Un hombre de 73 años circula en su vehículo por las calles de lo que fue la ciudad amurallada. Es un intelectual que posee dos doctorados, uno de ellos en la prestigiada universidad inglesa de Essex. Forma parte de la Academia Mexicana de la Historia y se dice que milita en la izquierda. Es padre de familia y buen ciudadano. De pronto, una patrulla lo detiene y lo lleva ante la autoridad ministerial.
Campeche vive la pesadilla del gobierno de Layda Sansores y su pandilla de incondicionales, varios de ellos importados al estado. Integrante de Morena y antes del PRD, su cercanía con Obrador la lleva a ridículos que no duda en televisar. Mientras tanto, la economía de la entidad se derrumba: PIB y empleo cayeron de manera estrepitosa. La inseguridad se incrementó de manera sensible y hoy las ejecuciones son frecuentes. En materia de inversión, el Tren Maya resultó un fracaso, y la de carácter local es opaca, ineficaz y llena de dudas. El mejor ejemplo es un controvertido y, hasta ahora, inútil sistema de transporte público.
El estado que, con sus recursos petroleros, sostuvo las finanzas federales y, en buena medida, la economía del país, ahora vive el desdén del centro y la falta de solidaridad de las autoridades nacionales. Obrador se comprometió a llevar las oficinas centrales de Pemex a Ciudad del Carmen: incumplió, pero no solo eso; la paraestatal dejó de cubrir sus obligaciones con cientos de empresarios de la región y los orilló al cierre y en muchos casos a la quiebra.
Campeche es un estado entrañable y su historia se hunde en lo profundo de la mexicanidad. En su territorio se asentó la cultura maya y son cientos los vestigios arqueológicos que lo recuerdan, entre ellos Edzná y Calakmul. Es sitio del encuentro entre peninsulares y pueblos originarios, también de asentamientos y construcciones que se acercan a los cinco siglos de antigüedad.
Es un crisol de pueblos de diferentes latitudes. Es evidente la fusión castellana y maya, pero también rasgos de otras culturas. En el emblemático barrio de San Román, el del Cristo negro, se registró un asentamiento de tlaxcaltecas que arribaron a la zona con Montejo el mozo. En historias, frases y comidas aparecen los recuerdos de África, Inglaterra, Holanda y el resto del Caribe. Hay un considerable número de singularidades que generan el perfil único y maravilloso que conquista al visitante.
Es Campeche tierra que guarda especial veneración por los personajes que le han dado lustre y renombre, entre ellos Justo Sierra, Juan de la Cabada, Héctor Pérez Martínez, Alberto Trueba Urbina, Silvia Molina y Jorge Carpizo. De sus normales egresaron profesores que sirvieron en todo el país, entre ellas las de Hecelchakán y Calkiní. La fama del Instituto Campechano ha trascendido a la entidad y es heredero de un legendario colegio de jesuitas de principios del XVIII. Desde mediados del XX y por iniciativa de los gobernadores Trueba y Ortiz Ávila, nació la Universidad Autónoma de Campeche, que en la actualidad tiene cerca de diez mil estudiantes y ofrece licenciaturas, maestrías y doctorados.
El hombre de 73 años que fue detenido es José Abud, rector legítimo de la universidad. El policía le dijo que habían reportado un automóvil con hombres armados. No le encontraron lo que decían buscar, pero el “chota”, que siempre porta una cámara de video, se “topó” con sustancias prohibidas.
Para la madrugada, un atemorizado Consejo Universitario que fue recluido en un edificio del gobierno del estado, removió al intelectual y designó a una incondicional del poder. La comunidad académica nacional ha protestado y el “peligroso septuagenario” quedó sujeto a proceso. La cámara del policía no fue proporcionada por la Secretaría de Seguridad, que se encuentra en manos de una incondicional de la gobernadora.
Layda persigue opositores, censura a la prensa, encarcela periodistas, reprime manifestantes, instala un régimen autoritario, usa un disfraz de reina francesa y ejecuta danzas estrambóticas mientras su corte le aplaude como lo hacían los romanos con Nerón y Calígula.