El Mundial que ya ganó México

11 de Junio de 2026

El Mundial que ya ganó México

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Mientras medio país discute alineaciones, boletaje y si el Mundial 2026 dejará derrama o únicamente tráfico, y mientras el gobierno de Clara Brugada resuelve los bloqueos en la, de por sí, caótica CDMX, hay una industria que ya cobró ventaja antes del silbatazo inicial. No está en Santa Úrsula ni en Guadalajara. Está entre líneas de corte, hornos de sublimado y mesas de inspección textil. El negocio mundialista no empieza en la cancha. Empieza en una planta industrial donde cada minuto cuenta y donde el uniforme nacional dejó de ser mercancía para convertirse en capacidad manufacturera.

Ahí aparece Grupo Martex y su director general, Santiago Martí, que entendió antes que muchos que el Mundial no sería únicamente un espectáculo deportivo, sino una prueba industrial. Mientras otros siguen viendo al fútbol como entretenimiento, la empresa mexicana convirtió la demanda en escala. Esta firma invirtió más de 35 millones de dólares para modernizar infraestructura y maquinaria en su planta de Irapuato, Guanajuato, con el objetivo de atender la demanda del Mundial 2026.

Hablamos de alrededor de cinco millones de playeras de la Selección Mexicana para atender el fenómeno comercial del torneo. Para llegar ahí hubo ampliación de capacidad, inversión en maquinaria y una operación que elevó la producción respecto al ciclo mundialista anterior.

Lo interesante no es el volumen. Eso siempre impresiona en las presentaciones corporativas. Lo relevante es el mensaje que deja. Durante años se instaló la idea de que la confección sofisticada era territorio reservado para Asia y que América Latina competía únicamente por costo. El Mundial está mostrando otra cosa. Tecnología textil, procesos de precisión, control cromático, materiales reciclados y velocidad logística están saliendo desde México hacia uno de los escenarios comerciales más observados del planeta. Para Adidas, además, México se consolidó como su principal plataforma de producción en América Latina.

Pero en las casi 8 hectáreas, que abarca esta fábrica textil, aparece otro dato que pocos están leyendo. Detrás de cada camiseta no hay únicamente automatización. Hay miles de trabajadores especializados y una manufactura donde el error mínimo invalida una pieza completa. La narrativa del nearshoring suele quedarse en parques industriales y tratados comerciales, pero pocas veces aterriza en escenas concretas. Una camiseta mundialista producida en Irapuato vale más que muchas campañas institucionales porque demuestra que el país puede competir en diseño, velocidad y ejecución al mismo tiempo.

Cuando ruede el balón, millones verán un uniforme. Algunos verán moda. Otros negocio. Pero detrás de esa tela habrá una historia menos vistosa y quizá más importante. La de una industria que encontró en el fútbol una vitrina global para decir algo incómodo para varios competidores. Que el “hecho en México” puede ser un producto de calidad mundial.

Renovación en marcha

Mientras algunos indicadores de la industria de vehículos pesados aún muestran números en terreno negativo, en la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), que preside Rogelio Arzate Tapia, ven señales de recuperación que no pasan desapercibidas. Tan sólo en mayo de 2026 las ventas al mayoreo alcanzaron 2,841 unidades, un avance de 20.1% frente a las 2,366 registradas en el mismo mes de 2025. Sin embargo, el sector apuesta a que los motores de la competitividad comiencen a encenderse desde otro frente. La Asociación reconoce el avance del Programa de Estímulos Fiscales impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum, particularmente por el esquema de depreciación acelerada para inversiones en vehículos pesados, así como la reciente publicación del Programa de Sustitución y Modernización de Vehículos Pesados, que contempla garantías de NAFIN de hasta 70% y financiamiento por hasta 6 mmdp para unidades nuevas y seminuevas. La organización también pone la mira en la próxima revisión del T-MEC, donde pide preservar el carácter trilateral del acuerdo y fortalecer las cadenas regionales de suministro.

Voz en Off

Mientras algunos sectores ajustaron horarios o contemplaron posibles afectaciones por la inauguración del Mundial 2026, los banqueros agrupados en la Asociación de Bancos de México dejaron claro que no habrá “puente futbolero”. Las sucursales bancarias en la Ciudad de México operarán con normalidad este 11 de junio, enviando una señal de continuidad en uno de los sectores más relevantes para la economía nacional. Para la banca, el silbatazo inicial del Mundial puede ser histórico, pero no sustituye la prioridad de mantener en marcha los servicios financieros del país….

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