de pederastia agravada contra una adolescente de 17 años. Como medida cautelar, el impartidor de justicia ordenó que permanezca en prisión preventiva en el Reclusorio Oriente y concedió dos meses para el cierre de la investigación complementaria.
El caso cobró relevancia porque, de acuerdo con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), la investigación comenzó después de que la madre de la adolescente encontrara en el teléfono celular de su hija conversaciones de contenido sexual con un contacto registrado como “Winnie Poo”, a quien la joven identificó como el sacerdote ahora procesado.
Durante la audiencia, el Ministerio Público imputó a Enrique “N” por pederastia diversos 4, al sostener que presuntamente cometió el delito en cuatro ocasiones distintas contra la misma víctima.
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Fiscalía acusa al sacerdote de cuatro presuntos actos de abuso sexual
Durante la audiencia, el Ministerio Público formuló imputación por el delito de pederastia diversos 4, al sostener que el sacerdote presuntamente cometió el delito en cuatro ocasiones distintas contra la misma víctima.
La vinculación a proceso no representa una sentencia condenatoria. El juez determinó que existen elementos suficientes para que la investigación continúe mientras el sacerdote permanece sujeto al proceso penal.
La denuncia comenzó tras revisar el celular de la adolescente
De acuerdo con la Fiscalía capitalina, la madre de la joven presentó la denuncia el 4 de junio, luego de revisar el teléfono celular de su hija y descubrir conversaciones de carácter sexual.
Los hechos se remontan al 8 de enero, cuando encontró los mensajes enviados por un contacto identificado como “Winnie Poo”.
Al preguntarle quién era esa persona, la adolescente respondió que se trataba de Enrique “N”, quien presuntamente la obligó a realizar actos de índole sexual en cuatro ocasiones.
A partir de esa denuncia, el Ministerio Público realizó entrevistas, peritajes, análisis técnicos y diversas diligencias para reunir los datos de prueba con los que obtuvo la orden de aprehensión.
“Mediante entrevistas, dictámenes periciales, labores de seguimiento técnico y otras diligencias, el agente del Ministerio Público reunió datos de prueba que permitieron establecer la probable participación de Enrique ‘N’ en los hechos”, informó la Fiscalía.
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Así fue la detención del sacerdote
Elementos de la Policía de Investigación cumplimentaron la orden de aprehensión el 9 de julio, alrededor de las 18:37 horas, cuando el sacerdote se encontraba frente a la Parroquia de San Martín de Porres, donde ejercía su ministerio.
Posteriormente fue presentado ante un juez de control, quien resolvió iniciar el proceso penal y mantener la medida cautelar de prisión preventiva.
Arquidiócesis inicia investigación canónica
Tras hacerse público el caso, la Arquidiócesis Primada de México informó que no había recibido notificación previa de las autoridades, aunque precisó que fue el propio sacerdote quien comunicó su detención.
La institución religiosa anunció que colaborará con las autoridades civiles y que el cardenal Carlos Aguiar Retes instruyó el inicio de una investigación conforme al derecho canónico.
Mientras se desarrollan las indagatorias, la Arquidiócesis indicó que aplicará las medidas cautelares previstas por la legislación eclesiástica y reiteró su disposición para contribuir al esclarecimiento de los hechos.
Además, expresó su cercanía con la adolescente, su familia y cualquier persona que haya sufrido algún tipo de abuso, al tiempo que recordó que existen mecanismos para denunciar posibles casos de violencia sexual cometidos por integrantes de la Iglesia.