Chayotes sonorenses

3 de Agosto de 2026

Chayotes sonorenses

Dolia Estévez

En Sonora el “chayote” se reparte en carretadas. El gobierno de Alfonso Durazo pagó más de 270 millones de pesos (15.5 millones de dólares) en 2025 a medios sonorenses y nacionales, con la excepción de Agitprop Iglesias & Armendariz S. de R.L. de C.V., proyecto mediático del político español Pablo Iglesias que opera Canal Red, al que el gobierno de Sonora dispensó 4.5 millones de pesos (260 mil dólares), el segundo monto más abultado en la lista de chayotes para “páginas web”, después de los 9 millones de pesos para el Sistema Estatal de Información Web SA de CV, de Proyecto Puente, de acuerdo con un documento interno en mi poder. El listado de 209 casos, que se puede consultar en mi cuenta de X, son todos aquellos medios que actualmente tienen contratos abiertos con Durazo, la mayoría por adjudicación directa, para que hablen bien de él y de su gobierno. Están repartidos por tipo de medio: 175 “páginas web” (98 millones de pesos); 30 radio (92 millones de pesos;) 17 nacionales (84 millones de pesos), entre otros. Con 20 millones de pesos, Televisa lidera los medios nacionales.

Los comentarios sin filtro no dejan duda de que la mayor parte son pagos de chayote cuyos montos y continuidad los determina la zalamería al gobierno, y al partido hegemónico: “colaborativo y afín al gobierno” (iglesias); “ayuda a golpear, incomoda a los del frente”; “ayuda en Mañaneras”; “pasa información (subir)”; “sí jala con el gobierno, pero golpea”; “colaborativo, aumento el doble”; “sí jala”; colaborador y apoya (quiere aumento)”; “Paulo va a hablar con él para utilizarlo más”; “no lo identifican, bajar”; “dejar igual”; no ayuda mucho, no tiene actualizado su portal”; “dejar igual”; “analizar sacarlo, no colaborativo”. Los peces más gordos y las bolsas más altas encabezan los listados, siendo Iglesias el más polémico del grupo por su fama de agitador profesional, la hipocresía de su discurso, su injerencia en asuntos internos de otros países, denuncias de violencia, discriminación y explotación laborales en España y por estar bajo la lupa de la administración Trump. En su reciente informe Cuba, la capital del comunismo del Siglo 21, el Departamento de Estado señaló a Iglesias como parte de una red internacional de apologistas de la dictadura cubana a la que Washington acusa de exportar terrorismo.

El contrato sonorense de Iglesias no está disponible, tampoco su factura. Las asignaciones de 2026, en las que Agitprop (agitadores y propagandistas) repite por segundo año, son parcialidades y estimaciones de pagos anuales que aún no se hacen. Desde que instaló las oficinas de Canal Red en la Colonia Condesa hace año y medio, el exvicepresidente español y fundador de Podemos se ha embolsado más de 10 millones de pesos de los contribuyentes mexicanos entre los 5.6 millones que le pagó del gobierno de Sheinbaum en 2025 y 2026, según datos parciales de ComprasMX y los 4.5 millones de Sonora. Las cifras públicas podrían no cuadrar con lo que aparece en el documento filtrado, ya que algunos pagos, al más obsceno estilo chayotero, se hacen en efectivo en sobres manila. Hay endogamia chayotera en varios casos. No hay indicadores de impacto, de calidad o de resultados auditables.

Durazo no es el único gobernador morenista que subvenciona al propagandista español favorito de Palacio Nacional. Salomón Jara (Oaxaca), Rocio Nahle (Veracruz) y Alfredo Ramírez (Michoacán), también habrían adjudicado contratos a Iglesias según se sabe. No hay registro de montos, pero, de ser Sonora un referente, deben ser millonarios. Todos recibieron a Iglesias como virrey en sus respectivos palacios de gobierno, concediéndole entrevistas a modo que Canal Red difundió en su canal de YouTube. A solas, Iglesias les habría planteado financiar su “periodismo con ideología” contra la oposición política, el “monopolio mediático de la derecha” y el “decadente legado occidental”.

La filtración de la nómina chayotera se da en tiempos en que más urge a Durazo controlar la narrativa ante la severa crisis de percepción que enfrenta. De acuerdo con Los Ángeles Times y The New York Times, el gobernador está siendo investigado por las agencias de seguridad del gobierno de Trump por presuntos nexos con el narcotráfico y por actos de corrupción. Durazo rechaza las versiones. Asegura que no existe ninguna investigación formal, orden de detención ni pruebas reales en su contra. “Casi suda agua bendita”, dice. La carta que envió al editor del The New York Times demandando una retracción no fue publicada. Al margen de sus líos con Washington y embrollos con medios estadounidenses, la ligereza en el dispendio del chayote, sumado a denuncias de corrupción y opacidad en las oficinas de su gobierno, retratan a un político con largo kilometraje en el arte de las componendas que antepone sus mezquinos intereses sobre los intereses de los sonorenses.

@DoliaEstevez