De cónsules honorarios a delincuentes

22 de Junio de 2026

De cónsules honorarios a delincuentes

Dolia Estévez

Sin importarle que el excónsul honorario de Rusia en Acapulco Antonio Rullán Dichter, fue cesado por la Secretaría de Relaciones Exteriores tras ser señalado de presuntos nexos con el crimen organizado, el embajador ruso en México Nikolay Sofinskiy, arropó al polémico personaje. Invitado a la celebración del “Día de Rusia” en la embajada de ese país hace dos semanas, el emisario de Vladimir Putin le dijo, según versión de Rullán, que ellos “no comentan sobre mentiras ni falsedades, y reconocemos la integridad comprobada del Sr Tony Rullán y sus valores”. La embajada rusa no dijo nada del encuentro, pero tampoco contradijo el texto que Rullán divulgó vía Instagram, al lado de una foto con Sofinskiy.

La polémica en torno a Rullán surgió en 2022 cuando el grupo Guacamaya Leaks dio a conocer un informe de inteligencia militar hackeado, según el cual, el acaudalado empresario acapulqueño, presuntamente había estado vinculado con el grupo criminal “Los Rusos”, una escisión del cártel de los Beltrán Leyva, a través de su jefe de escoltas, José Manuel Salinas Cortez, integrante de una unidad de la Policía Investigadora Ministerial estatal que sirve como “brazo armado” de “Los Rusos”. En abril de 2023, la canciller Alicia Bárcena, canceló la autorización diplomática expedida a Rullán sin dar motivo. Rullán desapareció del directorio de representantes extranjeros de la SRE donde permaneció más de 15 años como parte de la legación de 86 “diplomáticos” rusos en México. También desaparecieron las protecciones de las que gozaba bajo la Convención de Viena de 1963: inmunidad, pasaporte y placa diplomáticas, y recepción y envío de valijas y paquetería sin inspección. Privilegios similares a los de los diplomáticos profesionales.

El régimen de Putin es notorio por la magnitud con que abusa de estos diplomáticos voluntarios, sin sueldo y poco conocidos, que trabajan desde sus países de origen para representar los intereses de las naciones extranjeras que los designan. Muchos cumplen el papel de agentes de influencia en la sombra, apartándose de su misión diplomática para avanzar agendas políticas, intervenir en los procesos internos y cometer delitos. La investigación “Diplomacia en la sombra” de ProPublica y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, identificó a 500 cónsules honorarios—en activo o retirados—que han sido acusados de delitos (cerca de 60 relacionados con drogas y tráfico de armas) o se han visto envueltos en controversias. En la lista de presuntos financiadores del terrorismo, delincuentes violentos, oligarcas sancionados y colaboradores de algunos de los regímenes más corruptos del mundo, ProPublica menciona a Rullán con relación a su supuesto nexo con “Los Rusos”. El dueño de hoteles, restaurantes, antros y de la famosa discoteca Palladium, también fue señalado como ejemplo de la “relación de trabajo” de personeros rusos y el crimen organizado en el reciente estudio “Alianzas en la sombra: Potencias autoritarias y el nexo de la guerra híbrida en América Latina”, del Centro para el Estudio de la Democracia. “Bajo Putin, el Estado no solo ha tolerado el crimen organizado, sino que lo ha absorbido, convirtiendo a actores criminales en armas de la guerra híbrida”, advierte el think tank búlgaro.

En la primera década de este siglo, Putin cuadruplicó a 80 el número de nombramientos de cónsules honorarios en todo el mundo que se han aprovechado de su estatus para obtener beneficios económicos, facilitar actividades delictivas o eludir a las autoridades. Antes de la invasión de Ucrania, Rusia llegó a tener cinco cónsules honorarios en plazas estratégicas en México, pero con el cese de Rullán y la renuncia de la cónsul honoraria en Cancún en 2022, se redujeron a tres, en Guadalajara, Puebla y Mérida. En 2016, el Departamento de Estado revocó el estatus de casi todos los cónsules honorarios rusos en Estados Unidos en respuesta al acoso de sus diplomáticos en Moscú. La única cónsul honoraria que quedaba en Colorado fue despedida por petición del gobernador estatal en protesta por la invasión.

Tres años después de haber sido cesado, Rullán sigue intentando recuperar su reputación y con ello su estatus honorario. En rueda de prensa el 2 de junio, rechazó tajante los señalamientos. Pidió a la SRE conocer los motivos de su cese. Y desmintió “rumores en redes” de que había sido detenido por Omar García Harfuch. Fuentes locales no descartan que Rullán, quien se autonombra “el señor de la noche” de Acapulco, esté siendo investigado por las autoridades mexicanas. Consideran que su post en Instagram busca enviar el mensaje de que el Kremlin lo sigue apoyando. Está por verse que tan dispuesto está Sofinskiy a meter las manos al fuego por su no tan honorario excónsul.

@DoliaEstevez