Cuando los medios son la noticia

4 de Mayo de 2026

Cuando los medios son la noticia

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“Me encanta trabajar”, dice el célebre personaje de Miranda Priestly -interpretado por la igualmente célebre Meryl Streep-, en la esperada secuela El diablo viste a la moda 2, a 20 años (así como suena) del lanzamiento de aquella película de 2006, donde originalmente se mostró como villana a la editora de una afamada revista de moda, inspirada en Vogue y en su cabeza -la editora en la vida real-, Anna Wintour.

Con esta frase se pretende borrar de un sopetón toda la injusticia y las actitudes explotadoras de este personaje -y la original-, justificándola como perfeccionista en su ética laboral, pero también como sobreviviente, y casi que heroína, del mundo editorial, mientras atravesamos esta crisis que los medios de comunicación tradicionales enfrentan ante la llegada de nuevos formatos y nuevas tecnologías.

Pero si algo le dio relevancia a la primera película fue, precisamente, que la novela de Lauren Weisberger se basó en experiencias personales del tiempo en que trabajó para Anna Wintour, y en ella se adentraba al competitivo mundo laboral de un emporio de medios global como Condé Nast, mostrando las dinámicas de poder y el trabajo bajo presión.

El carisma de Meryl Streep es lo que hace creíble la transición de este personaje y es ella quien salva a esta secuela, aunque la sigan tratando como un personaje secundario en su propia película. Sin embargo, no tiene la frescura de la original y probablemente termine en el cajón de las secuelas que nadie sabe que existen, como aquellas de Vaselina, Me enamoré de un maniquí y Trainspotting.

Siempre me ha parecido que, mientras Estados Unidos tiene a una Meryl Streep, hay otras cinematografías, como la francesa, donde todas sus actrices entregan actuaciones legendarias en cada película: Deneuve, Adjani, Huppert, Binoche, Ardant, Frot, Bonnaire, Drucker, Viard… Sin embargo, el público masivo se aferra a las estrellas de Hollywood, qué le vamos a hacer.

A lo largo de su carrera, Meryl Streep ha interpretado a editoras, periodistas, escritoras, investigadoras, políticas y otros personajes involucrados en diversas conspiraciones, algunas ficticias y otras reales, que incluso han sido reportadas por los medios de comunicación a través de la historia, así que el periodismo y esta crisis en los medios de comunicación no le son totalmente ajenos.

Probablemente, en algún viejo manual de ética periodística aún se estipula que el medio no puede ser la noticia, pero tal máxima dejó de ser cierta hace años (si es que alguna vez lo fue). Hoy, cuando los profesionales de la comunicación vemos reducidas nuestras oportunidades laborales y muchos se refugian en plataformas como Patreon y Substack para monetizar su trabajo, la competencia encrudece ante una “fiebre” similar a la del surgimiento de las plataformas de streaming.

El diablo viste a la moda 2 no es una comedia romántica, no trata sobre las celebridades, ni la belleza, ni la juventud… y tampoco trata sobre la moda. Salpicada con algunos momentos de humor, es -incluso más que su antecesora-, una película sobre el ecosistema laboral y, en específico, el agonizante medio editorial.